30 de agosto
Actualizado: hoy a las 7:00 am
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Nepal inicia entierro masivo de víctimas no identificadas de aluviones; familias buscan desaparecidos
Por Sahana Bajracharya
CHITWAN, Nepal. 30 ago (Reuters) - El pintoresco distrito nepalí de Chitwan, conocido por sus bosques y ríos, se ha convertido en el lugar donde se están llevando a cabo entierros masivos de cientos de víctimas no identificadas cuyos cuerpos fueron arrastrados por el aluvión que devastó la región del Himalaya hace unos días.
En las llanuras, a casi 200 kilómetros de los valles de Rasuwa, asolados por las inundaciones, donde se produjo la catástrofe el miércoles, las autoridades han excavado cientos de fosas en el bosque de Devghat, en Chitwan.
Hasta hace poco, los senderos del bosque eran un lugar muy frecuentado para dar paseos matutinos. Ahora sirven como cementerio provisional para los cadáveres que se encuentran en un estado de descomposición demasiado avanzado como para ser identificados.
"No nos quedó otra opción y tuvimos que dar este paso. Nos preocupaba el riesgo para la salud pública que supone la rápida descomposición de los cadáveres", explicó Ganesh Arya, jefe de distrito de Baratpur, en Chitwan.
Las autoridades enterraron el sábado 96 cadáveres no identificados en el bosque y tenían previsto enterrar a más de 100 el domingo, mientras los equipos de rescate continúan recuperando víctimas de los ríos y de los montones de escombros.
Unas 750 personas han perdido la vida y más de 3.000 figuran como desaparecidas tras una crecida repentina provocada por el desprendimiento de un glaciar que arrasó los valles a lo largo de la frontera de Nepal con China, causando daños catastróficos.
Unos 100 miembros de los equipos de rescate, agentes de policía y otros funcionarios colaboraban en la identificación de los fallecidos, fotografiando los restos, ayudando a los familiares en el proceso de identificación y preparando los cuerpos para su entierro.
Las autoridades dijeron que cada lugar de entierro se registra de manera minuciosa, colocando marcadores de identificación tanto en la superficie como bajo tierra y anotando datos precisos de localización.
Las autoridades nepalíes recogieron muestras de ADN de los cuerpos, lo que les permitirá localizar y exhumar los restos si las víctimas son identificadas más tarde a través de reclamaciones familiares, registros oficiales o pruebas genéticas.
India ya ha enviado un equipo forense que colaborará con sus homólogos nepalíes para apoyar el análisis de las muestras de ADN. Nepal también está en contacto con un equipo chino.
ESCENAS MACABRAS Y MAL OLOR
En el Hospital de Bharatpur, el hedor a descomposición se percibía ya desde la entrada, a unos 200 metros de un depósito de cadáveres provisional donde unos 50 agentes de policía y trabajadores del hospital se ocupaban de los cadáveres recuperados, la mayoría de ellos con solo mascarillas quirúrgicas básicas.
Las autoridades permitieron brevemente a una reportera de Reuters observar las instalaciones desde la entrada.
En el interior yacían unos 125 cadáveres en el suelo, muchos de ellos en avanzado estado de descomposición tras pasar varios días sumergidos en las aguas de la inundación, lo que desbordaba un depósito diseñado para albergar solo 50 cuerpos.
"Los cadáveres se están descomponiendo con rapidez", dijo el inspector Anil Thapa, que supervisa una de las varias instalaciones que se ocupan de los fallecidos en el distrito afectado por la catástrofe.
"De los cadáveres que hemos recuperado hasta ahora, más de la mitad están irreconocibles", declaró Thapa a Reuters. "Muchos no tienen rostro visible".
A unos cientos de metros de allí, el Centro de Exposiciones de Chitwan se ha convertido en el punto de encuentro para las familias afligidas que buscan a sus familiares desaparecidos.
Más de 200 personas se congregaron frente a una sala donde se esperaba que se expusieran fotografías de los cadáveres recuperados para permitir su identificación visual. Muchos de los presentes llevaban mochilas y equipaje, lo que sugiere que habían viajado desde distritos lejanos.
Varias familias afirmaron que habían llegado el día anterior, pero que aún no se les había permitido entrar en la sala.
Cerca de allí, una antigua casa de una sola planta se ha convertido en un almacén provisional para los cadáveres a la espera de ser identificados.
Fuera del edificio había tres tiendas de campaña, entre ellas un punto de atención de la Cruz Roja de Nepal y un punto de registro de la policía. El incienso ardía bajo los escritorios, pero apenas aliviaba el olor.
Cuando la reportera de Reuters se acercó, un agente de policía le entregó una mascarilla, mientras que otro ordenaba a sus compañeros que repusieran las existencias si se agotaban.
El oscuro interior albergaba salas repletas de bolsas para cadáveres apiladas en literas. Junto a las entradas había hielo seco, mientras que los aparatos de aire acondicionado y una unidad de refrigeración industrial funcionaban sin descanso para intentar ralentizar la descomposición.
PROSIGUEN OPERACIONES
Mientras continuaban las operaciones de recuperación, un vehículo que transportaba 13 cadáveres llegó a las instalaciones. A las 10 de la mañana, hora local, había seis ambulancias aparcadas en el exterior, mientras que otro vehículo esperaba a que hubiera espacio para poder descargar.
Las familias esperaban fuera con la esperanza de saber si sus seres queridos se encontraban entre los recuperados.
La llegada constante de cadáveres ponía de relieve la magnitud de la catástrofe y el reto al que se enfrentan las autoridades para identificar a los fallecidos y dar respuestas a las familias que buscan a sus familiares desaparecidos.
El desgaste era evidente entre quienes se ocupan de los cadáveres.
"En cuanto vengo aquí a trabajar, soy incapaz de pensar en la comida", dijo Thapa, con el uniforme empapado de sudor. "Olvídate de comer, ni siquiera tengo ganas de beber agua".
(Escrito por Aftab Ahmed y Anil D'Silva; editado en español por Carlos Serrano)