16 de julio
Actualizado: hoy a las 10:00 pm
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Una encuesta revela que el uso indebido de los sistemas de asistencia al conductor es el mayor riesgo para la seguridad vial
El uso indebido de las tecnologías de asistencia a la conducción por parte de los conductores y las distracciones provocadas por las funciones del vehículo, más que los problemas mecánicos, son los mayores riesgos para la seguridad vial, según una encuesta realizada a especialistas en transporte.
La encuesta, publicada el miércoles, refleja las preocupaciones del sector (link) respecto al error humano, en un momento en que algunos gobiernos (link) barajan normativas más estrictas para los sistemas de conducción automatizada.
En EEUU, ha aumentado la preocupación por las funciones que ofrecen los fabricantes de automóviles, entre ellas el sistema BlueCruise de Ford (link) F.N y el Full Self-Driving de Tesla (link), que está solicitando la aprobación para su implantación a escala europea (link).
«Debemos asegurarnos de que esos sistemas se expliquen realmente al usuario final y se presenten con una visión clara de lo que pueden y no pueden hacer», afirmó Ignacio Álvarez, director de I+D del fabricante italiano de frenos Brembo BRBI.MI, que financió la encuesta.
La encuesta, realizada por Economist Enterprise, una división de The Economist Group, abarcó a más de 1 000 especialistas en transporte de los ámbitos de la política, las infraestructuras, la fabricación y la tecnología en países productores de automóviles como Francia, Alemania, Italia, el Reino Unido, China, la India, Brasil, Japón, Corea del Sur y Estados Unidos.
«El verdadero riesgo reside en la interfaz entre las personas y las máquinas, así como en los sistemas cada vez más automatizados», afirmó Pratima Singh, directora de investigación de Economist Enterprise.
El 30 % de los especialistas en transporte encuestados señaló la incomprensión o el uso incorrecto por parte de los seres humanos de los sistemas de asistencia a la conducción como la principal causa de los problemas de seguridad en la movilidad, mientras que, en una pregunta aparte sobre los riesgos de seguridad derivados de la interacción entre el usuario y el vehículo, el 24 % señaló las funciones a bordo del vehículo, que distraen cada vez más.
Dos tercios de los profesionales consideraban que la publicidad exageraba las capacidades de estos sistemas, «creando expectativas poco realistas», señaló Singh.
En China (link), las autoridades reguladoras están considerando una supervisión más estricta de los sistemas avanzados de asistencia a la conducción tras un accidente mortal en el que se vio implicado un vehículo de Xiaomi 1810.HK.
En Europa, una autoridad de transporte sueca recomienda (link) votar en contra de la implantación a escala europea (link) del software de conducción autónoma supervisada de Tesla, a menos que el fabricante estadounidense de vehículos eléctricos desactive su capacidad para superar los límites de velocidad legales, según revela una carta.
Un foro de las Naciones Unidas sobre normas de vehículos aprobó el mes pasado (link) nuevas normas para los sistemas de conducción automatizada.
La encuesta de The Economist Enterprise también recabó la opinión de más de 5.000 usuarios de la vía pública, de los cuales el 88 % afirmó estar a favor de medidas de seguridad vial más estrictas, lo que sugiere un respaldo a una regulación más rigurosa.
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