21 de septiembre
Actualizado: hoy a las 2:00 pm
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Musalem, de la Fed, dice que probablemente serán necesarias más alzas de tasas para frenar inflación
Por Howard Schneider
WASHINGTON, 21 sep (Reuters) - Es probable que la Reserva Federal tenga que subir aún más las tasas de interés para reducir la inflación derivada de la fuerte demanda, así como de un choque de los precios de las materias primas que ha ido más allá del petróleo, dijo el lunes el presidente de la Fed de San Luis, Alberto Musalem, quien añadió que sería mejor que el banco central actuara cuanto antes en lugar de esperar.
"Tanto la demanda persistente como las fuerzas recurrentes de la oferta siguen contribuyendo a mantener elevados los riesgos de inflación, y considero que, sin una mayor restricción de la política monetaria sobre la inflación, es más probable que esta se sitúe sustancialmente por sobre nuestro objetivo del 2% dentro de 18 meses que en el nivel objetivo", dijo Musalem en una entrevista con Reuters.
"Creo que es crucial que la política monetaria imponga una restricción significativa a la inflación" para que la Fed alcance su objetivo de inflación en aproximadamente un año y medio, dando tiempo a que la política más restrictiva surta efecto en la economía, añadió.
Musalem, que actualmente no es miembro con derecho a voto del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés), encargado de fijar las tasas de interés del banco central, no quiso comentar los posibles próximos pasos de la Fed ni el nivel estimado al que podría tener que llegar la tasa de interés oficial para reducir la inflación.
Sin embargo, "un endurecimiento de la política monetaria más temprano y gradual es mejor y menos perturbador que una intervención más tardía, de mayor envergadura y potencialmente más brusca" en un futuro más lejano, señaló.
La inflación "no es un riesgo. Ya está ahí", señaló Musalem, y añadió que, incluso tras descartar el impacto del petróleo y otros factores relacionados con la oferta, la inflación subyacente se sitúa quizás un punto porcentual por encima del objetivo de la Fed y "avanza en la dirección equivocada".
Recientemente se han logrado pocos avances en la lucha por volver a situar la inflación en el objetivo del 2%. El Índice de Precios de los Gastos de Consumo Personal, el principal indicador de inflación de la Fed, se situó en el 3,7% interanual en julio, frente al mínimo reciente del 2,3% registrado en abril de 2025, cuando la Administración Trump puso en marcha su plan de aranceles sobre las importaciones mundiales.
A la sacudida en los precios de las importaciones le siguió este año el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que provocó un aumento de los costos del combustible a nivel mundial, con el precio del diésel alcanzando recientemente un máximo histórico. Los precios de materias primas como el cobre también han ido subiendo, señaló Musalem, como consecuencia del auge de la inversión en inteligencia artificial.
A pesar de todo ello, el gasto interno y el crecimiento de Estados Unidos se han mantenido resistentes: una buena noticia desde cierto punto de vista, pero un reto inflacionario adicional para la Fed.
"Tenemos tanto fuertes fuerzas de la demanda como de la oferta actuando en la economía", dijo Musalem.
La Fed subió las tasas de interés en un cuarto de punto porcentual la semana pasada y eliminó de su comunicado de política monetaria la referencia que atribuía la reciente inflación "en parte" a perturbaciones de la oferta, limitándose a señalar que "la inflación sigue siendo elevada".
Este cambio refleja el creciente escepticismo del banco central respecto a que las actuales presiones sobre los precios probablemente se disipen con el tiempo sin que la Fed intervenga. Aunque se consideraba que factores como los aranceles y las subidas del precio del petróleo eran cambios potencialmente fugaces y puntuales en el nivel de precios, su influencia ha resultado más persistente de lo esperado, y ahora la inflación también se ve impulsada por factores relacionados con la demanda.
El presidente de la Fed de San Luis señaló que considera que la tasa de interés oficial actual, situada entre el 3,75% y el 4%, se encuentra "en el lado expansivo", lo que significa que aún no es lo suficientemente alto como para restringir la actividad económica.
Aunque podría ser necesaria una política monetaria más restrictiva, Musalem dijo que no creía que tuviera que producirse a costa de un aumento del desempleo, ni que aumentara la probabilidad de una recesión.
"El mercado laboral no es una fuente de inflación. No hay necesariamente necesidad de desacelerar el mercado laboral o enfriarlo para alcanzar nuestro objetivo de inflación", dijo Musalem, señalando que el mercado laboral se encuentra "estable y equilibrado, y cerca del pleno empleo".
(Reporte de Howard Schneider; edición en Español de Manuel Farías)