29 de octubre
Actualizado: hoy a las 2:00 am
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El BCE mantendrá las tasas mientras el mercado mira a los bonos franceses y el futuro de Lagarde
Por Francesco Canepa y Balazs Koranyi
FRÁNCFORT, 29 oct (Reuters) - El Banco Central Europeo tiene previsto mantener las tasas de interés sin cambios este jueves, una decisión ampliamente anticipada que probablemente quedará eclipsada por las preguntas sobre la agitación en el mercado de bonos francés y el futuro de la presidenta del propio BCE, Christine Lagarde.
El banco central de la zona del euro ya ha subido las tasas dos veces desde junio y se espera que reanude el endurecimiento en los próximos meses, mientras los responsables de política monetaria tratan de evitar que una crisis de los precios del petróleo vinculada a la guerra en Irán se traslade a otros precios y salarios.
No obstante, también debe hacer frente a un repunte de los rendimientos de la deuda pública —especialmente en una Francia muy endeudada— que ha elevado los costos de financiación para los hogares y las empresas y que, según Lagarde, frenará el crecimiento y la inflación.
Atrapado entre los persistentes riesgos de inflación y el deterioro de las condiciones de financiación, se espera que el BCE mantenga su tasa de depósito en el 2,5%, al tiempo que dé a entender que sigue siendo probable otra subida, posiblemente ya en diciembre.
"Es probable que el umbral para otra subida en diciembre sea bajo, dada la probabilidad de que se produzca otra revisión al alza de la previsión de inflación del BCE debido al aumento de los precios de la energía", dijo Oliver Rakau, de Oxford Economics.
Esta perspectiva concuerda con las señales de la Reserva Federal de EEUU, que el miércoles mantuvo las tasas sin cambios, pero dejó la puerta abierta a un mayor endurecimiento, lo que ha consolidado las apuestas del mercado a favor de una subida a principios de diciembre.
Los mercados monetarios descuentan actualmente unas tres subidas de tasas del BCE de aquí a finales del próximo año, lo que situaría la tasa de depósito en el 3,25%, un nivel que, según la opinión generalizada, frena el crecimiento económico.
LAGARDE SE ENFRENTARÁ A PREGUNTAS SOBRE SU FUTURO
Lagarde será interrogada sobre su propio mandato en la rueda de prensa del jueves, en un clima de especulaciones de que podría abandonar el cargo antes de las elecciones presidenciales de su país natal, Francia, que se celebrarán en primavera, a pesar de que aún le queda un año de su mandato en el BCE.
Una salida anticipada permitiría al presidente francés, Emmanuel Macron, y a otros líderes de la Unión Europea cubrir uno de los puestos económicos más poderosos del bloque antes de unas elecciones que, según las encuestas, podría ganar la extrema derecha.
Reuters informó este mes de que el Foro Económico Mundial podría nombrar a Lagarde como su próxima presidenta ya en noviembre, lo que aceleraría su salida y una mayor reorganización de la cúpula del BCE.
"No es, ni mucho menos, una situación ideal que exista incertidumbre en torno al liderazgo mientras el banco central se enfrenta a unas condiciones financieras más restrictivas, unos precios de la energía más elevados y una mayor incertidumbre en torno a las perspectivas macroeconómicas generales", dijo Henry Cook, economista de la correduría japonesa MUFG.
Los antiguos gobernadores de los bancos centrales de Países Bajos y España, Klaas Knot y Pablo Hernández de Cos, figuran como principales candidatos a la presidencia del BCE.
LA AGITACIÓN DE LOS BONOS FRANCESES AÚN NO REQUIERE TOMAR MEDIDAS
El reto más inmediato para los dirigentes monetarios podría ser la agitación en los mercados de bonos.
El aumento global de los rendimientos, impulsado por unas expectativas de crecimiento más sólidas, una mayor emisión de deuda y las inversiones masivas relacionadas con la inteligencia artificial, está elevando los costos de financiación tanto para los Estados como para los hogares y las empresas.
En Francia, los inversionistas se muestran cada vez más inquietos ante la creciente carga de la deuda del país y las perspectivas fiscales inciertas tras las elecciones de este año. Las preocupaciones se han visto amplificadas por las sugerencias de sectores de la izquierda política de que la deuda en poder del BCE podría ser condonada.
El resultado ha sido un fuerte aumento de los costos de financiación de Francia. El país paga ahora unos rendimientos que se encuentran entre los más altos de los últimos veinticinco años para obtener fondos en los mercados de bonos, mientras que la prima que exigen los inversionistas por mantener deuda francesa frente a los bonos alemanes de referencia es mayor que la de cualquier otro país de la zona del euro.
Esto ha alimentado las especulaciones de que el BCE podría verse obligado a reaccionar, aunque por ahora solo sea de forma verbal.
(Edición de Catherine Evans y Sam Holmes; edición en español de Jorge Ollero Castela)