5 de noviembre
Actualizado: hoy a las 6:24 am
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La posición de Netanyahu se debilita después de que un partido ultraortodoxo le retira su apoyo
Por Maayan Lubell y Alexander Cornwell
JERUSALÉN, 5 nov (Reuters) - La posición de Benjamin Netanyahu en la batalla postelectoral para mantenerse como primer ministro de Israel se debilitó el jueves, después de que un partido judío ultraortodoxo se negara a apoyar a ningún candidato y una formación liderada por árabes respaldara a su principal oponente.
El presidente de Israel tenía previsto reunirse con Netanyahu y con su principal rival político, Gadi Eisenkot, para decidir a cuál de los dos elegiría para formar gobierno, tras mantener consultas con los partidos más pequeños.
Las elecciones del 27 de octubre en Israel terminaron en un punto muerto, ya que ni Netanyahu ni Eisenkot, un exjefe militar, lograron una vía clara hacia la mayoría en el Parlamento.
Esto ha supuesto una ardua tarea para el presidente Isaac Herzog, cuyo papel, en su mayor parte ceremonial, conlleva la responsabilidad postelectoral de elegir al candidato que, en su opinión, tenga más posibilidades de salir del punto muerto en un país profundamente dividido.
Herzog tiene hasta el 11 de noviembre para tomar una decisión. Netanyahu seguirá siendo primer ministro en un gobierno en funciones hasta que se forme una nueva coalición, o hasta que se celebren nuevas elecciones, que deberán tener lugar si ningún candidato lo consigue.
Aunque Netanyahu superó las expectativas en las urnas y su propio partido, el Likud, obtuvo el mayor número de escaños, su coalición nacionalista-religiosa perdió la mayoría necesaria para gobernar.
En lo que supuso un revés para el primer ministro el jueves, el Partido del Judaísmo Unido de la Torá, uno de los dos principales partidos que representan a los votantes judíos ultraortodoxos y aliado de larga data de Netanyahu en la coalición, se negó a recomendar a ningún candidato para formar gobierno.
Y aunque Eisenkot, al igual que Netanyahu, ha descartado hasta ahora formar un gobierno con los dos partidos liderados por árabes de Israel, uno de ellos respaldó a Eisenkot el jueves y se esperaba que el otro lo hiciera más tarde ese mismo día.
DESAFÍOS
Herzog se reunirá por separado con Eisenkot y Netanyahu en su residencia de Jerusalén el jueves por la noche, poniendo así fin a las reuniones con los partidos que inició el miércoles tras el anuncio de los resultados oficiales de las elecciones. Herzog ha instado a los partidos a hacer todo lo posible para evitar nuevos comicios.
"Cualquier persona sensata solo tiene que fijarse en los retos diplomáticos y de seguridad a los que nos enfrentamos, en los cambios que se producen en la región que nos rodea, y recordar los problemas que nos dividen desde dentro, para comprender que recae sobre nosotros una inmensa responsabilidad", afirmó Herzog.
El miércoles se reunió con las formaciones más pequeñas y tiene previsto celebrar más encuentros con los partidos por orden ascendente de tamaño, culminando con Yashar, de Eisenkot, y el Likud, de Netanyahu.
El Likud fue el partido que más escaños obtuvo, con 27 en la Knesset de 120 escaños, pero la amplia coalición nacionalista-religiosa de Netanyahu solo consiguió 53 en total.
Aun así, ese resultado fue mejor que el de la coalición anti-Netanyahu de Eisenkot, formada por cuatro partidos liderados por judíos que abarcan desde el centroizquierda hasta la derecha, y que solo obtuvo 48 escaños pese a que los sondeos apuntaban a una contienda reñida. Dos partidos que representan a la minoría árabe obtuvieron 19 escaños, una cifra sin precedentes.
Netanyahu, que corre el riesgo de perder el poder, se ha aferrado a una investigación de las autoridades electorales sobre una posible manipulación de los votos para sembrar dudas sobre los resultados, acusando a los partidos liderados por árabes de robar votos. Los críticos acusan a Netanyahu y a sus socios de intentar socavar los resultados, algo que él niega.
La Comisión Electoral Central de Israel afirmó el miércoles que la integridad de las elecciones no se había visto comprometida. El presidente de la comisión, el juez del Tribunal Supremo Noam Sohlberg, ha instado a los cargos electos a proteger la confianza pública, en lugar de socavarla.
"Se trata de un peligro real. Uno de los pilares de la democracia es el traspaso pacífico del poder", dijo Sohlberg a Herzog en su residencia el miércoles. La elevada participación electoral, incluso entre la minoría árabe, fue una bendición, afirmó.
Los aliados de Netanyahu en la extrema derecha, entre ellos el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, han exigido la detención inmediata y el interrogatorio de los líderes de los partidos árabes.
(Editado en español por Carlos Serrano)