19 de junio
Actualizado: hoy a las 3:00 am
News
Se suspenden las conversaciones de paz entre EEUU e Irán en Ginebra
Por Nandita Bose, Yomna Ehab y Jonathan Allen
WASHINGTON/DUBÁI, 19 jun (Reuters) - Suiza dijo que las conversaciones de Estados Unidos con los negociadores iraníes sobre un acuerdo para poner fin al conflicto de Oriente Medio no tendrían lugar este viernes, ya que el vicepresidente JD Vance ha cancelado sus planes de viajar a Ginebra, lo que aumenta la incertidumbre sobre si se podrá alcanzar una tregua duradera.
"La logística de estas negociaciones nunca ha sido sencilla ni predecible", dijo el portavoz de la Casa Blanca en un comunicado emitido el jueves por la noche. Vance y la delegación estadounidense estaban listos para partir tan pronto como se ultimaran los planes.
Las conversaciones, previstas en el complejo turístico de montaña de Burgenstock, no se celebrarían, según confirmó el Ministerio de Asuntos Exteriores de Suiza, aunque no dio más detalles.
No hubo una respuesta inmediata por parte de Irán, que anteriormente había manifestado su disposición a iniciar conversaciones técnicas tras el acuerdo de 14 puntos alcanzado el miércoles, que prorrogaba un frágil alto el fuego durante al menos 60 días.
Los negociadores iraníes necesitaban primero ver indicios de que Estados Unidos estaba aplicando el acuerdo provisional, y no había confirmación de que su delegación fuera a viajar a Ginebra, informó la agencia de noticias semioficial Tasnim antes del anuncio de Vance del jueves.
Las autoridades estadounidenses también habían afirmado que se celebraría una ceremonia oficial de firma del acuerdo entre Estados Unidos e Irán en Suiza, pero el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní había puesto en duda dicho plan, calificándolo de innecesario tras la firma del pacto por parte de los presidentes de ambos países.
La guerra, que comenzó el 28 de febrero con ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha causado la muerte de al menos 7.000 personas, ha disparado los precios de la energía y ha sacudido los mercados globales.
ISRAEL CONTINÚA LA LUCHA
Israel, excluido de las negociaciones de paz, se ha distanciado del acuerdo entre Estados Unidos e Irán y ha proseguido la lucha contra el grupo militante Hezbolá, aliado de Irán, en Líbano, lo que también ha suscitado dudas sobre si el acuerdo se mantendrá.
En Washington, algunos de los aliados republicanos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el Congreso cuestionaron si había cedido demasiado para poner fin al conflicto, impopular entre la mayoría de los estadounidenses en vísperas de las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
Trump había jurado poner fin a la guerra únicamente con la "RENDICIÓN INCONDICIONAL" de Irán.
Sin embargo, el memorando firmado con Irán prevé, en cambio, un alivio de las sanciones económicas, el desbloqueo de activos por valor de decenas de miles de millones de dólares y exenciones inmediatas de EEUU para sus exportaciones de petróleo.
El líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, dijo que Trump había firmado el acuerdo "por desesperación" y señaló que las próximas negociaciones sobre el programa nuclear iraní —una de las razones que Trump adujo para iniciar la guerra— no serían fáciles.
"Si la parte estadounidense se muestra demasiado exigente, no lo aceptaremos", dijo en un mensaje.
El acuerdo concede a los negociadores 60 días para ponerse de acuerdo sobre el estado del programa nuclear iraní, a menos que se acuerde una prórroga, y establece un fondo de reconstrucción de 300.000 millones de dólares para Irán, además de otros incentivos financieros.
Vance señaló que Washington también trataría de limitar los misiles de largo alcance de Irán.
El creciente coste de la guerra también acaparó la atención, ya que el Departamento de Defensa de Estados Unidos comunicó a los legisladores que necesitaba 80.000 millones de dólares para cubrir los gastos y algunos proyectos de ley no relacionados, informó el Wall Street Journal.
Cuando Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra hace casi cuatro meses, Trump dijo que su objetivo era destruir la capacidad nuclear de Irán para garantizar que nunca pudiera desarrollar ese tipo de armas.
También pretendía acabar con la capacidad de Teherán para atacar a sus vecinos, impedir que apoyara a milicianos aliados contra Israel en la región y posibilitar que los iraníes derrocaran su gobierno teocrático.
Ninguno de esos objetivos se había cumplido cuando Trump firmó el acuerdo, en el que Irán reiteró su afirmación, mantenida desde hace décadas, de no adquirir ni desarrollar armas nucleares, una postura de la que han dudado sucesivos presidentes de EEUU.
También aceptó la "mezcla de baja concentración" in situ de sus reservas de uranio altamente enriquecido y las inspecciones del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en su calidad de miembro del Tratado de No Proliferación, rechazando el deseo de Trump de sacar el material del país.
Representantes estadounidenses afirman que las negociaciones aún podrían dar lugar a un acuerdo sólido sobre el programa nuclear de Irán, con el objetivo de mejorar el acuerdo de 2015 entre Irán, Estados Unidos y otros países que Trump rompió durante su primer mandato.
Sin embargo, los críticos señalan que Irán se encuentra ahora en una posición más fuerte, tras haber resistido el ataque de una superpotencia, haber demostrado su control sobre el estrecho de Ormuz y haber obtenido valiosas exenciones a las sanciones financieras.
Irán ha afirmado que seguirá ejerciendo control sobre Ormuz en colaboración con Omán, su vecino al otro lado de esta vía navegable estratégica, y tiene la intención de cobrar a los buques tasas de servicio que no existían antes de la guerra, aunque no durante los 60 días que durarán las negociaciones.
Los precios del petróleo bajaban el viernes al mejorar las perspectivas de un mayor suministro después de que los petroleros comenzaran a transitar por el estrecho, que había transportado casi una quinta parte de los suministros mundiales de crudo y gas natural licuado antes de la guerra.
En Líbano, donde más de un millón de personas se han visto desplazadas por los combates, los nuevos ataques israelíes del viernes causaron al menos 15 muertos, según informó la agencia estatal de noticias NNA, en ataques que, según Israel, iban dirigidos contra objetivos de Hezbolá.
Este escenario suscitó dudas sobre hasta dónde llegará Trump para obligar a su aliado bélico a detener una ofensiva a la que ahora se ha comprometido a poner fin.
El acuerdo exige el "cese definitivo" de la guerra en Líbano, pero Israel ha afirmado que no tiene intención de retirarse, y ha presentado, en cambio, una zona de ocupación ampliada en un nuevo mapa.
Trump se ha mostrado abiertamente crítico con las operaciones de Israel en Líbano, lo que ha provocado una de las mayores fisuras entre ambos países en décadas.
(Información de las oficinas de Reuters; redacción de Jonathan Allen, Andy Sullivan y Clarence Fernández; edición de Sanjeev Miglani, Kate Mayberry y Raju Gopalakrishnan; edición en español de María Bayarri Cárdenas)