1 de noviembre
Actualizado: hoy a las 1:00 pm
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Ministros alemanes prometen una respuesta contundente ante disturbios y saqueos de Fráncfort
Por Christoph Steitz y Tilman Blasshofer
FRÁNCFORT/PEISSENBERG, Alemania, 1 nov (Reuters) - Los ministros alemanes amenazaron con sanciones severas a los saqueadores y alborotadores que causaron daños en tiendas e hirieron a más de 100 agentes de policía en Fráncfort durante la noche, al tiempo que elogiaron a las fuerzas de seguridad por haber evitado que la violencia se extendiera.
Fráncfort se convirtió el sábado en el principal foco de tensión después de que decenas de miles de personas se manifestaron en docenas de ciudades alemanas para exigir una mejor educación y una reducción del costo de la vida, en unas protestas organizadas por el colectivo "Gen Z regelt" ("La Generación Z toma las riendas").
En el centro financiero de Fráncfort, alborotadores encapuchados causaron daños en 17 tiendas, de las cuales cinco fueron saqueadas, informó Roman Poseck, ministro del Interior del estado de Hesse, en una rueda de prensa celebrada el domingo.
Afirmó que la policía desplegó 1.300 agentes y que más de 100 resultaron heridos en los enfrentamientos. La policía detuvo a 54 personas de entre 13 y 29 años.
"Estoy consternado por lo que he visto, y no tiene sentido edulcorarlo. Quiero dejarlo muy claro: las cosas no pueden seguir así", afirmó Poseck.
Poseck señaló que la mayoría de los detenidos eran ciudadanos alemanes, y añadió que muchos de los implicados en los disturbios procedían de entornos de inmigración, citando información de la policía.
"La policía estima actualmente que se enfrenta a entre 1.000 y 1.500 alborotadores violentos, en su mayoría de origen inmigrante", añadió.
MANIFESTANTES LANZAN CÓCTELES MOLOTOV CONTRA LA POLICÍA
La policía de Fráncfort informó de disturbios violentos, entre los que se incluyen la rotura de escaparates y el lanzamiento de cócteles molotov, piedras y botellas contra los servicios de emergencia.
El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, miembro de la Unión Social Cristiana (partido conservador), dijo que se identificaría a los autores y se les exigirían responsabilidades.
"Espero que se impongan sanciones severas. No estamos dispuestos a aceptar, ni en lo más mínimo, que se produzcan aquí este tipo de incidentes y disturbios", dijo a los periodistas el domingo.
Acusó a "alborotadores de la comunidad inmigrante" de actuar junto a extremistas de izquierda y otros grupos de extrema izquierda, pero no aportó pruebas que respaldaran esta afirmación ni especificó qué grupos se habían sumado a las manifestaciones.
Dobrindt afirmó que una estrategia policial basada en una amplia presencia de fuerzas de seguridad y en despliegues en múltiples lugares había demostrado su eficacia.
En Francia, las protestas continuaron de forma mayoritariamente pacífica por tercer fin de semana consecutivo, tras los extensos disturbios y saqueos del 17 de octubre, que causaron daños en tiendas, edificios públicos y negocios.
Dobrindt señaló que se habían reforzado los controles fronterizos antes de las protestas por temor a que grupos extremistas extranjeros pudieran aprovecharlas para provocar disturbios.
(Reporte de Christoph Steitz, Tilman Blasshofer y Ayhan Uyanik; edición de Alison Williams, Hugh Lawson y Ros Russell; Editado en Español por Ricardo Figueroa)