26 de febrero
Actualizado: hoy a las 5:00 am
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UNICEF expresa alarma por informes de ataques aéreos mortales contra civiles en Myanmar
26 feb (Reuters) - La agencia de las Naciones Unidas para la infancia, UNICEF, ha expresado su alarma por las informaciones sobre los ataques aéreos del ejército de Myanmar esta semana que, según un grupo rebelde y los medios de comunicación locales, provocaron numerosas víctimas civiles, mientras la guerra civil sigue causando estragos en todo el país.
El lunes, varios paramotores lanzaron bombas sobre una aldea en la región central de Sagaing y, un día después, un avión de combate llevó a cabo un ataque aéreo en el estado de Rakáin, a 320 kilómetros al oeste de ese incidente, causando la muerte de al menos dos decenas de personas en total, según informaron Myanmar Now e Irrawaddy.
El Ejército de Arakan, un grupo rebelde en guerra con la junta gobernante en el estado de Rakáin, dijo que 17 civiles, entre ellos niños, murieron y 14 personas resultaron heridas cuando el avión bombardeó un concurrido mercado del pueblo.
Reuters no ha podido verificar de forma independiente estas informaciones y un portavoz del Gobierno militar de Myanmar no respondió a las llamadas en las que se le pedía que comentara al respecto.
UNICEF se mostró "profundamente alarmada" por las informaciones y instó a todas las partes en el conflicto de Myanmar a cumplir con sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario.
"Una vez más, los niños y los civiles son los más afectados por la escalada de las hostilidades", dijo en un comunicado. "Los continuos enfrentamientos siguen desplazando a los niños y trastocando su acceso a servicios vitales, como la atención sanitaria, la educación y la protección".
ESCALADA DEL PODER AÉREO
Myanmar se ha visto sacudido por un conflicto que estalló después de que los generales tomaran el poder en un golpe de Estado en 2021, con el ejército luchando contra los rebeldes en múltiples partes del país étnicamente diverso de 51 millones de habitantes, que tiene una larga historia de luchas por la autonomía y de resistencia al dominio militar.
Según estimaciones de la ONU, alrededor de 6.800 civiles han muerto y 3,6 millones de personas se han visto desplazadas, lo que ha provocado una de las peores crisis humanitarias de Asia, con escasez de alimentos y ayuda que afecta al 40% de la población.
El año pasado, el ejército intensificó considerablemente el uso de su poder aéreo mediante aviones convencionales, drones y paramotores, parapentes tripulados con capacidad para tres personas que lanzan bombas sobre los objetivos.
La junta rechaza las acusaciones de los grupos de derechos humanos, la ONU y los Gobiernos occidentales de que está bombardeando zonas residenciales, escuelas y hospitales, y afirma que sus operaciones tienen como objetivo los grupos armados decididos a desestabilizar el país.
Khaing Thu Kha, portavoz del Ejército de Arakan, dijo que los ataques aéreos del ejército son actos inhumanos y que la muerte de civiles no es una consecuencia involuntaria.
"Los ataques y bombardeos del ejército contra objetivos civiles ya no son un hecho aislado. (...) Hemos visto una alta frecuencia de ataques deliberados contra civiles", dijo Khaing Thu Kha.
(Información del equipo de Reuters; redacción de Martin Petty; edición de Kate Mayberry; edición en español de María Bayarri Cárdenas)