28 de octubre
Actualizado: hoy a las 3:00 am
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“Nadie nos escuchó”: por qué la Generación Z encabeza las protestas en toda Europa
Por Fedja Grulovic , Alex Fraser , Bart Biesemans y Fatos Bytyci
BELGRADO/MILÁN/BRUSELAS/TIRANA, 28 oct (Reuters) - Maya Gourdel, una estudiante de 19 años de Bruselas, está sentada ante un escritorio escribiendo consignas contra quienes dirigen su país: "¡Y si nosotros ardemos, ustedes arderán con nosotros!". La consigna, tomada de la película de 2012 "Los juegos del hambre" —que muchos movimientos juveniles de todo el mundo han adoptado como símbolo—, refleja la ira, la frustración y el deseo de cambio que impulsan las protestas lideradas por la Generación Z en toda Europa.
Desde los suburbios de París hasta las plazas de Belgrado, miles de ellos han salido a la calle.
Las reivindicaciones son diversas, pero a menudo se solapan: la frustración por las precarias instalaciones escolares, la percepción de falta de oportunidades económicas, el coste de la vida, la corrupción, la vivienda y la sensación de que no se les escucha. En ocasiones, esas protestas han desencadenado actos de violencia —solo en Francia, miles de tiendas han sufrido daños o han sido saqueadas en las últimas semanas— y la policía ha tenido que recurrir a granadas aturdidoras y cañones de agua.
Este fin de semana también han traído consigo un cambio real: las protestas lideradas por estudiantes culminaron con la derrota electoral del líder serbio Aleksandar Vučić, tras casi dos años de manifestaciones contra la corrupción percibida y el autoritarismo creciente.
"Al despertarnos, lo primero que sentimos fue, sin duda, una sensación de alivio y libertad", dijo la estudiante Stasa Piletic. "Personalmente, siento una sensación de victoria. Siento que, por fin, hemos pasado de las protestas a la responsabilidad".
"UNA EXPLOSIÓN DE IRA"
Chiara, una estudiante de 21 años de Milán, ciudad sacudida por las protestas, cree que "es fundamental participar en los movimientos espontáneos del pueblo que surgen de una explosión de rabia y que han hecho posible la acción colectiva".
"Creo que el peor daño que esta clase dirigente le ha hecho a mi generación es haberle robado incluso la capacidad de imaginar un futuro, de soñar", afirmó.
Señaló que los estudiantes italianos se enfrentan a una realidad de colegios sin suficientes profesores y edificios en ruinas.
"Y todo ello con la perspectiva de un trabajo mal remunerado para el que no estamos cualificados y la de vivir en una vivienda minúscula y carísima, probablemente lejos de nuestra ciudad, en la que no queríamos vivir".
Las protestas lideradas por la Generación Z han provocado revuelo en todo el mundo a medida que esta generación, nacida aproximadamente entre 1997 y 2012, ha ido encontrando su voz, desde Bangladés en 2024 y Nepal en 2025, hasta India este año. Ahora Europa se ha convertido en el centro de atención.
El aumento de los precios y el coste de la vida son motivo de preocupación para el 40% de los jóvenes de entre 16 y 30 años, según una encuesta de la Unión Europea publicada en 2025.
Entre los 92,7 millones de personas de la UE que se enfrentaban al riesgo de pobreza o exclusión social en 2025, el riesgo más elevado se registró entre los jóvenes de entre 18 y 24 años, con un 26,3%, mientras que el más bajo se registró entre los adultos de 65 años o más, con un 18,8%.
Los jóvenes también se muestran recelosos ante la idea de asumir la carga financiera de una generación mayor que tiende a votar en mayor número. Las personas mayores de 60 años en Francia representan una cuarta parte de la población, pero poseen el 60% de la riqueza del país, según el centro de estudios OFCE.
Las pensiones francesas son, con diferencia, el mayor gasto público, y van camino de alcanzar el 14% de la producción económica, a medida que la población envejece y los votantes se resisten a aumentar la edad de jubilación o a reducir las prestaciones. Esa cifra sigue siendo inferior a la de Grecia o Italia, que, según las cifras de la OCDE para 2025, son los países de la OCDE que destinan la mayor proporción de la renta nacional a las pensiones públicas, en torno al 16% del PIB. Sin embargo, es mucho más que en Australia, Chile, Islandia, Irlanda o Corea del Sur, que destinaron menos del 4% del PIB a las pensiones públicas, según la OCDE.
"LOS JÓVENES DE EUROPA ESTÁN UNIDOS"
Bilal Narjissi, un estudiante de secundaria de 17 años de un barrio del norte de París, lleva tiempo protestando contra las condiciones "deplorables" y la falta de personal en su centro. "Solía haber ratas", dijo. El año pasado se evacuó a los alumnos cuando se derrumbó un techo en el patio, aunque nadie resultó herido, explicó.
Las protestas demostraron "que los jóvenes de Europa están unidos", afirmó, y añadió: "Todos coincidimos en un punto: que a los jóvenes se les trata como a niños, en exceso, y que no se les escucha lo suficiente".
Un informe del Gobierno francés publicado en octubre indicaba que el gasto en pensiones había aumentado en 2,5 puntos porcentuales del PIB entre 2000 y 2023, mientras que el destinado a educación había disminuido en 0,5. También revelaba que el 32% del presupuesto del Ministerio de Educación se destinaba a las pensiones, lo que restaba fondos a otras áreas.
Gourdel también ha estado protestando para reclamar mejores condiciones en los colegios de Bélgica.
"Intentamos hacerlo de forma pacífica. Nadie nos escuchó. Solo cuando la gente empezó a quemar basura o cosas por el estilo, los medios de comunicación y las cámaras empezaron a prestarnos atención", dijo.
Las protestas siguen extendiéndose, y este fin de semana está prevista una manifestación en Alemania contra el coste de la vida, la desigualdad, la guerra y la situación de los centros educativos.
Los disturbios también han llegado a Albania, donde las manifestaciones lideradas por estudiantes contra el Gobierno del primer ministro Edi Rama, alimentadas por la indignación ante la corrupción percibida, la falta de empleo y el bajo nivel educativo, se extendieron por Tirana y se propagaron a otras ciudades.
"Nuestro primer ministro estuvo 130 días sin escucharnos", afirmó Xyke Kurti, una estudiante de arquitectura de 19 años.
"Si le pregunta a un estudiante en Albania: '¿Dónde ve su futuro?', todos responden: 'Fuera de este país'", señaló, argumentando que, en su país, aunque tengas talento, alguien con "contactos siempre ganará".
El movimiento estudiantil de Serbia logró lo que los manifestantes de otras capitales europeas solo pueden soñar.
Ahora, sin embargo, llega la ardua tarea de gobernar, algo en lo que ni los estudiantes ni sus candidatos tienen experiencia alguna. Luka Stojakovic, otro manifestante, le resta importancia. "Ya hemos visto adónde nos han llevado las personas con experiencia política".
(Información de Fedja Grulovic, Dragan Kastratovic, Kuba Stezycki, Anna Lubowicka, Alex Fraser, Bart Biesemans, Noemie Olive, Fatos Bytyci, Lafken Zepeda y Francesco Canepa; redacción de Matthias Williams; edición de Alex Richardson; edición en español de María Bayarri Cárdenas)