30 de junio
Actualizado: hoy a las 7:00 am
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La ONU advierte que reapertura de Ormuz no elimina riesgos para economías vulnerables
GINEBRA, 30 jun (Reuters) - La agencia de comercio y desarrollo de la ONU advirtió el martes que, si bien la reapertura del estrecho de Ormuz supondrá un alivio inmediato para los mercados energéticos, las economías vulnerables siguen expuestas al riesgo de un aumento prolongado de los precios de los alimentos y el combustible.
Es probable que los sistemas alimentarios y de transporte tarden más en recuperarse que los mercados energéticos, ya que las cadenas de suministro interrumpidas necesitan más tiempo para restablecerse tras más de 100 días de graves perturbaciones en el transporte marítimo a través de esta vía navegable estratégica, según indica la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés) en un nuevo informe.
El estrecho, por el que normalmente transita aproximadamente una quinta parte de los suministros mundiales de petróleo y gas, quedó prácticamente paralizado durante el conflicto desencadenado por los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero.
Aunque el precio del crudo Brent ha caído bruscamente hasta situarse en torno a los 73 dólares por barril —cerca de los niveles previos al conflicto— tras el acuerdo provisional entre EEUU e Irán, la UNCTAD señaló que el aumento de los costos del combustible, el gas y los fertilizantes podría seguir repercutiendo en la producción agrícola, los costos de transporte y los presupuestos familiares.
Las economías vulnerables siguen estando especialmente expuestas a las fluctuaciones bruscas de los precios del petróleo y los fertilizantes, mientras que los precios persistentemente elevados de los alimentos podrían ejercer una presión adicional sobre los hogares más pobres. La UNCTAD señaló que un aumento del 5% en los precios de los alimentos puede elevar significativamente el riesgo de emaciación infantil.
La agencia identificó 61 economías vulnerables expuestas a las perturbaciones en las importaciones de petróleo y cereales relacionadas con la interrupción del tráfico en el estrecho de Ormuz. Entre ellas se encuentra Cabo Verde, que depende en gran medida del combustible importado y ha experimentado un aumento de los costos de la electricidad, el transporte y los alimentos que podría continuar incluso después de que los mercados energéticos se estabilicen.
Los países importadores de alimentos básicos, como Yemen, también siguen siendo muy vulnerables, ya que sus frágiles economías no están preparadas para absorber el aumento de los precios de los cereales y los costos de transporte. La UNCTAD pidió apoyo internacional para ayudar a los países más expuestos a recuperarse de las recientes perturbaciones.
(Reporte de Olivia Le Poidevin; editado en español por Patrycja Dobrowolska)