26 de septiembre
Actualizado: hoy a las 7:00 am
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Presidenta encargada de Venezuela vuelve de EEUU sin acuerdos ni fecha para elecciones
Por Marianna Parraga
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, llegó esta semana a Nueva York para la Asamblea General de la ONU en busca de acuerdos comerciales en materia de deuda, energía y minería, para mostrar que el país, que alguna vez estuvo bajo fuertes sanciones, está otra vez abierto a los negocios tras la captura de su predecesor por parte de fuerzas estadounidenses.
En su discurso ante la ONU, prometió que el país sudamericano miembro de la OPEP celebraría elecciones como parte de una transición hacia la "democracia plena". Se marchó con fotografías suyas junto al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pero no obtuvo ningún acuerdo concreto.
Fue su primera visita a Estados Unidos desde la salida del entonces presidente Nicolás Maduro tras una redada en enero. Y con ella quedó en evidencia el profundo control que Washington ejerce sobre su Gobierno y la necesidad de Venezuela de forjar nuevas alianzas para alinearse con las aspiraciones de Trump, dijeron analistas.
"Rodríguez tuvo una semana de alta exposición. Pero cuando hacemos el inventario de resultados concretos anunciados, el balance es modesto. ¿Dónde están los desembolsos?, ¿el paquete de reconstrucción?, ¿los grandes acuerdos empresariales? No se materializaron en la magnitud que habría permitido presentar Nueva York como el gran regreso financiero de Venezuela", dijo el analista basado en Washington Antonio De La Cruz.
"Al vencedor le pertenecen los despojos", dijo Trump ante la asamblea el martes, mientras Rodríguez escuchaba. Le recordó que Estados Unidos estuvo listo para usar su "poder militar sin igual".
En su discurso, Trump no mencionó a Rodríguez y tampoco se publicó la transcripción de su breve conversación con ella. Líderes de izquierda de otros países que antes apoyaban a Maduro mantuvieron distancia, mientras que venezolanos residentes en Estados Unidos protestaron frente a la ONU con pancartas que mostraban a Rodríguez con el uniforme naranja que es tradicional en muchas cárceles.
Según De La Cruz, Trump demostró que Washington está moldeando el nuevo panorama venezolano, mientras que Rodríguez se mostró como la interlocutora clave. "Pero ella carga ahora con una consecuencia adicional: tendrá que explicar cuándo votarán los venezolanos".
Durante nueve meses, Rodríguez evitó dar señales sobre la celebración de elecciones, mientras que funcionarios estadounidenses mantuvieron las expectativas a raya al afirmar que su concreción llevaría tiempo. Analistas y partidos de la oposición venezolana ahora señalan que el tiempo corre para fijar una fecha, mientras expertos estiman que se necesitarán al menos 12 meses para nombrar autoridades confiables y organizar la votación.
La Casa Blanca y los ministerios de Información y de Relaciones Exteriores de Venezuela no respondieron a las solicitudes de comentarios sobre una posible elección y los detalles de las conversaciones bilaterales.
MUCHO RUIDO, NINGÚN ACUERDO
Se esperaba que las conversaciones con funcionarios estadounidenses, organismos multilaterales, gobiernos aliados y empresas energéticas y mineras dieran como resultado la firma de acuerdos, aunque fueran preliminares, dijeron fuentes antes del viaje de la delegación venezolana. Hasta el sábado, no se había anunciado ninguno.
El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, dijo que la institución multilateral está trabajando para obtener la aprobación de un préstamo puente de 2.500 millones de dólares para Venezuela. Sin embargo, algunos miembros del consejo del BID se oponen a la concesión del préstamo, informó Reuters el martes.
Puertas adentro en la ONU, los venezolanos se encontraban prácticamente solos. La delegación cubana, otrora el aliado más cercano de la nación sudamericana, abandonó la sala cuando el discurso de Trump se centró en Cuba, mientras que Rodríguez permaneció en la sala cuando el mandatario estadounidense calificó a Maduro de "dictador fuera de la ley". Según fuentes, funcionarios de Caracas y La Habana evitaron el contacto entre sí.
Cuando Rodríguez cruzó el hemiciclo para hablar con el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, él terminó torpemente una llamada telefónica antes de ponerse de pie para saludarla. Sánchez describió posteriormente el saludo como "normal".
Mientras tanto, una fuente dijo a Reuters que la delegación rusa solicitó una reunión con el canciller venezolano, Félix Plasencia, para discutir los intereses del país en proyectos petroleros en Venezuela. La solicitud se hizo mientras circulan informes de que ExxonMobil XOM.N ha mantenido negociaciones para regresar al proyecto Petromonagas, propiedad en parte de la empresa estatal rusa Roszarubezhneft.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, su misión ante la ONU en Nueva York y su embajada en Caracas no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, el líder izquierdista más destacado de la región, dijo a CNN que Estados Unidos trata a Rodríguez como si fuera su jefe y que, en su lugar, él convocaría elecciones.
Fuera de la sede de la ONU, más de 50 manifestantes portaron pancartas con el lema "Nueva cara, mismo régimen" y corearon que Rodríguez debería unirse a Maduro en la cárcel de Brooklyn donde se encuentra detenido a la espera de juicio.
Tras la reunión de Rodríguez con Trump, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, dijo que ambos abordaron la reestructuración de la deuda soberana de Venezuela y que Washington presionó por un cambio político, dos temas difíciles para la administración interina. "Para que este proyecto tenga éxito, debe culminar en unas elecciones libres y justas", dijo Rubio.
Mientras Rodríguez visitaba Estados Unidos, medios de comunicación informaron que a la líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, quien podría ser una candidata fuerte en unas eventuales elecciones, se le impidió nuevamente regresar a su país desde Panamá.
Nicmer Evans, analista político y antiguo partidario del fallecido presidente izquierdista Hugo Chávez, teorizó en X que Rodríguez se había dejado "humillar doblemente" a cambio de que Trump le negara su apoyo a Machado.
"Habrá elecciones, pero cuando Estados Unidos lo considere", dijo Evans.
(Reporte de Marianna Párraga, reporte adicional de Jarrett Renshaw en Washington y Vivian Sequera en Caracas)