6 de noviembre
Actualizado: hoy a las 4:00 am
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Bélgica permitirá los registros domiciliarios a presuntos migrantes irregulares
BRUSELAS, 6 nov (Reuters) - El Parlamento belga aprobó el viernes por la mañana una controvertida ley que permite a la policía entrar en los domicilios de los presuntos migrantes irregulares que hayan desobedecido las órdenes de abandonar el país.
La medida forma parte de una iniciativa más amplia de la coalición de derechas del primer ministro Bart De Wever para limitar la inmigración y aumentar las expulsiones de aquellas personas a las que se les ha denegado el derecho a permanecer en el país.
La legislación ha suscitado una fuerte oposición por parte de grupos de derechos humanos y abogados, que argumentan que permitir que la policía entre en domicilios particulares para hacer cumplir la normativa de inmigración podría socavar los derechos constitucionales y las leyes de privacidad.
Alrededor de 3.000 personas formaron una cadena humana alrededor del Palacio de Justicia de Bruselas el miércoles por la noche para protestar contra el proyecto de ley. Según informaron medios de comunicación belgas, se organizaron más de 50 manifestaciones y concentraciones en pueblos y ciudades de todo el país.
La ley fue finalmente aprobada por una mayoría de diputados alrededor de las 5 de la madrugada, hora local (0400 GMT), tras un largo debate que se prolongó toda la noche.
Los registros se limitarán a los domicilios de aquellas personas a las que se les haya denegado el asilo en Bélgica, que hayan desobedecido las órdenes de salida del país y que se considere que suponen una amenaza para la seguridad pública.
Los registros domiciliarios deben ser autorizados por un juez de instrucción y solo pueden realizarse entre las 5:00 y las 9:00 de la mañana, en presencia de funcionarios de inmigración.
Antes de la votación, Amnistía Internacional instó a los parlamentarios a rechazar la ley, ya que, según la organización, también podría afectar a quienes ayudan a los migrantes indocumentados.
El Gobierno ha defendido la medida como una herramienta para hacer cumplir las órdenes de expulsión de personas consideradas un peligro para el orden público o la seguridad nacional.
(Reporte de Charlotte van Campenhout y Bart Meijer; edición de Thomas Derpinghaus; edición en español de Jorge Ollero Castela)