19 de marzo
Actualizado: hoy a las 9:02 am
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El BCE mantiene los tipos, pero se muestra dispuesto a actuar si es necesario
FRÁNCFORT, 19 mar (Reuters) - El Banco Central Europeo mantuvo el jueves los tipos de interés sin cambios, tal y como se esperaba, pero señaló que estaba siguiendo de cerca los riesgos para el crecimiento y la inflación derivados del aumento de los precios del petróleo y que estaba dispuesto a actuar si fuera necesario.
Los precios de la energía se han disparado desde que comenzó la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, lo que ha impulsado las apuestas de que la inflación se situará muy por encima del objetivo del 2% del BCE en cuestión de meses. Eso podría obligar al banco central a endurecer su política monetaria para evitar que el rápido crecimiento de los precios se consolide.
Los mercados anticipan ahora más de dos subidas del tipo de depósito del 2% del BCE este año, partiendo de la premisa de que los dirigentes monetarios, acusados de actuar demasiado tarde ante el repunte de la inflación de 2021/2022, serán más rápidos en tomar medidas esta vez.
"(La guerra) tendrá un impacto significativo en la inflación a corto plazo debido al aumento de los precios de la energía", dijo el BCE. "Sus implicaciones a medio plazo dependerán tanto de la intensidad y la duración del conflicto como de cómo los precios de la energía afecten a los precios al consumo y a la economía".
"Una interrupción prolongada del suministro de petróleo y gas daría lugar a una inflación superior y a un crecimiento inferior a las previsiones de referencia", añadió el BCE. "El Consejo de Gobierno está dispuesto a ajustar todos sus instrumentos dentro de su mandato".
Los bancos centrales suelen pasar por alto este tipo de crisis energéticas, ya que el encarecimiento del combustible merma la demanda de los consumidores y reduce los márgenes de beneficio, lo que frena el crecimiento económico.
Sin embargo, los dirigentes monetarios apostaron por que se trataría de una perturbación transitoria hace cuatro años, cuando la invasión de Ucrania por parte de Rusia provocó un repunte del petróleo y el gas, sólo para que la inflación se disparara hasta alcanzar cifras de dos dígitos y obligara al BCE a subir los tipos al ritmo más rápido de la historia.
Las medidas de política monetaria dependerán en última instancia de la duración de la guerra, y las propias previsiones económicas del BCE reflejaban esta incertidumbre.
Aunque el banco prevé ahora una inflación del 2,6% este año según una hipótesis "de referencia", el BCE reconoció los riesgos si persistieran los altos precios de la energía, y dijo que también publicaría escenarios alternativos como parte de un análisis independiente a las 1445 GMT.
La inflación bajará entonces al 2,0% el año que viene según el escenario base y al 2,1% en 2028, según el BCE.
"El Consejo de Gobierno está siguiendo de cerca la situación, y su planteamiento basado en los datos le ayudará a establecer la política monetaria adecuada", añadió el BCE.
Los precios de los mercados financieros asumen ahora que la inflación subirá hasta situarse en torno al 3,7% durante el próximo año, y que luego tardará años en volver a bajar hasta el objetivo. Sin embargo, estos indicadores son volátiles y propensos a cambios rápidos a medida que evoluciona el conflicto.
La atención se centra ahora en la rueda de prensa de la presidenta del BCE, Christine Lagarde, a las 1345 GMT, en la que los inversores analizarán minuciosamente sus comentarios sobre los factores que podrían desencadenar medidas de política monetaria. A continuación, el BCE publicará sus previsiones más detalladas a las 1445 GMT.
(Información de Balazs Koranyi; edición de Catherine Evans; editado en español por Benjamín Mejías Valencia)