8 de junio
Actualizado: hoy a las 2:00 pm
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Expertos en salud analizarán aguas residuales EEUU para detectar brotes de enfermedades en el Mundial
Por Steve Gorman
Los epidemiólogos estarán muy ocupados en las próximas semanas analizando las aguas residuales y las redes sociales, con el objetivo de proteger a los aficionados al fútbol y al público en general de enfermedades graves durante el Mundial.
Un equipo de salud pública con sede en Washington D. C. tiene previsto monitorizar las aguas residuales y las conversaciones en Internet para detectar y rastrear enfermedades infecciosas en caso de que surjan en cualquiera de las ciudades de Estados Unidos o Canadá que acogen partidos del Mundial, informaron los organizadores.
El evento, de 39 días de duración, arranca en México el jueves. Se espera que más de 6,5 millones de aficionados al fútbol viajen desde más de 100 países para presenciar 104 partidos en Estados Unidos, Canadá y México.
La magnitud del evento y los desplazamientos que conlleva suponen un mayor riesgo de rápida transmisión de enfermedades en un momento en que los ya de por sí limitados recursos de salud pública de Estados Unidos se enfrentan a brotes de sarampión, ébola y hantavirus, afirman expertos en seguridad sanitaria.
Los recortes presupuestarios y de personal bajo el Gobierno de Donald Trump, junto con la retirada de Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud, han agravado esos retos, según los organizadores de la nueva iniciativa de seguimiento de enfermedades.
Con el fin de proporcionar datos en tiempo real sobre posibles amenazas, el equipo de expertos en salud pública ha convertido un laboratorio de la Universidad de Georgetown en un puesto de mando epidemiológico.
El equipo ya está preparando un informe diario de situación para señalar los riesgos emergentes y cualquier necesidad inmediata de actuar a los responsables de urgencias hospitalarias y a las autoridades de salud pública a nivel local, estatal, federal e internacional, así como a la FIFA.
El centro de operaciones, puesto en marcha en colaboración con la cadena hospitalaria regional MedStar Health, también sirve como prueba para futuros eventos, incluidos los Juegos Olímpicos de 2028 en Los Ángeles. MedStar alberga una de las 13 unidades de biocontención del país.
El análisis avanzado de aguas residuales, que utiliza la secuenciación de ADN y ARN para detectar cadenas genéticas de microbios sin necesidad de cultivos de laboratorio, es un elemento clave para la vigilancia de las amenazas de enfermedades infecciosas, dijo Rebecca Katz, directora del Centro de Ciencias de Salud Global y Seguridad de Georgetown.
"Es increíblemente potente", afirmó Katz, responsable de la nueva iniciativa de vigilancia de enfermedades. Su equipo está recibiendo actualmente estos datos de puntos de recogida en Estados Unidos y Canadá, así como de otras fuentes de vigilancia sanitaria en los tres países anfitriones de la Copa del Mundo.
DEL ÉBOLA AL SARAMPIÓN
La detección de microorganismos causantes de enfermedades en las aguas residuales puede indicar un brote en ciernes, lo que da tiempo a las autoridades para advertir a los médicos de que estén atentos a los síntomas de enfermedades que, de otro modo, podrían diagnosticarse erróneamente, y para instar al público a tomar precauciones.
La prensa ha prestado una atención considerable a la actual crisis del ébola en África. Sin embargo, Katz afirmó que esta fiebre hemorrágica, a menudo mortal, supone un "riesgo muy bajo para la población general" en Norteamérica.
La selección de fútbol y el personal de apoyo de la República Democrática del Congo, el país en el epicentro del brote de ébola, han estado sometidos a una cuarentena preventiva en Bélgica antes de viajar a Estados Unidos, aunque la mayoría de los jugadores se encontraban en Europa en el momento del brote.
Katz señaló que su equipo prestaría especial atención a la propagación del sarampión, que se acerca a un récord de casos en Estados Unidos este año -alrededor de 2.000 hasta la fecha- y que ha resurgido en algunas zonas de México y Canadá.
Existen riesgos adicionales derivados de enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue y el chikungunya. Ambas tienen su origen en los trópicos y pueden ser transportadas por viajeros infectados y luego transmitidas por mosquitos.
Entre las herramientas clave de este proceso destacan el seguimiento de datos anonimizados de historias clínicas electrónicas y el rastreo de plataformas de redes sociales de código abierto en busca de información que apunte a focos de transmisión, explicó Katz.
Citó un ejemplo anterior en el que las autoridades de salud pública detectaron un brote de una enfermedad gastrointestinal a partir de comentarios en las redes sociales sobre un repentino aumento en las ventas de papel higiénico.
El equipo de Georgetown complementará el trabajo de varias agencias estadounidenses, entre ellas los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y la Administración de Preparación y Respuesta Estratégicas, dijo Katz.
(Reporte de Steve Gorman en Los Angeles; reporte adicional de Siddhi Mahatole en Bengaluru. Editado en español por Javier Leira)