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Cómo invertir en el sector inmobiliario residencial

03 DIC 25

3 MIN DE LECTURA

El atractivo de tener ladrillos en tu portafolio

En épocas de volatilidad, hay un tipo de inversión que muchas veces se siente más “real” que otras: el sector inmobiliario. Pero hoy no hablamos de cualquier segmento, sino del residencial: casas, departamentos y desarrollos donde la gente vive. Aunque parezca simple, es un mercado que ha evolucionado con tendencias como la urbanización, el home office y los cambios demográficos. Entenderlo puede ayudarte a diversificar tu portafolio con activos ligados a una necesidad básica: tener un techo.

 

¿Qué es el sector inmobiliario residencial?

El sector inmobiliario residencial comprende la compra, venta, construcción, desarrollo y renta de propiedades habitacionales: desde departamentos en zonas urbanas hasta casas en suburbios. Este segmento del real estate está directamente influenciado por factores como las tasas hipotecarias, la oferta-demanda de vivienda, las políticas de vivienda social y la capacidad adquisitiva de la población.

Se diferencia del sector comercial (oficinas, locales) e industrial (naves, almacenes) porque su enfoque está en satisfacer la demanda habitacional. En mercados desarrollados, como el de Estados Unidos, los REITs (Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces) permiten invertir indirectamente en este sector sin necesidad de comprar un inmueble completo.

 

Ventajas y riesgos de invertir en el sector residencial

Ventajas:

  • Estabilidad relativa: la demanda de vivienda tiende a ser constante, incluso en ciclos económicos adversos.
  • Flujo constante: las rentas generan ingresos periódicos, ideales para perfiles que buscan flujo de efectivo.
  • Cobertura contra inflación: las rentas y valores de las propiedades tienden a ajustarse con la inflación.
  • Diversificación geográfica y demográfica: puedes invertir en diferentes mercados o enfocarte en nichos específicos (vivienda estudiantil, senior living, etc.).

Desventajas:

  • Alta sensibilidad a tasas de interés: cuando suben, la compra de vivienda se desacelera y el financiamiento se encarece.
  • Gestión operativa: aunque inviertas vía REITs o plataformas, siempre hay factores como vacancias, mantenimientos o impagos.
  • Ciclos de mercado: el sector también atraviesa burbujas y correcciones, como se vio en 2008.
  • Liquidez: invertir directamente en bienes raíces puede significar tener un activo difícil de vender en el corto plazo.

 

¿Dónde puedes invertir si te interesa este sector?

Si buscas exposición al sector inmobiliario residencial sin comprar una casa o departamento tú mismo, estas son algunas opciones:

  • Fondos y ETFs:
    • Vanguard Real Estate ETF (VNQ)
    • Schwab U.S. REIT ETF (SCHH)
    • iShares Residential and Multisector Real Estate ETF (REZ)
  • REITs (USA):
    • Equity Residential (EQR)
    • Mid-America Apartment Communities (MAA)
    • AvalonBay Communities (AVB)
  • Opciones en México:
    • FIBRA Uno (FUNO) → aunque más enfocado al sector comercial, algunos FIBRAs comienzan a explorar el residencial.
    • FIBRA Plus y FIBRA Nova tienen ciertos componentes mixtos.

Como ves, puedes invertir en el sector sin necesidad de volverte casero o meterte a comprar un bien raíz completo. Lo importante es entender qué estás comprando, cuál es el mercado objetivo de cada vehículo, y cómo se comportan en diferentes ciclos económicos.

Si este sector te interesa por su estabilidad, sus flujos constantes o su potencial de cobertura ante la inflación, acércate a nuestros asesores de GBM Advisory para construir una estrategia a la medida.

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