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Los turistas tecnológicos acuden en masa a China en plena carrera mundial por la innovación

Por Laurie Chen PEKÍN, 3 sep (Reuters) - Los robots humanoides que trabajan en las fábricas, los modelos de inteligencia artificial que ‌ponen a prueba a sus competidores mundiales y las plantas de vehículos...

Publicado el 3 de septiembre de 2026 a las 00:55

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Por Laurie Chen

PEKÍN, 3 sep (Reuters) - Los robots humanoides que trabajan en las fábricas, los modelos de inteligencia artificial que ‌ponen a prueba a sus competidores mundiales y las plantas de vehículos eléctricos que producen automóviles a una escala impresionante están atrayendo una nueva oleada de visitantes extranjeros a China.

Inversionistas y emprendedores están pagando miles de ​dólares por el acceso privilegiado a fábricas chinas, en busca de un asiento en primera fila para presenciar lo que muchos consideran que podría ser la próxima revolución tecnológica.

Esta afluencia refleja el creciente temor a un "'shock' chino 2.0", ya que las juntas directivas y los mercados financieros occidentales se enfrentan a la posibilidad de que las empresas chinas estén tomando la delantera en la fabricación avanzada y las tecnologías de vanguardia.

"En ​este momento, la gente ve a China como un objeto de estudio y aprendizaje, una tendencia que apenas existía hace unos años", afirma Robert Wu, director ejecutivo de la empresa de investigación de datos Baiguan, con sede en Shanghái. Señaló que los visitantes suelen llegar con ​ideas erróneas; por ejemplo, dan por hecho que el sector de los robotaxis de China va por ⁠delante del de EEUU, cuando en realidad la cautela de la política nacional ante la posible pérdida de puestos de trabajo lo mantiene un paso por detrás.

Hasta la fecha, Wu ha organizado ‌dos viajes para más de dos decenas de inversionistas, emprendedores y ejecutivos, cobrando hasta 15.000 dólares por un programa de cinco días. Aproximadamente la mitad de los participantes procedían del sudeste asiático.

Wu forma parte de un sector emergente que atiende a la demanda extranjera de acceso de primera mano al ecosistema de innovación chino.

Muchos asistentes evitan ​hacer públicas sus visitas. Entre los que se sabe que han realizado el viaje ‌se encuentran las firmas de inversión estadounidenses Dimension, Capital Group y Thrive Capital, así como el informático y presentador de pódcast estadounidense Lex Fridman.

Aunque ⁠los datos sobre los viajes tecnológicos son escasos, el turismo industrial en general está en auge. El sector del turismo industrial de China generó 17.800 millones de dólares el año pasado, según medios estatales, y se prevé que supere los 300.000 millones de yuanes (44.600 millones de dólares) para 2029.

La agencia de viajes tecnológicos GloPen, con sede en Shanghái, afirma que las solicitudes de información se dispararon un 50% en 2026, ⁠procedentes en su mayoría de clientes europeos ‌y de Singapur, y que ahora organiza más de 100 visitas a empresas de un solo día cada mes.

"No se puede comprender la verdadera magnitud, la velocidad ni ⁠la dimensión física de la innovación china sin estar presente en la planta de producción", afirma Bertrand Chen, director ejecutivo de Global Shipping Business Network, quien participó en abril en una visita guiada por tres ‌ciudades dedicada a la robótica y las tecnologías emergentes, organizada por el inversionista chino-estadounidense Rui Ma.

Ma, fundador de Tech Buzz China y organizador de 11 visitas de este tipo desde ⁠2019, lo considera un paso esencial en el proceso de diligencia debida: "Aunque no se invierta activamente en China, cada vez es más probable ⁠encontrarse con empresas chinas como competidores, socios, proveedores ‌o inversiones en mercados de todo el mundo".

El recorrido abarca Pekín, Shenzhen, Shanghái, Hangzhou y Hefei, los centros industriales que impulsan el auge de los vehículos eléctricos, las baterías, la inteligencia artificial y la robótica ​en China.

Los líderes mundiales también han acudido en masa a la fábrica de automóviles de Xiaomi en Pekín, , mientras ‌que el canciller alemán, Friedrich Merz, apareció en imágenes grabadas observando a los robots humanoides bailarines de Unitree, , en Hangzhou, una muestra de gran repercusión mediática del auge tecnológico del país.

MIEDO A QUEDARSE ATRÁS

Nada de esto está sucediendo por casualidad.

Pekín ​se ha comprometido de manera explícita a "promover enérgicamente" el turismo industrial, designando más de 140 centros de demostración oficiales. Un número cada vez mayor de fábricas ofrece visitas guiadas al público por unos 60 dólares cada una.

La fábrica de vehículos eléctricos de Xiaomi ha recibido a más de 250.000 visitantes desde marzo de 2024. La demanda es tan intensa que las plazas de entrada, que se otorgan mediante ⁠sorteo, se revenden en Internet por hasta 2.000 yuanes (300 dólares).

Para los ejecutivos europeos que se enfrentan a un lento crecimiento de la productividad y al temor de quedarse atrás en materia de inteligencia artificial y robótica, China se ha convertido en un destino especialmente importante.

Alex Shengyun Lu, consultor de IA de Praxis Advisory con sede en Shanghái, ha dirigido siete delegaciones de hasta 50 visitantes corporativos desde finales de 2025 y describe un ambiente de inquietud.

"Las personas más inteligentes de Europa son muy conscientes de la situación. La inseguridad es palpable", afirma.

Según Lu, los ejecutivos suelen llegar en busca de respuestas a dos preguntas: qué pueden aprender de las empresas chinas y del enfoque de inversión tecnológica respaldado por el Estado chino.

"Vienen aquí con una actitud genuina de humildad y ganas de aprender."

(Reporte de Laurie Chen; edición de Miyoung ​Kim y Shri Navaratnam; edición en español de Jorge Ollero Castela)

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