28 de junio

Actualizado: hoy a las 6:00 pm

News

Aficionados en Los Ángeles apuestan por autobuses y trenes para llegar al estadio en el Mundial

Por Ed WhiteCada día que hay un partido del Mundial, decenas de miles de aficionados se agolpan en Union Station, en el centro de Los Ángeles, para subir a autobuses especiales que los...

Publicado el 27 de junio de 2026 a las 14:48

4 MIN DE LECTURA

Por Ed White

Cada día que hay un partido del Mundial, decenas de miles de aficionados se agolpan en Union Station, en el centro de Los Ángeles, para subir a autobuses especiales que los llevan al estadio de Inglewood, mientras miles más siguen los partidos en el Fan Zone.

En cuanto un aficionado desorientado llega a la ornamentada estación de estilo Art Déco, hay "embajadores" para ayudarle a encontrar el camino hacia los autobuses o el Fan Zone, o, si se siente abrumado por el estrés o el calor, para acompañarle a las "cabinas de relajación" y los centros de hidratación.

"Hemos tenido gente que ha llegado abrumada por todos los ruidos y la actividad que hay en la estación", explica Armando Román, responsable del grupo de derechos civiles, igualdad racial, inclusión y accesibilidad de LA Metro.

"También ha habido personas que han venido a rezar, otras que han venido a dar el pecho (...) Hay todo tipo de motivos diferentes".

LA Metro, la autoridad de transporte público, no está obteniendo grandes beneficios con el Mundial. Cada viaje de ida y vuelta al estadio cuesta 3,50 dólares y se ha contratado a cientos de empleados para hacer frente al aumento de la demanda.

El control del tráfico y la seguridad en los alrededores del estadio hacen que la logística del transporte sea aún más complicada que la ya de por sí difícil situación diaria del tráfico en Los Ángeles.

Pero para LA Metro, aprovechar al máximo la oportunidad que brinda el Mundial forma parte de su estrategia declarada de "construir el programa de infraestructura de transporte más ambicioso de Estados Unidos".

Para una ciudad mundialmente conocida por sus autopistas y su cultura del automóvil, atraer a los aficionados al fútbol al sistema de transporte público no ha supuesto ningún reto para quienes han estudiado la situación.

"No queríamos quedarnos atascados en el tráfico y esto era mucho más barato", dijo Crystal Gristina, de 46 años, de Nueva Orleans, que se dirigía al partido del jueves entre Estados Unidos y Turquía con sus hijos, su marido y unos amigos.

Alquilar un coche y pagar unos 200 dólares por aparcar cerca del estadio no era una opción atractiva.

Brandon Luna, de 29 años, y su tío, Brian Stanton, de 51, que lucían pañuelos con la bandera estadounidense y camisetas de la selección, acababan de llegar en el tren Amtrak desde San Diego y estaban en la fila para subir al autobús del Mundial que los llevaría al estadio.

"En el Amtrak te relajas, te sientas, puedes tomarte una copa y ver pasar el océano", dijo Luna. "Vi todos los autobuses del Mundial y dije: 'Sí, eso es lo que voy a hacer'".

Hasta ahora, más de 20.000 personas han acudido a cada partido en los autobuses del Mundial, y muchos miles más han utilizado autobuses y trenes normales para llegar a la zona.

El partido del 18 de junio entre Suiza y Bosnia y Herzegovina contó con más de 52.000 personas que utilizaron el sistema de transporte, más de la mitad del aforo del estadio. El número de pasajeros ha ido creciendo durante el torneo, según LA Metro.

En el interior de Union Station, cientos de aficionados de Colombia y Alemania animaban a sus equipos, a los que seguían en una pantalla gigante de televisión situada en el Fan Zone.

Muchos de ellos no iban a ir al estadio, sino que habían venido al centro de la ciudad para vivir una experiencia colectiva como aficionados.

"Solo queríamos sentir el ambiente del Mundial, la fiesta de los aficionados, y formar parte de ello", dijo Jorge Yunda, de 45 años, un ecuatoriano-estadounidense que acudió a la Union Station con su esposa, sus hijos y un nieto, así como con su cuñada y su familia.


(Reporte de Ed White; Editado en español por Javier Leira)

((ed.white@thomsonreuters.com))

¿Te gustó este contenido? Haz que llegue a más gente.