28 de octubre
Actualizado: hoy a las 10:00 pm
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Netanyahu y Eisenkot se disputan el liderazgo de Israel tras una votación que acabaría en empate
Por Maayan Lubell, Lili Bayer y Tamar Uriel-Beeri
JERUSALÉN, 28 oct (Reuters) - El primer ministro Benjamin Netanyahu y su rival Gadi Eisenkot ofrecieron razones contrapuestas para liderar Israel tras las elecciones del martes: Netanyahu abogó por un gobierno de derechas, mientras que Eisenkot dijo que los votantes habían rechazado al veterano líder israelí, a pesar de que los sondeos a pie de urna apuntaban a un empate entre sus bloques.
Netanyahu abogó por la formación de "un gobierno nacional fuerte y de derechas", mientras que Eisenkot dijo que la ciudadanía había votado en contra de que Netanyahu siguiera como primer ministro y le instó a retirarse de la política. Ninguno de los dos se atribuyó la victoria.
Ninguna de las dos declaraciones resolvió el rompecabezas electoral.
A medida que iban llegando los resultados definitivos, los sondeos a pie de urna de Kan 11 y el Canal 13 situaban a los bloques empatados a 51-51, mientras que el Canal 12 otorgaba al bloque liderado por el Likud de Netanyahu una estrecha ventaja de 52-49. Ninguna de ellas otorgaba a ninguna de las partes los 61 escaños necesarios para obtener la mayoría en la Knesset, que cuenta con 120 escaños.
Este punto muerto podría favorecer a Netanyahu, lo que le permitiría permanecer en el cargo como primer ministro en funciones durante lo que probablemente serán unas prolongadas negociaciones de coalición o incluso hasta que se puedan celebrar nuevas elecciones.
Se preveía que los partidos religiosos de extrema derecha liderados por Itamar Ben-Gvir y Bezalel Smotrich obtuvieran un total de 13 escaños dentro del bloque de Netanyahu, sin avances significativos para ninguno de ellos.
Los partidos árabes ajenos a los dos bloques principales podrían tener la balanza del poder en sus manos. Sin embargo, Eisenkot, líder del partido Yashar y antiguo jefe del Ejército, ha descartado prácticamente formar un gobierno con ellos, lo que complica su camino hacia el poder.
SE INTENSIFICA LA LUCHA POR LA SEGURIDAD
Netanyahu destacó los éxitos militares de Israel y planteó la posibilidad de una nueva acción conjunta con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra Irán, en su discurso ante los adherentes del partido, pronunciado pasada la 3 de la madrugada (0100 GMT) en la sede electoral del Likud en Jerusalén.
"Israel se enfrenta a una oportunidad histórica única, junto con nuestro socio, el presidente Trump, para eliminar de una vez por todas la amenaza existencial que supone Irán. Pero los motivos ocultos no deben desviarnos de esta misión sagrada", afirmó.
Eisenkot había advertido anteriormente a Netanyahu de que no utilizara la seguridad de Israel con fines políticos.
"Netanyahu es un primer ministro en funciones, sin mandato ni la confianza del pueblo", señaló Eisenkot, instando a las fuerzas de seguridad a "mantenerse firmes" frente a cualquier intento de anteponer los intereses políticos a la seguridad de Israel.
La participación electoral fue del 77,7%, según la Comisión Electoral Central de Israel, la más alta en más de dos décadas y unos 7 puntos porcentuales superior a la de 2022.
Se espera que los resultados definitivos se den a conocer el jueves o el viernes, y el fragmentado sistema político israelí da un poder decisivo a los partidos más pequeños en las negociaciones de coalición, que en elecciones anteriores se han prolongado durante semanas o meses.
Si ninguno de los bloques logra formar gobierno, podría ser necesario celebrar nuevas elecciones, algo a lo que Eisenkot se opuso dada la elevada participación electoral.
Yohanan Plesner, presidente del Instituto para la Democracia de Israel, calificó las encuestas a pie de urna como una gran derrota para la coalición de Netanyahu, pero advirtió de que Eisenkot no se había erigido en claro ganador y que la situación podría cambiar considerablemente a medida que se fueran contando los votos.
REVÉS PARA NETANYAHU, SIN GANADOR CLARO
Si se confirman las proyecciones de los sondeos a pie de urna, la coalición nacionalista-religiosa de Netanyahu, que en su momento álgido llegó a contar con 68 escaños, se quedaría muy por debajo de los 61 necesarios para gobernar, lo que le dejaría sin un camino claro para formar gobierno.
Eisenkot, de 66 años, que perdió a un hijo y a dos sobrinos en la guerra de Gaza, se ha erigido como el rival más fuerte de Netanyahu, haciendo hincapié en su trayectoria en materia de seguridad al tiempo que se posiciona como centrista en el ámbito nacional.
Entró en política hace solo cuatro años y se unió al gabinete de guerra de Netanyahu tras el ataque de Hamás de 2023, pero dimitió ocho meses después, criticando el liderazgo del primer ministro.
Eisenkot propone romper con el liderazgo de Netanyahu y sus aliados de extrema derecha, pero no con el enfoque de línea dura en materia de seguridad que se ha afianzado aún más desde el ataque de Hamás de 2023. Se opone a la creación de un Estado palestino y dice que el ala militar de Hamás debe ser destruida o desmantelada.
Eisenkot dice que la respuesta de Israel —una guerra que ha causado la muerte de más de 74.000 palestinos, según las autoridades sanitarias de Gaza— fue un fracaso porque Hamás sigue al mando.
En la sede de la Lista Conjunta, una alianza de varios partidos árabes, se escucharon silbidos y aplausos cuando se publicaron las encuestas a pie de urna, en una noche histórica por la participación de los ciudadanos palestinos de Israel.
"Rechazamos la ocupación y el racismo, y nos quedaremos aquí", afirmó Faten Gattas, candidata de la Lista Conjunta, en un discurso pronunciado en la sede de la alianza en Nazaret. Los candidatos esperaban que la elevada participación árabe les permitiera desempeñar un papel decisivo a la hora de impedir que la coalición de Netanyahu vuelva al poder.
UN VEREDICTO EN TIEMPOS DE GUERRA
Los votantes se enfrentaban al trauma del día más sangriento de Israel, cuando Hamás mató a 1.200 personas y tomó 251 rehenes, así como a las guerras en Gaza y contra Hezbolá del Líbano e Irán que le siguieron.
Aunque Netanyahu fue criticado por el mayor fracaso de seguridad del país, argumentó que había hecho que Israel y el mundo fueran más seguros al eliminar a los principales líderes de Hamás, Hezbolá e Irán.
Las políticas de la coalición de derecha de Netanyahu han sido motivo de división a nivel nacional y han agravado el aislamiento internacional de Israel, pero él se ha presentado como el líder con la entereza necesaria para plantar cara a los enemigos de Israel.
Netanyahu, de 77 años, ha ocupado el cargo de primer ministro durante casi 19 de los últimos 30 años y ha sobrevivido en repetidas ocasiones a crisis políticas. Sus oponentes solo han logrado arrebatarle la presidencia del Gobierno una vez desde 2009, tras cuatro elecciones sin resultado claro en dos años. Dieciocho meses después, volvió al poder.
Se presentó a las elecciones enfrentándose a acusaciones de corrupción de larga data, que él niega, y a críticas por los fallos de los servicios de inteligencia que permitieron a los militantes liderados por Hamás llevar a cabo su ataque.
(Información adicional de Rami Ayyub y Alexander Cornwell en Jerusalén; redacción de Lincoln Feast; edición de Howard Goller; Editado en Español por Ricardo Figueroa)