24 de octubre
Actualizado: hoy a las 10:00 am
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Protestas en Francia comienzan bajo estrictas medidas de seguridad, policía intenta evitar disturbios
Por Juliette Jabkhiro y Alessandro Parodi
PARÍS, 24 oct (Reuters) - Manifestantes se concentraron el sábado en París y en otras ciudades de Francia bajo la vigilancia de 70.000 agentes de policía, mientras el Gobierno intentaba evitar que se repitieran los disturbios y saqueos que sacudieron el país el fin de semana pasado.
El ministro del Interior, Laurent Núñez, afirmó que, a primera hora de la tarde, se habían detenido a 135 personas, varias tras registros preventivos en los que se hallaron fuegos artificiales y objetos que podrían utilizarse como armas.
"Tenemos que estar muy, muy alerta. Hay importantes llamamientos a la agitación por parte de grupos políticos y, sencillamente, de delincuentes", declaró.
Aunque el inicio de la principal marcha en París transcurrió de forma pacífica, la policía lanzó gases lacrimógenos contra la multitud en Lyon, la tercera ciudad más grande de Francia.
El Gobierno ha desplegado 10.000 policías y gendarmes más que el 17 de octubre, cuando las protestas por el costo de vida y el deterioro de los servicios públicos degeneraron en algunos de los peores disturbios que ha vivido Francia en años.
Gran parte del centro de París adquirió el aspecto de una ciudad sitiada, con los comerciantes tapiando escaparates, los museos cerrados y más de 20 estaciones de metro inactivas.
"Apenas hay clientes, así que no merece la pena mantener abierto", afirmó Oskar, gerente de una boutique de Kiton en París.
MUSEOS CERRADOS
Varias de las instituciones culturales más conocidas de la capital, entre ellas el Louvre, el Museo de Orsay y la Ópera de París, cerraron durante todo el día como medida de precaución, lo que dejó a los turistas frustrados.
"Todo está tapiado y no sabemos muy bien dónde deberíamos estar", comentó Xavier Dolliole, un turista de la ciudad estadounidense de Nueva Orleans.
El recorrido de la principal manifestación de París no se fijó hasta después de una batalla legal desencadenada por una orden policial de última hora que obligó a los organizadores a alejarse del centro de la ciudad hacia la periferia sureste de la capital.
La policía argumentó que el recorrido original atravesaba zonas con una alta concentración de comercios similares a los que fueron objeto de ataques el pasado fin de semana. Los líderes de izquierda afirmaron que el cambio de última hora tenía como objetivo sembrar la confusión y alejar a la gente.
"Una vez más, quienes ostentan el poder están creando obstáculos para las marchas e imponiendo plazos imposibles para que la gente se reorganice", afirmó el líder de la extrema izquierda Jean-Luc Mélenchon, que se unió a la multitud en las calles de París.
La primera marcha autorizada del sábado transcurrió pacíficamente en Orléans, a unos 120 km al sur de París, donde los manifestantes se concentraron contra el partido de extrema derecha Agrupación Nacional, de Marine Le Pen, que celebraba su congreso en la ciudad.
Las tensiones se agudizaron tras un tiroteo ocurrido el viernes al oeste de París, en el que un hombre armado —del que se sospecha que actuó movido por el odio islamófobo— mató a una persona e hirió a otras cuatro, entre ellas una niña de 12 años.
"Hemos venido a decirle a la extrema derecha, cara a cara, que no tenemos miedo", afirmó Bally Bagayoko, alcalde de Saint-Denis y miembro del partido de extrema izquierda "Francia Inquebrantable".
(Reporte de Crispian Balmer, Bertrand Boucey, Alessandro Parodi en Paris y Elizabeth Pineau en Orleans. Editado en español por Javier Leira)