18 de septiembre
Actualizado: hoy a las 8:00 am
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Algunos votantes brasileños se sienten defraudados por la revolución de las fintech
Por Victoria Pacheco, Igor Sodre y Marcela Ayres
Alice de Queiros ganaba poco más que el salario mínimo de Brasil, de unos 300 dólares, cuando Nubank NU.N —el mayor banco digital de Latinoamérica— aumentó el límite de su tarjeta de crédito en 2022 muy por encima de lo que ofrecían las entidades crediticias tradicionales, multiplicándolo por veinte a lo largo de tres años.
"Ni siquiera me pidieron pruebas de que tuviera ingresos para devolverlo", afirmó esta funcionaria brasileña de 30 años.
Ahora que casi todo su sueldo se destina a pagar los 1.500 dólares que debe de su tarjeta de crédito, Queiros es una de los millones de brasileños atrapados en un auge de los préstamos digitales que amplió el acceso al crédito, al tiempo que expuso a los hogares vulnerables a unos de los costos de endeudamiento más altos del mundo.
Según la Confederación Nacional de Comercio, un 82% de los hogares brasileños —una cifra récord— está endeudado, y un tercio se encuentra en mora. A pesar de un mercado laboral sólido y de una inflación en descenso, los votantes frustrados dicen que la situación económica es una de sus principales preocupaciones de cara a las elecciones generales de octubre.
En un reporte de julio, como parte de su consulta anual con Brasil, el Fondo Monetario Internacional señaló que gran parte del aumento de la deuda de los hogares brasileños se debía a las tarjetas de crédito y a los préstamos personales sin garantía, con las fintech y los bancos digitales a la vanguardia del auge crediticio.
"Estas instituciones se han dirigido cada vez más a clientes con bajos ingresos", dijo Lauro Emilio González Farias, profesor de la Fundación Getulio Vargas de São Paulo, especializado en inclusión financiera. "Tenemos un modelo de crédito abusivo".
Nubank declaró en un comunicado que no podía pronunciarse sobre el caso de Queiros debido a las normas de privacidad, y añadió que las decisiones crediticias tienen en cuenta factores como la deuda existente y la parte de los ingresos del cliente destinada a su pago.
El presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva y su principal rival de derecha en la carrera presidencial de este año, el senador Flávio Bolsonaro, han propuesto medidas para frenar la deuda de los hogares, entre ellas normas más estrictas sobre las ofertas de crédito, aunque aún no está claro en qué medida se verían afectados los préstamos de las fintech.
"Hoy en día puedes entrar en prácticamente cualquier tienda minorista, incluidas las tiendas en línea, y te ofrecen una tarjeta de crédito al instante", afirmó José Luiz Rodrigues, presidente de ABFintechs, una asociación del sector.
Las entidades crediticias deberían estar sujetas a una mayor responsabilidad y utilizar una tecnología más avanzada para evaluar la capacidad de pago de los prestatarios antes de concederles crédito, añadió. "Los reguladores deben elevar el listón".
Los brasileños tenían un promedio de 6,7 relaciones bancarias a finales de 2024, uno de los niveles más altos a escala mundial, según datos del Banco Central de Brasil.
CONSECUENCIAS NO DESEADAS
Hace tres años, Queiros todavía tenía un préstamo estudiantil, pero ninguna deuda de tarjeta de crédito cuando Nubank empezó a aumentar su límite. Ahora debe cinco veces sus ingresos mensuales y se ha visto obligada a mudarse con su madre.
Queiros acumuló deuda rápidamente, en parte porque Brasil tiene una de las tasas de interés más altas del mundo en las tarjetas de crédito, en torno al 440% para las líneas de crédito renovables —los saldos que se prorrogan cuando los consumidores no pagan la totalidad de la factura— frente al 21% aproximadamente en Estados Unidos.
Los economistas llevan mucho tiempo atribuyendo esas tasas de interés brasileñas extraordinariamente altas a las bajas tasas de recuperación de créditos, a la limitada competencia que ha prevalecido en el sector bancario del país y a otros factores.
Cuando una serie de cambios normativos durante la última década abrió la puerta al auge de las fintech, los responsables políticos esperaban que el aumento de la competencia contribuyera a reducir las tasas de interés ofrecidas a los consumidores.
Pero esas esperanzas no se materializaron, según los expertos y una persona familiarizada con el pensamiento de los reguladores en aquel momento.
Las empresas fintech que entraron en el sector compitieron menos en materia de tasas de interés que en la concesión de crédito a consumidores que habían tenido dificultades para obtenerlo, a menudo a través de una experiencia digital simplificada.
Este cambio coincidió con la rápida digitalización de los servicios financieros durante la pandemia de COVID-19 y con la expansión de Pix, el sistema de pagos instantáneos de Brasil, lo que llevó a decenas de millones de brasileños a abrir cuentas bancarias por primera vez.
Ahora, más de la mitad de los 96 millones de titulares de tarjetas de crédito del país tienen deudas, y los pagos consumen en promedio el 54% de sus ingresos.
"Muchas de las personas que obtuvieron acceso al crédito no estaban necesariamente preparadas para gestionarlo", afirmó una persona familiarizada con la postura del banco central que no estaba autorizada a hablar públicamente.
Si a esto le sumamos los agresivos esfuerzos de los nuevos prestamistas por ganar cuota de mercado y una tasa de interés de referencia que actualmente se sitúa en el 14%, "es la tormenta perfecta", añadió esta persona.
Aunque algunas fintech ofrecen tasas de interés más bajas en los préstamos sin garantía que los bancos tradicionales, las tasas de los principales prestamistas digitales que atienden a prestatarios de mayor riesgo siguen estando entre los más altos del mercado, alcanzando el 103,37% en Nubank, el 178,69% en Mercado Crédito y el 213,69% en PicPay, según datos del Banco Central de finales de agosto.
En sus comunicados, Mercado Crédito —que forma parte de la división fintech de MercadoLibre— y PicPay negaron estar contribuyendo al sobreendeudamiento y afirmaron que los límites de crédito de sus clientes se aumentan en función de su comportamiento de pago. Nubank añadió que sus resultados del segundo trimestre demuestran su enfoque disciplinado en materia de concesión de préstamos.
Los préstamos de las fintech también están agravando la presión de la deuda de los hogares en la vecina Argentina.
EMPEORAN LOS PAGOS
La rápida expansión de los prestamistas digitales en Brasil ha coincidido con un fuerte deterioro de las tasas de pago entre algunos de sus clientes.
Un estudio de Equifax BoaVista, una empresa de análisis de datos, reveló que la proporción de prestatarios morosos de tarjetas de crédito de neobancos aumentó hasta el 20,31% en 2025, desde el 7,71% registrado en 2021. En los bancos tradicionales, esta cifra descendió del 14,57% al 13,6%.
"El principal factor detrás del aumento de la morosidad fue precisamente el perfil de esos prestatarios, que son más arriesgados que los clientes de los bancos tradicionales", afirmó Marcos Coque, director de análisis de Equifax BoaVista.
El Banco Central de Brasil está estudiando medidas para hacer frente a la crisis, y Lula relanzó a principios de este año un programa respaldado por el Gobierno que permite a los consumidores refinanciar su deuda a tasas más favorables. Sin embargo, esa medida no logró frenar el aumento de la morosidad.
Pero para consumidores como Queiros, las medidas del Gobierno ofrecen poco alivio inmediato.
A pesar de haber aceptado trabajos extra y de seguir confiando en que superará su crisis financiera, se siente avergonzada por su situación actual. "Mi madre me está ayudando como si fuera una niña", afirmó Queiros.
(Reporte de Victoria Pacheco e Igor Sodre en São Paulo y de Marcela Ayres en Brasilia; edición de Paul Simao; Editado en Español por Ricardo Figueroa)
((manuela.andreoni@thomsonreuters.com; Mesa de edición en español; santiago.desk@thomsonreuters.com))