24 de mayo
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El desplome de los bonos se agrava a medida que aumentan los temores sobre la inflación
Por Alun John y Amanda Cooper
LONDRES, 18 mayo (Reuters) - Los inversionistas están empezando a temer que una guerra en Irán pueda provocar una crisis inflacionaria duradera, empujando los rendimientos de los bonos soberanos a máximos de una década y aumentando el riesgo de que el poder adquisitivo de los gobiernos, las empresas y los hogares se vea gravemente afectado.
El riesgo de una inflación más prolongada ha avivado la preocupación de que los bancos centrales tengan que subir rápidamente las tasas de interés y de que los gobiernos puedan ampliar su endeudamiento para hacer frente a las posibles repercusiones económicas.
La tasa promedio que los gobiernos del Grupo de los Siete países más ricos (G7) deben pagar ahora por los préstamos a 10 años ha alcanzado casi el 4%, frente al 3,2% aproximadamente que se registraba antes de que comenzara la guerra a finales de febrero, mientras que los costos de financiación a 30 años han alcanzado un promedio del 4,6%, frente al 4% anterior.
"Parece una especie de tormenta perfecta en este momento. El mercado de tasas de interés ha estado lidiando con la idea de la inflación provocada por las tensiones en Oriente Medio y el petróleo. Y, por otro lado, especialmente en conjunción con eso, cualquier destrucción de la demanda que se derive de esos altos precios de las materias primas", afirmó Tom Ross, director de alto rendimiento de Janus Henderson, que gestiona unos 493.000 millones de dólares.
LOS LÍDERES FINANCIEROS DEL G7 SE REÚNEN EN PARÍS
Los rendimientos de referencia de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años subieron hasta 3,6 puntos básicos, alcanzando su nivel más alto desde febrero de 2025, en el 4,631%, tras haber ganado casi 17 puntos básicos en la última semana, mientras que los rendimientos a 30 años, que afectan directamente a las hipotecas, subieron hasta un máximo de un año del 5,159%. Los rendimientos se mueven de forma inversa a los precios de los bonos.
Los principales índices bursátiles de Wall Street operaban estables el lunes tras el fuerte retroceso del viernes, y algunos advirtieron que los mercados bursátiles estadounidenses, que se encuentran en máximos históricos, aún no han descontado el riesgo de una inflación galopante.
Los mercados están descontando ahora una probabilidad superior al 50% de que la Reserva Federal de Estados Unidos suba las tasas de interés en diciembre, lo que supone un cambio radical con respecto a las expectativas previas a la guerra de Irán, que contemplaban al menos una bajada de tasas este año.
Las turbulencias del mercado son la principal preocupación de los ministros de Finanzas del G7, que se reunieron el lunes en París.
"Ya no estamos en un periodo en el que la deuda pública no sea un tema", dijo a los periodistas el ministro de Finanzas francés, Roland Lescure, a su llegada a la reunión.
La tendencia es la misma en los principales mercados de bonos, desde la zona del euro hasta el Reino Unido y Japón, donde los rendimientos se sitúan en máximos históricos.
Los bancos centrales fijan las tasas de interés, pero son los mercados de bonos los que determinan la tasa a la que las empresas, los particulares y los gobiernos pueden obtener financiación, lo que significa que todo, desde un préstamo para comprar un coche hasta la financiación de un centro de datos de miles de millones de dólares, se ve afectado.
Kenneth Broux, director de investigación corporativa de divisas y tasas de interés de Société Générale, dijo que para detener lo que denominó un "colapso a cámara lenta" en el mercado de bonos sería necesario un retroceso de los precios del petróleo, que los temores de recesión crecieran lo suficiente como para desencadenar una huida hacia los bonos como valor de refugio, o que los precios cayeran lo suficiente como para atraer a los compradores.
Los rendimientos de los bonos del Estado japonés (JGB) a 30 años subieron a un máximo histórico de 4,200%, mientras que los rendimientos a 10 años alcanzaron su nivel más alto desde octubre de 1996, a 2,800%. Japón tiene previsto emitir nueva deuda como parte de la financiación de un presupuesto extraordinario previsto para amortiguar el impacto económico de la guerra.
Los rendimientos de los bonos de la zona del euro bajaban ligeramente en la sesión de la tarde en Europa, pero seguían en su nivel más alto en años. Los rendimientos de los bonos alemanes a 10 años, la referencia para la zona del euro, alcanzaron un máximo de 15 años del 3,193%, con un aumento de 10 puntos básicos en una semana.
Los rendimientos de los bonos emitidos por países más endeudados, como Italia y Francia, han subido aún más bruscamente. Los costos de financiación del Estado italiano a diez años se sitúan ahora en el 3,90%, con un aumento de 12 puntos básicos en una semana, mientras que los rendimientos franceses han subido 26 puntos básicos.
SE HACEN SENTIR LAS PRESIONES INFLACIONARIAS
Los bonos sufrieron una fuerte venta masiva la semana pasada, ya que los inversionistas se vieron asustados por una serie de cifras de inflación a nivel mundial, especialmente en Estados Unidos, que han sido más altas de lo esperado.
"Creo que es clave el hecho de que ahora estemos viendo datos que respaldan los temores inflacionarioss que han estado presentes en el mercado desde que comenzó el conflicto en Oriente Medio", afirmó Nick Twidale, analista jefe de mercados de ATFX Global.
Los datos de la semana pasada mostraron que los precios al consumo y a la producción de Estados Unidos subieron en abril, con lecturas similares en China, Alemania y Japón.
Aunque la caída de los bonos fue global, algunos mercados también se enfrentaron a presiones locales.
El futuro incierto del primer ministro británico, Keir Starmer, está aumentando los temores de los inversionistas de que se vea obligado a dimitir y sea sustituido por un rival menos prudente en materia fiscal.
El lunes, sin embargo, los bonos del Estado británicos obtuvieron un rendimiento superior, con el rendimiento a 10 años bajando 4 pb a 5,14%. No obstante, subieron 27 pb la semana pasada y siguen siendo los bonos a 10 años con peor rendimiento del mundo desarrollado desde que comenzó la guerra.
(Reporte de adicional de Rae Wee y Ankur Banerjee en Singapur; edición de Sam Holmes, Elisa Martinuzzi y Susan Fenton; editado en español por Tomás Cobos y Ricardo Figueroa)