19 de febrero
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El impacto de la inflación en tus inversiones (y cómo contrarrestarlo)
La inflación es como una corriente silenciosa: no se ve, pero arrastra el valor de tu dinero cada año. Y si bien la mayoría de las personas la perciben cuando van al supermercado o revisan el costo del transporte, su efecto más peligroso ocurre en donde muchos no la ven: en sus inversiones.
Cuando inviertes, no se trata solo de obtener rendimientos; se trata de que esos rendimientos sean suficientes para ganarle a la inflación. Si tus ganancias están por debajo del aumento generalizado de precios, tu dinero está creciendo en papel, pero perdiendo poder adquisitivo en la vida real. Invertir sin considerar la inflación es como remar contra corriente: puedes avanzar, pero al final estás siendo arrastrado hacia atrás.
¿Por qué importa tanto la inflación al invertir?
Porque reduce el “rendimiento real” de tus inversiones. Si un instrumento te da 6% anual, pero la inflación fue de 5%, en realidad tu ganancia efectiva fue solo de 1%. Y si la inflación supera tu rendimiento, estás perdiendo valor.
El rendimiento real es el que verdaderamente importa. Es la diferencia entre sentirte bien por ver crecer un número en tu cuenta y darte cuenta de que ese número ya no te alcanza para comprar lo mismo que antes. En el mundo de las inversiones, ese detalle hace toda la diferencia entre construir riqueza y solo mantenerte a flote.
Este concepto es especialmente importante para quienes invierten a largo plazo: personas que ahorran para su retiro, que están formando patrimonio o que quieren que su dinero trabaje mientras ellos siguen su vida. En todos estos casos, el tiempo puede ser un aliado poderoso si inviertes bien… o un enemigo silencioso si ignoras el efecto inflacionario.
Ejemplo realista:
Imagina que tienes $500,000 pesos invertidos en un instrumento que te da 4% anual. Al cabo de 10 años tendrás alrededor de $740,000 pesos. Suena bien, ¿no? Pero si durante ese tiempo la inflación promedio fue del 6%, el valor real de tu dinero no solo no creció: cayó. Lo que hoy compras con $500,000, en diez años requerirá más de $900,000. Eso significa que, en términos reales, perdiste poder adquisitivo. Tu dinero creció, pero tu capacidad para usarlo disminuyó.
¿Dónde suele golpear más la inflación?
- En inversiones conservadoras con bajo rendimiento: cuentas de ahorro tradicionales, pagarés bancarios o instrumentos de muy corto plazo que apenas rinden por encima de 3-4% anual.
- En portafolios muy conservadores para el retiro, especialmente en las primeras etapas de acumulación.
- En el efectivo: dejar dinero “estacionado” en tu cuenta bancaria o debajo del colchón es dejarlo a merced de la inflación.
La inflación no es un riesgo visible de mercado como una crisis financiera o una caída bursátil, pero su efecto acumulado puede ser igual o incluso más destructivo. Muchas personas que creen estar ahorrando para el futuro en realidad están perdiendo poder de compra poco a poco. Lo peor es que esta pérdida es silenciosa: no llega con alarmas, simplemente se manifiesta en que cada vez te alcanza para menos.
Estrategias para protegerte
- Invierte en instrumentos que superen consistentemente la inflación.
- Acciones, ETFs de renta variable, fondos de inversión diversificados o bienes raíces pueden ofrecer rendimientos promedio superiores al 6-8% anual en el largo plazo. Aunque pueden implicar mayor volatilidad en el corto plazo, están diseñados para generar crecimiento real en el tiempo.
- Incluye instrumentos indexados a la inflación.
- En México existen los UDIbonos, que ajustan su valor con base en el INPC. Son ideales para objetivos de largo plazo como el retiro, porque aseguran que tu dinero mantenga su valor real con el paso de los años.
- Diversifica por tipo de activo, sector y geografía.
- Las inflaciones locales afectan más a ciertos sectores que a otros. Tener exposición internacional puede ayudarte a suavizar el impacto de la inflación local. Por ejemplo, invertir en ETFs globales o fondos expuestos al mercado estadounidense o europeo puede balancear tu portafolio frente a presiones inflacionarias en México.
- Revisa y ajusta tu portafolio periódicamente.
- A medida que cambian las condiciones económicas y tu perfil como inversionista, es importante rebalancear tus inversiones. Lo que funcionaba hace cinco años puede no ser suficiente hoy. Mantener tu estrategia actualizada es clave para preservar tu poder adquisitivo.
Errores comunes
- Confiar solo en instrumentos de bajo riesgo para objetivos de largo plazo.
- No considerar el rendimiento real (después de inflación e impuestos).
- Dejar el dinero sin invertir por miedo o falta de conocimiento.
- Pensar que la inflación “no es tan grave” si no suben mucho tus gastos.
- No buscar asesoría profesional: las decisiones financieras basadas solo en intuición pueden salir caras.
Consejos prácticos
- Compara siempre tus rendimientos con la inflación promedio del país.
- Si usas CETES, considera reinvertir en plazos mayores para obtener mejores tasas.
- Incluye una parte de tu portafolio en instrumentos de renta variable, aunque seas un inversionista conservador.
- Asóciate con un asesor que entienda tu perfil y te ayude a construir un portafolio realista y competitivo.
- Ten una estrategia para el retiro que incluya instrumentos protegidos contra inflación.
Conclusión
No basta con invertir. Hay que invertir inteligentemente. La inflación está siempre activa, erosionando el valor de tu dinero incluso cuando no lo notas. Por eso, toda estrategia financiera debería considerar su impacto y buscar mecanismos para vencerla. No se trata de correr riesgos innecesarios, sino de entender cuáles son los riesgos de no hacer nada.
En GBM Advisory te ayudamos a construir un portafolio que no solo crezca en números, sino que preserve y aumente tu poder adquisitivo en el tiempo. Invertir no es suficiente; hay que ganarle a la inflación. Y mientras antes empieces, mayor será la ventaja que le saques al tiempo y al interés compuesto.