25 de junio
Actualizado: hoy a las 9:00 am
News
Los países ricos obtienen enormes beneficios de la inmigración, según un estudio
FRÁNCFORT, 25 jun (Reuters) - Los países ricos con las tasas de inmigración más elevadas de los últimos 35 años han obtenido un gran beneficio económico y muchos de ellos aún podrían absorber a más trabajadores, según un estudio que se presentará la próxima semana en una importante conferencia del Banco Central Europeo.
Las tensiones políticas en torno a la inmigración han ido en aumento en los últimos años, a medida que los partidos de extrema derecha y antinmigrantes han contribuido a situar esta cuestión entre las prioridades de la agenda política, al tiempo que han ido ganando terreno en países como Estados Unidos, Alemania y Reino Unido.
El estudio, que analizó datos de decenas de países ricos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, dice que es probable que tanto el crecimiento como la productividad se hayan visto impulsados de forma notable por la llegada de inmigrantes, la mayoría de los cuales estaban altamente cualificados, a pesar de las afirmaciones políticas que sostienen lo contrario.
"La productividad laboral de los países de acogida creció de forma significativa durante y después de los períodos de mayores tasas de inmigración", señala el artículo, redactado por Giovanni Peri, profesor de la Universidad de California en Davis.
"Los coeficientes predictivos suelen ser significativos, de gran relevancia económica, y una parte importante de dicho crecimiento del PIB por trabajador se materializa a través de un fuerte crecimiento de las inversiones", señala el artículo, que se presentará en el Foro del BCE sobre Banca Central en Sintra.
AUMENTOS DE LA PRODUCTIVIDAD
El número total de inmigrantes que llegaron a los países de la OCDE procedentes de fuera del bloque aumentó de unos 25 millones en 1990 a unos 100 millones en 2024, mientras que el crecimiento de la población autóctona pasó a ser negativo en muchos países.
Peri y sus coautores descubrieron que un aumento de los inmigrantes equivalente al 1% de la población de un país se asocia con un incremento del crecimiento del PIB por trabajador —una medida de la productividad— del 1,2% en un plazo de cinco años y del 1,9% en un plazo de diez años.
Estos resultados son especialmente relevantes para la Unión Europea, donde el saldo natural de población ha sido negativo desde 2015 y el descenso se aceleró tras la pandemia de COVID-19.
El estudio concluyó que hasta un tercio del crecimiento económico por trabajador en países como España, Italia o Reino Unido podría haber sido generado por la inmigración entre 1990 y 2024.
En España, la proporción de inmigrantes aumentó en 15 puntos porcentuales respecto a la población adulta entre 1990 y 2024, un cambio que podría traducirse en un crecimiento del PIB por trabajador un 28% superior.
El PIB real por trabajador creció alrededor de un 75% en este periodo, lo que sugiere que hasta un tercio de ese aumento podría estar relacionado con la llegada de inmigrantes, según el artículo.
En Reino Unido, el número de inmigrantes como porcentaje de la población total aumentó en 10 puntos porcentuales, lo que sugiere que la inmigración representó alrededor del 19% del crecimiento del PIB por persona del aumento total del 60%, según el estudio.
Los beneficios de la inmigración no disminuyen a medida que aumenta la afluencia de inmigrantes, según el estudio. La experiencia de Canadá y Australia, que cuentan con una numerosa población nacida en el extranjero, sugiere que hay margen para absorber a más trabajadores sin sacrificar la respuesta positiva en materia de productividad e inversión, según el estudio.
(Reporte de Balazs Koranyi; edición de Aidan Lewis; editado en español por Patrycja Dobrowolska)