4 de noviembre
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Principales conclusiones de las elecciones de mitad de mandato en EEUU
Por Tim Reid y Trevor Hunnicutt
WASHINGTON, 4 nov (Reuters) - Los demócratas se hicieron con el control del Congreso en las elecciones de mitad de mandato celebradas el martes en Estados Unidos, logrando avances extraordinarios en territorios republicanos, en unas elecciones en las que los votantes han castigado con dureza al presidente Donald Trump y a su programa político.
A continuación, algunas conclusiones.
UNA OLA DEMÓCRATA
Las encuestas de opinión previas a las elecciones de mitad de mandato apuntaban a que los demócratas tendrían una buena noche. Sin embargo, la magnitud de sus avances fue mucho mayor de lo que la mayoría de los analistas había pronosticado, extendiéndose más allá de los tradicionales estados disputados y adentrándose en territorio republicano.
En Texas, James Talarico derrotó contundentemente al republicano Ken Paxton, convirtiéndose en el primer senador electo demócrata del estado en 38 años.
Al dar la vuelta al escaño del Senado en Carolina del Sur, el partido también hizo historia. Los demócratas no habían ganado unas elecciones al Senado de EEUU allí en lo que va de siglo, y la victoria de Annie Andrews sobre la senadora republicana Darline Graham se convirtió en otra sorpresa decisiva de la noche.
En la carrera por el Senado en Ohio, un estado en el que Trump ganó tres veces, se impuso el demócrata Sherrod Brown, mientras que en Kansas, el demócrata Adam Hamilton derrotó con facilidad al republicano Roger Marshall, que se presentaba a la reelección. La última vez que los demócratas ganaron un escaño en el Senado en Kansas fue en 1932, durante la Gran Depresión.
Medios de comunicación estadounidenses pronosticaban que los demócratas recuperarían el control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado de EEUU.
Los estrategas de ambos partidos afirmaron que las contundentes victorias de los demócratas se debieron en parte a la elevada participación de los fieles al partido y de los votantes independientes, que se decantaron por ellos tanto en los estados indecisos como en los bastiones republicanos. Los demócratas también adoptaron la estrategia de presentar un candidato en todas las contiendas, incluso en aquellas que, hace apenas unos meses, parecían tener pocas posibilidades de éxito.
Esas apuestas dieron sus frutos, sobre todo porque los republicanos presentaron candidatos que tuvieron dificultades para superar la impopularidad de Trump y el descontento de los votantes por los altos precios.
Sin embargo, recuperar el Congreso podría ser un arma de doble filo para los demócratas.
Es probable que los votantes esperen que los demócratas aborden sus preocupaciones económicas y no se limiten a oponerse a Trump. Pero tendrán limitaciones a la hora de aprobar leyes, ya que el presidente conserva el derecho de veto. Trump también podría afirmar que los demócratas son ahora, como mínimo, igualmente culpables de la situación de la economía.
Trump dijo a los medios de comunicación que aceptaría los resultados electorales y que estaba dispuesto a colaborar con los demócratas.
UN ELECTORADO ENFADADO
Trump pidió a los votantes que hicieran como si él figurara en la papeleta. Así lo hicieron, y los republicanos pagaron el precio.
Los primeros resultados y las encuestas a pie de urna mostraron a un electorado enojado, que dio una fuerte reprimenda a Trump y a su programa, ya que los votantes expresaron un profundo descontento por los altos precios y el rumbo del país.
Muchos afirmaron sentirse peor que hace dos años y casi 9 de cada 10 señalaron los costos de la vida como un factor crucial o importante en su voto, según las encuestas a pie de urna realizadas por SSRS en nombre de un consorcio de medios de comunicación estadounidenses que incluía a las principales cadenas de televisión y a Associated Press.
Trump fue elegido en 2024 con la promesa de frenar la elevada inflación, pero sus aranceles sobre los productos extranjeros y la guerra contra Irán han empeorado la situación económica de muchos estadounidenses. Su respuesta durante la campaña electoral fue decir a los estadounidenses que asumieran los mayores costos, incluso cuando su popularidad se hundía hasta mínimos históricos.
Casi dos tercios de los votantes encuestados a pie de urna culparon a Trump de los altos precios, mientras que tres cuartas partes afirmaron estar enfadados o insatisfechos con el rumbo del país. Los votantes también expresaron una preocupación generalizada por la corrupción gubernamental.
RECHAZO A LOS CANDIDATOS DE TRUMP
No fue solo una mala noche para los republicanos; fue una mala noche para Trump personalmente. Sufrió una serie de derrotas, ya que varios candidatos a los que había promovido a pesar de las objeciones de los republicanos locales tuvieron dificultades en unas elecciones que el partido esperaba ganar.
Los candidatos al Senado elegidos personalmente por Trump en Carolina del Sur y Carolina del Norte, Graham y Michael Whatley, perdieron sus elecciones, mientras que Paxton, en Texas, sufrió una contundente derrota. Las decisiones de Trump pusieron a los republicanos a la defensiva en estados donde partían como favoritos para ganar.
Es probable que estas derrotas reaviven las dudas sobre el instinto político de Trump, en particular su tendencia a anteponer la lealtad personal a candidatos con mayor atractivo electoral.
Las encuestas a pie de urna revelaron que la coalición de votantes que impulsó su victoria en 2024 está profundamente fracturada. Los republicanos registraron fuertes caídas en el apoyo entre los hombres negros, los latinos y los votantes jóvenes.
LA ECONOMÍA PREVALECE SOBRE EL MIEDO
En las últimas semanas de la campaña, Trump y sus compañeros republicanos intentaron presentar a los demócratas como radicales peligrosos y comunistas que destruirían el país si salían elegidos.
Los ataques no surtieron efecto. Los votantes estaban mucho más preocupados por el precio de los alimentos y la gasolina, y querían que Trump les explicara con más detalle cómo iba a reducir los costos.
Durante la campaña, Trump argumentó en repetidas ocasiones que, si ganaban los demócratas, "esto se convertiría en un país comunista". Afirmó que las élites demócratas de varios estados habían sido sustituidas por "lunáticos enloquecidos y radicales".
El miedo ha funcionado a menudo como táctica en las elecciones estadounidenses, pero al final, Trump no logró convencer a los votantes de que los demócratas representaran realmente una amenaza existencial para Estados Unidos.
ADIÓS, LUNA DE MIEL CON LOS HISPANOS
La luna de miel de Trump con los votantes latinos podría haber llegado a su fin. Es una mala noticia para los republicanos, que contaban con ese importante grupo de votantes indecisos para lograr victorias desde California hasta Florida.
En Texas, donde 4 de cada 10 personas son latinas, los demócratas han conquistado tanto el cargo de gobernador como los escaños del Senado, según las previsiones de los medios de comunicación. En el sureste de Florida, de mayoría latina, la demócrata Pia Dandiya triunfó en el distrito congresional n.º 22 a pesar de que dicho distrito se había rediseñado recientemente para favorecer a los republicanos.
Los votantes latinos contribuyeron a la victoria de Trump en 2024, cuando obtuvo casi la mitad del voto hispano, frente a aproximadamente un tercio en 2020. Dos años después, muchos habían abandonado su partido. El descontento económico contribuyó a que el apoyo a los republicanos entre los votantes hispanos cayera hasta solo uno de cada tres este martes, frente al 46% registrado en 2024, según mostraron las encuestas a pie de urna.
Las victorias de Gina Hinojosa, que se convertirá en la primera gobernadora latina de Texas, y de Xavier Becerra, que será el primer gobernador latino elegido de California, pusieron de relieve la importancia del electorado hispano.
(Reporte de Trevor Hunnicutt y Tim Reid en Washington; reporte adicional de Yasmeen Abutaleb; edición de Ross Colvin, Deepa Babington y Howard Goller; editado en español por Tomás Cobos)