10 de septiembre

Actualizado: hoy a las 2:00 am

News

El BCE subirá las tasas ante el resurgir del miedo a la inflación por la guerra con Irán

Por Francesco Canepa y Balazs Koranyi FRÁNCFORT, 10 sep (Reuters) - El Banco Central Europeo parece dispuesto a subir las tasas de interés este jueves por ‌segunda vez este año, con el objetivo...

Publicado el 10 de septiembre de 2026 a las 00:20

6 MIN DE LECTURA

Por Francesco Canepa y Balazs Koranyi

FRÁNCFORT, 10 sep (Reuters) - El Banco Central Europeo parece dispuesto a subir las tasas de interés este jueves por ‌segunda vez este año, con el objetivo de frenar el repunte de la inflación impulsado por los precios de la energía y desencadenado por la guerra entre Estados Unidos e Irán.

Los ataques de ambas partes —contra instalaciones militares, marítimas y energéticas— desde finales de ​agosto pusieron fin a un mes de relativa calma. Este panorama ha vuelto a situar los precios del petróleo por encima de los 100 dólares el barril y ha reavivado los temores sobre una ola de subidas de precios en la zona del euro, importadora de combustible.

Los economistas prevén que el BCE responda subiendo su tasa de interés de referencia del 2,25% al 2,50% y dé señales de que está dispuesto a aplicar nuevas medidas de endurecimiento si las perspectivas de inflación no mejoran.

"Una subida ​en septiembre parece prácticamente segura", dijo Alessia Berardi, directora de macroeconomía global del Amundi Investment Institute. "La inflación sigue siendo elevada y en principio se mantendrá alta durante los próximos meses antes de moderarse hacia la segunda mitad del año que viene".

LA RESILIENCIA DE LA ECONOMÍA TRANQUILIZA

Es probable que la presidenta del BCE, Christine Lagarde, y sus ​colegas, reunidos en Berlín con motivo de su encuentro anual fuera de la sede del banco central en Fráncfort, se ⁠sientan tranquilos ante los recientes datos de crecimiento.

La economía de la zona del euro, compuesta por 21 países, ha evolucionado mejor de lo previsto a pesar del aumento de los costes del combustible, la competencia de China y ‌el impacto de las sequías.

La concesión de créditos bancarios incluso se aceleró en julio, lo que apunta a que la subida de tasas del BCE en junio no ha mermado la actividad y da a los dirigentes monetarios margen para aplicar nuevas medidas de endurecimiento si fuera necesario.

"Esperamos que la presidenta Lagarde mantenga una postura cautelosa y de espera, dejando la puerta abierta a un mayor ​endurecimiento", dijo Martin Wolburg, economista de Generali Investments.

Los mercados financieros están descontando una subida más de las ‌tasas este año, seguida de una o dos subidas más el año que viene.

Los economistas, por el contrario, consideran que la medida del jueves podría ser la última ⁠del BCE por el momento, aunque un número cada vez mayor ve el riesgo de que sea necesario un mayor endurecimiento.

Una de las razones por las que las subidas de tasas posteriores podrían ser limitadas es que las condiciones de financiación en la economía ya se han endurecido, ya que los rendimientos de los bonos a largo plazo están en máximos no vistos desde antes de la crisis financiera mundial, debido a las preocupaciones por la inflación y el aumento desmesurado de la deuda pública. 

La competencia ⁠de las emisiones de bonos entre las grandes empresas ‌tecnológicas, que están captando fondos de forma agresiva para financiar el auge de la inteligencia artificial, y la agitación política en Alemania han contribuido a la presión al alza sobre los rendimientos.

EL BCE ⁠ELEVARÁ SUS PREVISIONES DE CRECIMIENTO E INFLACIÓN

Este jueves, también se espera que el BCE revise al alza sus previsiones de crecimiento para este año, y posiblemente para 2027, ante la resistencia de la economía.

Sin embargo, podría retrasar el plazo para que la ‌inflación, que ahora supera el 3%, vuelva a su objetivo del 2%. En junio, el banco había previsto que esto ocurriera el próximo verano boreal.

No obstante, es poco probable que las previsiones del jueves incorporen plenamente ⁠la última subida de los precios de la energía.

"Lo que ha resultado aún más llamativo en las últimas semanas ha sido el nuevo aumento de los precios del ⁠gas", señaló Barclays en una nota. "(El gas) se cotiza ahora ‌entre las hipótesis de los escenarios adverso y grave".

"Esto es especialmente relevante porque, si bien las perturbaciones en el precio del gas tienden a repercutir más lentamente que las del petróleo, también generan efectos mayores y más persistentes en la inflación no ​energética", añadió.

LOS DATOS DECIDIRÁN

Hasta ahora, los indicadores clave que sigue el BCE han sido, en general, favorables.

La inflación subyacente, que excluye los precios ‌de la energía y los alimentos, se moderó hasta el 2,4% el mes pasado y la última encuesta reveló que los consumidores habían rebajado sus expectativas de crecimiento de los precios. Los aumentos salariales también se han moderado.

"A diferencia de la crisis energética de 2022, es poco probable ​que la crisis de los precios de la energía de este año desencadene una espiral de salarios y precios, ya que las condiciones de la demanda no son tan propicias para una mayor inflación", dijo Andrew Kenningham, de Capital Economics.

Carsten Brzeski, director global de macroeconomía de ING, señaló que las empresas —al menos en Alemania— habían absorbido hasta ahora el aumento de los costes, en marcado contraste con 2022, cuando la crisis energética tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia empujó la ⁠inflación por encima del 10%.

LAGARDE PROBABLEMENTE SE ENFRENTARÁ A PREGUNTAS SOBRE SU PROPIO FUTURO

Más allá de la decisión sobre las tasas de interés, es probable que, en la rueda de prensa posterior a la decisión, se le pregunte a Lagarde sobre su propio mandato, que está previsto que se prolongue hasta el 31 de octubre de 2027.

La presidenta del BCE ha sido relacionada en repetidas ocasiones con la dirección del Foro Económico Mundial y habló en julio de su deseo de defender los valores europeos de alguna manera durante la campaña para las elecciones presidenciales francesas del año que viene.

Cuando más tarde, ese mismo mes, se la presionó para que aclarara si eso significaba abandonar el BCE antes de tiempo, se limitó a decir: "No me veréis marcharme antes de 2027".

Un informe de la semana pasada que señalaba que la miembro del Consejo del BCE Isabel Schnabel estaba en conversaciones para incorporarse al Fondo Monetario Internacional podría presagiar una reorganización en la cúpula del banco central de la zona del ​euro.

(Edición de Catherine Evans y Lincoln Feast; editado en español por Tomás Cobos)

¿Te gustó este contenido? Haz que llegue a más gente.