1 de mayo
Actualizado: hoy a las 9:00 am
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Fed debería descartar inclinación a recorte de tasas por crisis de precios del petróleo: autoridades
Por Howard Schneider y Michael S. Derby
WASHINGTON, 1 mayo (Reuters) - Los responsables de la Reserva Federal que se mostraron en desacuerdo con la declaración de política monetaria de esta semana dijeron que la crisis de los precios del petróleo derivada de la guerra contra Irán, implica que el banco central debería dejar claro que ya no puede inclinarse por recortar las tasas de interés, y que incluso podría haber alzas en el futuro.
En la votación más reñida desde 1992, la Fed mantuvo estable esta semana su tasa de interés de referencia a un día en el rango del 3,50%-3,75%, pero conservó el lenguaje que indica que su probable próximo movimiento sería una bajada, en consonancia con un proceso iniciado hace unos 18 meses para reducir los elevados costos del crédito utilizados para combatir la inflación hacia una postura más "neutral".
Pero la inflación sigue muy por sobre el objetivo del 2% de la Fed y ha ido en aumento, con unos riesgos sobre el resultado de la guerra tan graves que los responsables monetarios se muestran menos seguros de que las tasas puedan bajar desde los niveles actuales. A algunos de ellos les preocupa que, de hecho, sea necesario subirlas.
"Las presiones inflacionarias siguen siendo generalizadas, y el aumento de los precios del petróleo supone una fuente adicional de presión inflacionaria", dijo la presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack, quien, al igual que otros dos colegas del banco central, apoyó mantener las tasas estables, pero se mostró en desacuerdo debido al "sesgo expansivo" de la declaración de política monetaria.
"Considero que este sesgo expansivo ya no es adecuado dadas las perspectivas", dijo en un comunicado.
La presidenta de la Fed de Dallas, Lorie Logan, se hizo eco de la opinión de Hammack. Dadas las perspectivas inciertas de la economía, "sería perfectamente plausible que el próximo ajuste de tasas del FOMC fuera tanto una subida como una bajada", afirmó Logan, y añadió que la Fed "no debería ofrecer orientaciones sobre la política monetaria futura que den a entender una inclinación hacia los recortes de tipos en este momento".
El jefe de la Fed de Mineápolis, Neel Kashkari, señaló que consideraba que un cierre prolongado del estrecho de Ormuz y cualquier daño adicional a la infraestructura energética de Oriente Medio podrían provocar una sacudida de precios lo suficientemente grande como para que la Fed necesite "posiblemente una serie" de alzas de tasas para mantener a raya las expectativas de inflación.
"Con un cierre prolongado del estrecho de Ormuz y posibles daños adicionales a la infraestructura energética y de materias primas en Oriente Medio (...) la onda de choque en los precios podría ser mucho mayor de lo que se espera actualmente", dijo Kashkari en un comunicado separado publicado tras el levantamiento del periodo de silencio tras la reunión de esta semana.
"Probablemente tendríamos que seguir adelante con una respuesta monetaria contundente (...) Las alzas de tasas de los fondos federales, posiblemente una serie de ellas, podrían estar justificadas incluso a riesgo de un mayor debilitamiento del mercado laboral", agregó.
La declaración de política monetaria, aprobada esta semana por 8 votos a favor y 4 en contra, repitió el lenguaje existente para indicar el sesgo expansivo que tres miembros con derecho a voto de la Fed consideraban que ya no era apropiado, con otros miembros sin derecho a voto del comité de política monetaria del banco central probablemente de acuerdo. El cuarto voto en contra fue a favor de una bajada de tasas.
El cierre del estrecho de Ormuz, un canal de navegación vital para el suministro energético mundial, y las amenazas a las infraestructuras han empujado el precio mundial del petróleo muy por sobre los 100 dólares el barril durante varias semanas, llegando a los 126 dólares esta misma semana frente a los 70 dólares al inicio del conflicto hace dos meses.
El precio promedio de la gasolina en Estados Unidos subió casi 10 centavos rápidamente hasta situarse en unos 4,39 dólares el galón, según la asociación de automovilistas AAA, frente a los aproximadamente 3 dólares de finales de febrero.
Kevin Warsh, quien se espera que obtenga la confirmación del Senado en las próximas semanas para sustituir al presidente de la Fed, Jerome Powell, al frente del banco central, podría "enfrentarse no solo a una inflación energética galopante que amenaza con extenderse a la economía en general, sino también a unas cifras de expectativas de inflación probablemente al alza", escribió Omar Sharif, presidente de Inflation Insights, el viernes.
"Ese es un entorno difícil desde el que defender recortes de tasas", algo que el presidente Donald Trump ha dicho que espera que Warsh consiga.
Mientras, los indicadores basados en el mercado han comenzado a subir. La tasa de inflación implícita en los rendimientos de los Títulos del Tesoro Protegidos contra la Inflación (TIPS) a 10 años es la más alta desde 2023 y ha subido unos 25 puntos básicos desde que comenzó la guerra, y la tasa de los TIPS a 5 años también ha subido aproximadamente en la misma proporción.
Kashkari señaló el viernes otro posible problema con el lenguaje "expansivo".
Según su análisis, incluso en un "escenario favorable", en el que el estrecho de Ormuz se abriera relativamente pronto para permitir que se reanudara el flujo de petróleo y otras materias primas, la inflación subyacente en Estados Unidos se mantendría en el 3% para el año, muy por sobre el objetivo del banco central y lo suficientemente alta, en su opinión, como para dejar la tasa de interés oficial sin cambios durante lo que probablemente sería un período prolongado.
(Reporte de Howard Schneider; edición en Español de Manuel Farías)