5 de noviembre
Actualizado: hoy a las 2:00 pm
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Condena de Russell Brand pone en evidencia una cultura del silencio en el espectáculo
Por Sam Tobin y Michael Holden
La condena de Russell Brand por delitos sexuales ha reavivado el escrutinio sobre cómo ha tratado la industria del entretenimiento británica a los artistas de renombre acusados de abusar de su poder, y algunas mujeres han afirmado que han temido que alzar la voz pueda perjudicar sus carreras.
El cómico y actor británico fue condenado el jueves por un delito de violación y tres de agresión sexual, cometidos en pleno apogeo de su fama a mediados de la década de 2000, cuando trabajaba para Channel 4 y la BBC. Tres de las cuatro víctimas habían trabajado en el sector de los medios de comunicación.
Algunas de las mujeres que se cruzaron con Brand en el ámbito profesional explicaron al jurado que no lo denunciaron en su momento debido a su prestigio, alegando que pensaban que no se les creería o que ello podría perjudicar sus carreras.
"Lo que hemos visto, además de a un grupo de hombres que se creen con derecho a todo y se comportan mal, es que históricamente se les ha permitido hacerlo porque son lo que se denomina… “talento”", dijo a Reuters Caroline Frost, editora de televisión de Radio Times.
"Atraen a las multitudes, atraen a la audiencia, atraen dinero. Y eso les da mucho poder y un estatus que no se merecen, por lo que su fama les permite firmar cheques que su brújula moral no puede cobrar".
CHANNEL 4 DICE QUE EMPATIZA CON LAS VÍCTIMAS
Una de las agresiones sexuales de las que Brand fue declarado culpable tuvo lugar en 2009 ante dos productores, quienes le dijeron a la mujer que Brand solo seguiría trabajando si ella le daba un masaje, durante el cual Brand le puso la cara en la entrepierna.
La mujer —que en aquel momento presentó una queja ante su superior directo en Channel 4— declaró que los productores no la ayudaron, y describió una "cultura del miedo" en torno a las estrellas y una tolerancia generalizada hacia las "bromas" sexistas de la época.
Un portavoz de Channel 4 declaró en un comunicado: "Nuestros pensamientos están, ante todo, con las seis mujeres implicadas en el caso contra Russell Brand, incluidas aquellas afectadas por los delitos por los que ha sido condenado".
El entonces director general del canal, en 2024, se había disculpado por el hecho de que la agresión sexual de 2009 "no se hubiera elevado al equipo directivo de Channel 4 de aquel momento".
Aunque los hechos tuvieron lugar hace unas dos décadas, el caso de Brand tiene ecos de escándalos más recientes.
Brand intentó que se desestimara el caso en su contra en los días previos al inicio del juicio, alegando que, debido a la publicidad que había suscitado, no podría tener un juicio justo. Negó los cargos y afirmó que nunca había mantenido relaciones sexuales no consentidas.
Laura Nelson, de la Policía Metropolitana, dijo que Brand era un depredador sexual que había abusado de su poder durante toda su carrera "y que se ha vuelto cada vez más descarado a medida que ha ido ganando fama".
"Creo que hay otras víctimas por ahí", dijo a Reuters.
"LA INDUSTRIA DE LOS MEDIOS PROTEGE A LOS SUYOS"
El movimiento global #MeToo ha sacado a la luz a hombres acusados de acoso sexual en ámbitos como el entretenimiento, la política y los negocios, y cobró verdadero impulso después de que el magnate de Hollywood Harvey Weinstein fue despedido de su productora en 2017.
Weinstein, que ha negado las acusaciones en su contra, fue condenado en septiembre a 15 años de cárcel por agresión sexual.
La condena de Brand lo convierte en una de las figuras británicas más destacadas en ser declaradas culpables desde que el movimiento #MeToo se extendió por la industria.
Una de las víctimas de Brand, que lo acusó de agarrarle los pechos y luego violarla oralmente en 2004, afirmó que no lo denunció en parte porque "la industria de los medios protege a los suyos".
Otra mujer, que alegó que Brand intentó arrastrarla al baño de MTV en 2001, se refirió a la posición de Brand y dijo a los miembros del jurado: "Tengo una hipoteca que pagar, así que ¿qué sentido tiene complicarme la vida?". Brand fue absuelto de ese cargo.
Por otra parte, Brand se enfrenta a una demanda en Estados Unidos en la que se alega que, en 2010, mostró su pene a una extra en el plató de "Arthur" y, a continuación, la agredió sexualmente en un cubículo del baño, mientras un miembro del equipo supuestamente montaba guardia fuera. Él ha negado haber cometido ningún delito.
La demanda también se ha interpuesto contra los productores Warner Bros. WBD.O, que niegan su responsabilidad e intentaron que se desestimara el caso. Un juez rechazó esa solicitud este mes.
Las acusaciones contra Brand salieron a la luz por primera vez en un documental de 2023, lo que llevó a las seis demandantes del juicio a acudir a la policía. También desencadenó investigaciones internas en la BBC y en la productora Banijay, que había adquirido la empresa que encargada de los programas de Channel 4 presentados por Brand.
(Reportaje de Sam Tobin y Michael Holden; información adicional de Millie McCaughan; edición en español de Juana Casas)