15 de febrero

Actualizado: hoy a las 4:00 pm

GBM Academy

Categoría

The Academy

Año nuevo, salario nuevo: lo que debes saber sobre el salario mínimo

¿Qué pasa con la economía cada vez que incrementan el salario mínimo?

13 ENE 26

5 MIN DE LECTURA

  • ¿Qué implica que “suba el salario mínimo” todos los años? Conoce aquí sus efectos.
  • El salario mínimo refleja una decisión colectiva entre gobierno, trabajadores y empleadores.
  • Saber cómo cambia el salario mínimo te da una pista sobre hacia dónde podrían moverse los sueldos y los precios en los próximos meses.

Llega el año nuevo y, junto con la lista de propósitos, los proyectos que entusiasman y hasta la renovación de un montón de suscripciones, también entra en vigor la actualización de una variable económica importante: el salario mínimo. Y aunque parezca un dato más entre tantos, ese ajuste que comienza a aplicarse el 1° de enero termina colándose en precios, sueldos y expectativas para el resto del año.

El salario mínimo es una especie de “piso” para el mercado laboral: indica la cantidad mínima que, por ley, una persona debe recibir por una jornada de trabajo. Como su nombre lo indica, no se trata de una mera recomendación, sino de un punto de partida obligatorio del que ninguna empresa formal puede bajar. Es el nivel que busca asegurar que cualquier empleo ofrezca, al menos, un ingreso suficiente para cubrir necesidades esenciales.

Pero, ¿quién decide dónde fijar ese piso? La Constitución establece que la determinación del salario mínimo en México es responsabilidad de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI). Esta comisión se integra por representantes del gobierno, del sector obrero y del sector patronal, de modo que las tres voces —la de quienes trabajan, la de quienes emplean y la del Estado— estén presentes en la mesa. Cada diciembre, estos grupos analizan datos, tendencias y necesidades económicas, así como las propuestas de cada sector. Observan factores clave como la inflación, la productividad y el comportamiento general de la economía para discutir cuánto debe subir el salario mínimo y evitar que se quede rezagado frente al costo de vida. Es una negociación técnica, sí, pero también profundamente social: de ese acuerdo dependen millones de ingresos.

Y si hablamos de esos ingresos, vale la pena preguntar: ¿quiénes realmente ganan el salario mínimo? En principio, aplica para quienes trabajan en el sector formal, es decir, personas cuyos empleadores registran su actividad, pagan impuestos y cotizan en instituciones como el seguro social. Sin embargo, aun cuando muchas personas laboran fuera de este sector y sus ingresos no se rigen por esta métrica, el salario mínimo sigue funcionando como una referencia que permea al resto de la economía. Es una especie de señal que impacta desde ciertos contratos y prestaciones hasta algunos precios y tabuladores salariales.

A partir de aquí surge otra pieza clave: en México no existe un solo salario mínimo, sino dos. Está el salario mínimo general, válido para la mayor parte del país y, desde 2019, también está el de la Zona Libre de la Frontera Norte, que es más alto. Esto se debe a que la región fronteriza compite directamente con los salarios del sur de Estados Unidos. Si el salario mínimo fuera demasiado bajo, sería difícil retener trabajadores, pues muchos tendrían incentivos para buscar empleos mejor pagados al otro lado de la frontera. Un salario mínimo diferenciado ayuda a que las empresas mexicanas puedan retener talento y a que el mercado laboral sea más competitivo dentro de la región.

Más allá de establecer un ingreso base, los incrementos al salario mínimo resuenan en el resto de la economía. Cuando escuchamos que “subió el salario mínimo”, parte de esa decisión busca compensar la pérdida de poder adquisitivo causada por la inflación del año previo. Si el precio de alimentos, transporte o rentas subió, el salario mínimo intenta compensar ese incremento para que la gente pueda seguir consumiendo los mismos bienes y servicios. Pero esto no es tan fácil como suena.

Si el salario mínimo aumenta demasiado rápido, algunas empresas llegan a enfrentar costos que no pueden absorber y decidir trasladarlos a precios más altos, impulsando la misma inflación que se busca contener. Precisamente por eso, el ajuste anual al salario mínimo es tan importante: se trata de un acto de equilibrio que intenta beneficiar a quienes más lo necesitan sin desestabilizar al resto de la economía.

Y más que un anuncio del gobierno o una cifra que cambia con el calendario, el salario mínimo refleja una conversación social sobre lo que consideramos un ingreso digno. Es una señal sobre cómo valoramos el trabajo más básico y un recordatorio de que la economía no solo se mide en cifras, sino en la vida diaria de quienes la sostienen. Y aunque no todos lo ganen, entender cómo funciona ayuda a ver algo más profundo: el salario mínimo es una decisión colectiva sobre el punto desde el cual queremos empezar el año.

¿Te gustó este contenido? Haz que llegue a más gente.