14 de mayo
Actualizado: hoy a las 8:19 am
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El primer ministro británico Starmer dice a su gabinete que no va a dimitir
Por Elizabeth Piper, Andrew MacAskill y Sarah Young
LONDRES, 12 mayo (Reuters) - El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, hizo caso omiso el martes de los llamamientos a su dimisión y comunicó a los ministros que "seguirá adelante con la labor de gobierno", a pesar de unas 48 horas "desestabilizadoras" en las que se intensificaron las peticiones para que estableciera un calendario para su salida tras la dura derrota electoral.
En una reunión con su equipo de ministros, Starmer, que lleva menos de dos años en el cargo, reiteró que, aunque asumía la responsabilidad de una de las peores derrotas electorales de su Partido Laborista, no se había producido ningún movimiento oficial para convocar una contienda por el liderazgo.
"Las últimas 48 horas han sido desestabilizadoras para el Gobierno y eso tiene un costo económico real para nuestro país y para las familias", dijo Starmer a los ministros, según Downing Street.
"El país espera que sigamos gobernando. Eso es lo que estoy haciendo y lo que debemos hacer como gabinete".
Los bonos del Estado británico se recuperaban ligeramente tras los comentarios de Starmer, pero se mantenían firmemente en números rojos durante la jornada.
Su actitud desafiante contrastaba notablemente con el sentir de muchos en su Partido Laborista.
Un ministro adjunto dimitió el martes después de que varios asesores ministeriales también abandonaran el Gobierno. Más de 80 diputados laboristas le han pedido públicamente que fije una fecha de dimisión para que el partido pueda nombrar a un nuevo líder de forma ordenada.
Starmer había intentado reforzar su posición el lunes cuando prometió actuar con más audacia y urgencia para abordar los numerosos problemas de Reino Unido.
Había afirmado que el país nunca perdonaría al Partido Laborista, de centroizquierda, si se embarcaba en una lucha por el liderazgo, apenas dos años después de que su amplia mayoría parlamentaria supuestamente pusiera fin al caos político que se había apoderado del país desde que Reino Unido votó a favor de salir de la Unión Europea hace una década.
(Información de Elizabeth Piper y Sarah Young; edición de William James; editado en español por Patrycja Dobrowolska y Benjamín Mejías Valencia)