20 de agosto
Actualizado: hoy a las 6:00 am
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Creciente número de satélites amenaza la observación astronómica, según un estudio del ESO
Por Nicolás Cortés y Jorge Vega
SANTIAGO, 20 ago (Reuters) - La creciente puesta en órbita de satélites comprometerá la capacidad de los astrónomos para observar el universo, según un estudio del Observatorio Europeo Austral (ESO).
La investigación, ilustrada con simulaciones realizadas desde el observatorio Paranal, en el norte de Chile, concluye que las trazas luminosas dejadas por los satélites al cruzar el campo de visión de los telescopios pueden borrar partes significativas de las observaciones astronómicas, un problema que podría agravarse a medida que aumenten los lanzamientos.
"Hoy en día hay proyectos para mandar (al espacio) casi dos millones de satélites. Hoy en día hay solamente 15.000 satélites, así que pasar de 15.000 a 1 ó 2 millones (es) un incremento tremendo", dijo a Reuters Olivier Hainaut, astrónomo de ESO por más de 30 años y autor del estudio revisado por pares sobre los impactos de las constelaciones de satélites, aceptado para su publicación en Astronomy & Astrophysics.
"Cada uno de estos satélites cuando cruza el campo de visión de un telescopio, deja una línea brillante. Si es una línea, es una molestia pequeña, pero ahora si hay muchas de estas líneas, cada línea nos borra, nos borra una parte de lo que vemos del universo", agregó.
El análisis detalló que desde 2019 el número de satélites en órbita terrestre ha aumentado rápidamente, superando los 14.000 en la actualidad, especialmente por los satélites de telecomunicaciones Starlink de SpaceX.
Simulaciones presentadas por ESO muestran cómo cambiaría el aspecto del cielo nocturno con decenas de miles de satélites orbitando el planeta. Uno de los modelos analiza el impacto que tendría una constelación de hasta un millón de satélites, con miles de objetos iluminados visibles sobre el Telescopio Muy Grande (VLT) pocas horas después del atardecer.
Según Hainaut, el impacto dependerá tanto del número de satélites como de su brillo.
"Si es 100.000 (orbitando), es un nivel de dolor que es soportable (...). Si es 300.000 ya perdemos mucho, hasta un nivel dependiendo del brillo de los satélites y también, algunos de los telescopios podrían perder la mayor parte de sus datos hasta 100%. Lo que obviamente es un desastre”, explicó.
El estudio también destaca que el problema comenzó por una falta de comunicación entre la industria espacial y la comunidad científica, aunque ambas partes han comenzado a colaborar en la búsqueda de soluciones.
Pese a la preocupación, el astrónomo subrayó que los beneficios de las redes de internet satelital también deben ser considerados y que el desafío consiste en encontrar un equilibrio entre el avance tecnológico y la investigación científica.
"Tenemos que tomar en cuenta los beneficios y llegar a este equilibrio. El problema es que este tipo de investigación y de conversación toma tiempo, pero al mismo tiempo se están mandando los satélites", acotó.
Los investigadores esperan que el diálogo en curso entre operadores de satélites y astrónomos permita reducir el impacto sobre la observación del cielo nocturno, una tarea que consideran esencial para preservar la capacidad de explorar el universo en las próximas décadas.
(Reporte de Nicolás Cortés y Jorge Vega, escrito por Fabián Cambero. Editado por Javier López de Lérida)