4 de noviembre
Actualizado: hoy a las 4:00 am
News
Abdul el-Sayed se convierte en el primer musulmán electo para el Senado de EEUU
Por Nathan Layne
DETROIT, 4 nov (Reuters) - El demócrata Abdul el-Sayed ganó el martes el escaño vacante de Míchigan en el Senado de Estados Unidos, según las proyecciones de los medios de comunicación, convirtiéndose en el primer musulmán elegido para esa cámara y conservando al mismo tiempo un escaño crucial para los demócratas en su lucha por el control del Senado.
La victoria de El-Sayed en unas elecciones muy reñidas supuso un gran avance para el ala progresista del Partido Demócrata y privó a los republicanos de la oportunidad de hacerse con el escaño del senador demócrata saliente Gary Peters, que se jubila.
El-Sayed, de 42 años y antiguo funcionario de salud pública, centró su campaña en reducir los costos para las familias trabajadoras y en disminuir la influencia de las empresas en la política. Su programa electoral incluía Medicare para Todos, un programa de sanidad universal de financiación pública defendido por los progresistas de su partido.
Los republicanos contaban con una mayoría de 53 a 47 en el Senado de cara a las elecciones de mitad de mandato del martes, y los demócratas necesitaban una ganancia neta de cuatro escaños para hacerse con el control.
Su oponente, Mike Rogers, de 63 años, excongresista y exagente del FBI, se presentó a las elecciones con un fuerte respaldo de Trump y de los republicanos a nivel nacional, y había intentado presentar a El-Sayed como un candidato radical simpatizante del extremismo islámico debido a supuestos vínculos con los Hermanos Musulmanes, acusaciones que El-Sayed niega y que siguen sin estar respaldadas por pruebas. Los demócratas dijeron que los ataques contra El-Sayed se basaban en tópicos islamófobos.
Rogers también dedicó un esfuerzo considerable a ganarse el voto de los electores judíos, que podrían haberse sentido incómodos con la oposición de El-Sayed a la ayuda militar estadounidense a Israel y con su calificación de las acciones de Israel en Gaza como genocidio.
Sin embargo, a Rogers le costó superar las preocupaciones de los votantes sobre la economía y los bajos índices de popularidad de Trump. En las últimas semanas de la campaña, rompió con el presidente en lo relativo a la guerra en Irán y a la disputa comercial de Estados Unidos con Canadá, argumentando que poner fin a ambas era necesario para ayudar a reducir los costos para las empresas y los consumidores.
(Reporte de Nathan Layne; edición de Howard Goller; edición en español de Jorge Ollero Castela)