12 de octubre
Actualizado: hoy a las 8:00 am
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El déficit de fondos del ACNUR afecta a refugiados de todo el mundo, dice su director
Por Olivia Le Poidevin
GINEBRA, 12 oct (Reuters) - Los graves déficits de financiación están obligando a la agencia de la ONU para los refugiados a realizar dolorosos recortes en todas sus operaciones humanitarias a nivel mundial, y la reestructuración tiene un límite a la hora de compensar la disminución del apoyo de los donantes, dijo el lunes su director.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) solo ha conseguido 3.000 millones de dólares, es decir, el 35% de los 8.500 millones que necesita para 2026, informó su director, Barham Salih, al comité ejecutivo de la agencia en una reunión celebrada en Ginebra.
Este déficit se produce tras los recortes en la ayuda de países como Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, en un momento en que el número de personas desplazadas a nivel mundial ha alcanzado cifras récord.
La financiación para el próximo año sigue siendo incierta, aunque la cifra prevista, de unos 2.680 millones de dólares, podría mejorar tras la conferencia de donantes del ACNUR que se celebrará en diciembre, señaló Salih.
El ACNUR ha puesto en marcha una de las mayores reestructuraciones de su historia debido a las restricciones presupuestarias; Salih señaló que su plantilla se ha reducido desde 2024 de 20.000 empleados a algo menos de 12.000.
"La protección tiene un umbral mínimo. Por debajo de él, el sistema no se limita simplemente a reducirse. La protección que podemos ofrecer empieza a fallar", afirmó.
Salih advirtió que la reestructuración no podría compensar indefinidamente la reducción de la financiación, y que la crisis de financiación ya estaba teniendo consecuencias tangibles para los refugiados y los socios humanitarios.
"Hay una diferencia entre hacer más con menos y que se nos pida hacer lo imposible", señaló.
RECORTES DE PLAZAS
El ACNUR está tratando de preservar las operaciones sobre el terreno mediante recortes de puestos de trabajo en su sede de Ginebra y en las oficinas regionales de todo el mundo, de modo que el 88% del personal permanezca fuera de la sede central, explicó Salih.
Aproximadamente el 95% del personal dedicado a tareas de protección —como el registro de refugiados, la prestación de asistencia jurídica y la ayuda a los refugiados para encontrar soluciones a largo plazo, como el retorno seguro a sus hogares— se ha mantenido en las oficinas sobre el terreno, añadió.
Citó varios ejemplos de programas que se encuentran en peligro.
En Chad, señaló, la falta de financiación pone en riesgo la atención médica especializada y la asistencia jurídica para más de 50.000 supervivientes de violencia sexual relacionada con el conflicto que huyeron del vecino Sudán.
En Etiopía, se había suspendido el registro de decenas de miles de refugiados procedentes de Sudán del Sur y Eritrea, señaló.
Colombia ha expresado su preocupación, en nombre de los países latinoamericanos, por el hecho de que su región se vea afectada de manera desproporcionada.
Las Américas, que incluyen a Estados Unidos, Canadá, América Latina y el Caribe, se enfrentan a una reducción presupuestaria del 32% en 2027 en comparación con este año, lo que supone unos 485 millones de dólares —la mayor reducción presupuestaria de todas las regiones—, mientras que se prevé que el número de personas desplazadas por la fuerza y apátridas en las Américas aumente un 4%, hasta alcanzar unos 24,5 millones de personas en 2027, señaló Salih.
(Reporte de Olivia Le Poidevin; edición de Timothy Heritage; Editado en Español por Ricardo Figueroa)