23 de septiembre
Actualizado: hoy a las 9:00 am
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Dramático desahucio de inquilina madrileña de 87 años pone de relieve crisis de la vivienda en España
Por Corina Pons
MADRID, 23 sep (Reuters) - La policía desalojó el miércoles a una mujer de 87 años de su vivienda en Madrid, donde llevaba más de siete décadas, a pesar de que cientos de personas se manifestaban en la calle y de que el Gobierno criticara la orden de desahucio, en un nuevo y dramático episodio de la crisis de la vivienda en España.
Tras darle tan solo 30 minutos para marcharse con lo estrictamente imprescindible, Maricarmen Abascal fue finalmente sacada del edificio en camilla, acompañada por funcionarios de los servicios sociales, y trasladada en ambulancia mientras sus simpatizantes coreaban "¡Maricarmen, no estás sola!" y "¡Asesinos!".
El caso pone de relieve la creciente presión sobre los inquilinos de larga duración en las principales ciudades españolas, donde el aumento vertiginoso de los alquileres, la gentrificación y la escasez de viviendas asequibles han avivado las tensiones sociales y políticas.
El piso, situado en el acomodado barrio Retiro de la capital, había sido adquirido por un fondo de inversión que pretendía imponerle un fuerte aumento del alquiler.
La abogada de Maricarmen, Beatriz Duro, afirmó que los funcionarios judiciales y los representantes del fondo de inversión, Urbagestión, se habían negado a suspender el desahucio a pesar de la existencia de un recurso judicial pendiente, de las peticiones humanitarias y de las pruebas de que las autoridades públicas estaban trabajando para garantizarle un alojamiento alternativo.
Urbagestión no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios.
Duro señaló que una persona anónima se había ofrecido a hacerse cargo del pago del alquiler, pero el propietario se negó a firmar un nuevo contrato de alquiler.
"He vivido aquí 71 años. No me quiero ir", declaró Maricarmen a los periodistas en vísperas del desahucio.
El desahucio provocó escenas de tensión frente al edificio, donde la policía desalojó por la fuerza a los manifestantes que bloqueaban la entrada. Testigos de Reuters vieron cómo los agentes arrastraban y empujaban a los manifestantes, levantando a algunos por los brazos y las piernas mientras despejaban la entrada.
España sigue dividida sobre cómo abordar una crisis de la vivienda cada vez más grave.
El Gobierno de coalición de izquierda ha impulsado una mayor protección de los inquilinos y controles más amplios de los alquileres, pero ha tenido dificultades para conseguir apoyo en un Parlamento dividido, mientras que el Gobierno regional de Madrid, liderado por los conservadores, se ha decantado por un enfoque más orientado al mercado.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, está envuelta en un escándalo relacionado con la compra por parte de su Gobierno, a través de una agencia inmobiliaria pública, de un ático de lujo valorado en 6,3 millones de euros (7,2 millones de dólares). La oposición acusa a Ayuso de intentar utilizar la propiedad como residencia personal eludiendo las normas de gasto público y transparencia, algo que ella niega.
En referencia a ese escándalo, los activistas presentes en el desalojo del miércoles gritaron: "¡El ático de Ayuso para Maricarmen!".
(1 dólar = 0,8763 euros)
(Redacción y reporte adicional de Emma Pinedo; edición de Andrei Khalip y Gareth Jones. Editado en español por Natalia Ramos)