16 de octubre
Actualizado: hoy a las 1:00 am
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La orden de limitar Starshield en Ucrania procedió de la Casa Blanca, según fuentes
Por Erin Banco y Gram Slattery
NUEVA YORK/WASHINGTON, 16 oct (Reuters) - La orden de limitar un sistema de satélites utilizado por Ucrania para las comunicaciones en el campo de batalla y las operaciones con drones procedió de la propia Casa Blanca, según dos funcionarios estadounidenses y un funcionario occidental informados sobre el asunto.
Las fuentes dijeron que los responsables del Departamento de Defensa recibieron un mensaje en el que se indicaba que era necesario ralentizar el servicio Starshield de SpaceX destinado al ejército ucraniano.
Los funcionarios, que hablaron bajo condición de anonimato, no especificaron quién en la Casa Blanca tomó la decisión ni quién fue el responsable de ejecutar la orden. El Pentágono es el mayor cliente de Starshield, que es la versión de grado militar del servicio Starlink.
Funcionarios ucranianos afirmaron esta semana que los receptores Starlink de grado militar dejaron de funcionar en Ucrania cuando se montaron en objetos que se desplazaban a gran velocidad, lo que interfería en el rendimiento de los drones ucranianos que dependen de ellos para sus sistemas de guía a bordo sobre el territorio ucraniano.
Una persona del Ministerio de Defensa de Ucrania dijo el jueves que los receptores ya funcionaban en movimiento, pero solo a velocidades de hasta 160 kilómetros por hora.
EEUU PRESIONA A UCRANIA POR LOS ATAQUES A REFINERÍAS
La decisión de restringir temporalmente este sistema de comunicaciones vital se produjo después de que el presidente Donald Trump presionara a Kiev para que detuviera sus ataques contra las refinerías rusas, a las que ha culpado del aumento vertiginoso de los precios de la energía, que está mermando las perspectivas de su Partido Republicano de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
Sin embargo, los expertos afirman que el repunte de los costos energéticos se debe principalmente a la guerra de EEUU e Israel contra Irán, que ha provocado ataques iraníes contra instalaciones energéticas y ha cerrado en gran medida el vital estrecho de Ormuz.
En respuesta a una solicitud de comentarios sobre la orden de limitar Starshield, un alto cargo estadounidense dijo: "El presidente nunca hizo tal petición".
La Casa Blanca no respondió a las preguntas sobre si otros funcionarios del Gobierno podrían haber formulado dicha solicitud.
Starshield fue desarrollado por SpaceX específicamente para clientes del Gobierno y de la seguridad nacional, en particular el Departamento de Defensa de EEUU. Starshield utiliza la constelación Starlink como columna vertebral de su sistema.
Autoridades ucranianas afirmaron que las restricciones complicaban las misiones de ataque contra las fuerzas y la logística rusas en el territorio ocupado y ralentizaban los drones interceptores utilizados para derribar los drones rusos Shahed que se acercaban.
Elon Musk, director ejecutivo de SpaceX, dijo el miércoles en la red social X que, dado que los sistemas Starshield son propiedad de Estados Unidos y están bajo su control, cualquier limitación en cuanto a velocidad o uso la decide el ejército estadounidense o el presidente.
SpaceX no respondió a una solicitud de comentarios.
El Departamento de Defensa y la embajada de Ucrania en Washington tampoco respondieron a las solicitudes de comentarios.
DETERIORO DE LAS RELACIONES
Las relaciones entre Kiev y Washington se han deteriorado en los últimos días tras una reunión celebrada en Miami el 9 de octubre, a la que acudieron representantes de ambos países, así como de Europa y del Banco Mundial.
Jared Kushner, yerno de Trump, y Steve Witkoff, enviado del Gobierno de Trump para Oriente Medio, adoptaron un tono duro con Ucrania en la reunión, según otra persona familiarizada con el asunto. Comunicaron a los funcionarios ucranianos que Estados Unidos estaba frustrado por los continuos ataques de Kiev contra refinerías rusas, a pesar de las reiteradas peticiones de Washington para que cesaran.
La delegación estadounidense también explicó la decisión de Washington de cerrar un acuerdo sobre diésel con Rusia, afirmando que la Casa Blanca esperaba que esto suavizara la postura de Moscú respecto a las negociaciones de paz.
Ese acuerdo, en virtud del cual Rusia suministrará más de 2,25 millones de barriles de diésel a los mercados estadounidenses y mundiales, ha desencadenado una reacción negativa por parte de algunos parlamentarios estadounidenses, que afirman que proporcionará a Moscú fondos para continuar con su guerra sin obligar al presidente ruso, Vladimir Putin, a hacer concesiones para poner fin al conflicto.
En los días siguientes, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y Trump se criticaron mutuamente; Zelenski calificó de "débil" la decisión de EEUU sobre el acuerdo del diésel ruso. Trump pidió que se celebraran elecciones en Ucrania y la destitución de Zelenski.
Entre bastidores, funcionarios estadounidenses amenazaron con dejar de proporcionar a Kiev información de inteligencia sobre los lanzamientos de misiles rusos, que Ucrania utiliza para frustrar los ataques, tal y como informó anteriormente Reuters. Trump dijo el martes que Washington seguía compartiendo información de inteligencia con Ucrania.
Tras la medida para restringir el acceso de Ucrania a Starshield, los ucranianos realizaron llamadas el martes y el miércoles para obtener respuestas de altos funcionarios de la Casa Blanca, el Departamento de Estado y el Pentágono, según un alto cargo ucraniano, quien añadió que a Kiev se le comunicó que se trataba de una decisión de la Casa Blanca.
El Pentágono ha gastado miles de millones de dólares en los servicios Starlink y Starshield. También ha adquirido satélites Starshield específicos, entre ellos naves espaciales de comunicaciones para misiones de alerta de misiles y una constelación de espionaje para la Oficina Nacional de Reconocimiento, según informó Reuters en 2024.
(Reporte de Erin Banco y Gram Slattery; reporte adicional de Steve Holland, Jonathan Landay, Phil Stewart, Joey Roulette y Cassell Bryan-Low; edición de Don Durfee y Rod Nickel; edición en español de Jorge Ollero Castela)