4 de noviembre
Actualizado: hoy a las 12:00 pm
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El imperio empresarial de Elon Musk se prepara que Texas pase al bando demócrata
Por Aditya Soni
4 nov (Reuters) - La derrota aplastante de los republicanos y la elección en Texas del primer gobernador demócrata en más de tres décadas dejó como uno de los mayores perdedores de las elecciones de mitad de mandato estadounidenses a alguien que ni siquiera figuraba en las papeletas: el multimillonario Elon Musk.
El hombre más rico del mundo gastó casi 500 millones de dólares en respaldar a candidatos republicanos y mantener bajo control de partido Texas, un estado en el que tiene su sede el fabricante de automóviles Tesla, la empresa de cohetes e inteligencia artificial SpaceX y una futura empresa conjunta dedicada a la fabricación de chips.
La apuesta fracasó. Los demócratas se hicieron con el control de ambas cámaras del Congreso y Gina Hinojosa derrotó a Greg Abbott en la carrera por la gobernación de Texas, lo que supuso un duro revés para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, un aliado cercano de Musk a quien el multimillonario ayudó en su campaña.
Musk, que hasta el martes instaba a sus seguidores en X a votar a los republicanos, se enfrenta ahora a un Partido Demócrata revitalizado al que lleva años enfrentándose.
El mayor donante del Partido Republicano llegó incluso a amenazar con represalias el mes pasado en su plataforma de redes sociales, después de que un informe indicó que los demócratas estaban considerando la posibilidad de investigar a sus empresas si ganaban las elecciones legislativas.
Las acciones de SpaceX caían un 5,5%, mientras que las de Tesla bajaban un 5,1%, ambas rezagadas respecto del mercado.
Uno de los mayores retos de Musk podría ser la ralentización de las autorizaciones para centros de datos, fundamentales para acceder al mercado potencial de 28,5 billones de dólares que SpaceX promocionó ante los inversores antes de su salida a bolsa.
Los analistas y expertos esperan que los demócratas endurezcan el escrutinio de los proyectos de centros de datos y presionen para que se impongan moratorias a la construcción, a medida que crece la oposición local por los costos de la electricidad.
"Una victoria demócrata en el Congreso ejercería presión sobre el sector tecnológico y podría suponer una presión regulatoria sobre todo lo relacionado con la IA, además de frenar las cifras de crecimiento desmesuradas que vemos a diario y que a menudo damos por sentadas", dijo Jake Dollarhide, director ejecutivo de Longbow Asset Management.
"Musk fue la última baza de los republicanos en la recta final. Por desgracia, su gran inyección de dinero para respaldar a los estados republicanos no pudo contrarrestar el aumento de las facturas de servicios públicos, los precios en los supermercados y los precios en las gasolineras".
Musk también ha sido objeto de escrutinio por parte de los legisladores demócratas debido a las restricciones impuestas a las comunicaciones por satélite usadas por el ejército ucraniano, los recortes masivos de puestos de trabajo federales bajo su mandato en la agencia DOGE y los contratos públicos y subvenciones que fluyen hacia sus empresas.
Uno de los legisladores es Robert García, el próximo presidente del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, quien el martes por la noche lanzó un mensaje contundente de dos palabras a los republicanos y sus aliados: "Busquen un abogado".
GOBERNADORA PRESIONA POR UNA MORATORIA DE CENTROS DE DATOS
En Texas, Musk también podría tener que lidiar con las tensas relaciones entre él y Hinojosa.
La futura gobernadora había presentado una demanda para obtener los correos electrónicos entre Musk y Abbott y acusó al exgobernador de traicionar al estado de la Estrella Solitaria al ofrecer acuerdos favorables al multimillonario.
Además, ha tachado de "teatro político" los esfuerzos de Abbott por frenar los centros de datos y ha pedido, en su lugar, que se suspendan de inmediato los nuevos proyectos hasta que los legisladores refuercen las protecciones para las comunidades locales, así como que se ponga fin a las desgravaciones fiscales.
El propio Musk pareció restar importancia a los obstáculos. "Los centros de datos en el espacio parecen bastante atractivos en este momento", publicó en X, aludiendo al ambicioso plan de SpaceX de poner centros de datos en órbita a pesar de los importantes retos que plantean la refrigeración y las reparaciones.
El negocio de IA de la empresa gira en torno a Colossus y Colossus II, dos de los centros de datos de IA más grandes del mundo, situados cerca de Memphis. El alquiler de su potencia de cálculo a clientes como Anthropic ha disparado los ingresos y ha ayudado a SpaceX a registrar sus primeras ganancias como empresa que cotiza en bolsa.
Sin embargo, la empresa pretende casi duplicar la capacidad, pasando de 1,7 gigavatios a finales de septiembre a hasta 3 gigavatios a finales de año, antes de ampliarla a 13 gigavatios el año que viene.
Cualquier retraso en la puesta en marcha de esta capacidad podría obstaculizar los ambiciosos objetivos de ingresos de Musk e intensificar el escrutinio de los inversores, cada vez más recelosos ante los crecientes costos de la infraestructura de IA.
La consultora especializada en semiconductores SemiAnalysis ha identificado más de 9 gigavatios de capacidad prevista o en desarrollo, incluidas las nuevas instalaciones del complejo Starbase de SpaceX en Boca Chica, Texas.
La expansión en Boca Chica podría encontrar resistencia, ya que Hinojosa se ha opuesto a la posible venta de un parque estatal frente al mar a SpaceX después de que Texas Monthly informó de que las autoridades habían debatido el acuerdo.
"Que quede claro: Texas no está en venta", dijo Hinojosa el mes pasado.
(Reporte de Aditya Soni en Bengaluru; edición en español de Javier López de Lérida)