30 de agosto
Actualizado: hoy a las 11:00 am
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Rescatistas se enfrentan a inundaciones y escombros; muertos por aluvión en Nepal rondan 800
Por Sahana Bajracharya , Gopal Sharma, Laurie Chen y Ethan Wang
CHITWAN, Nepal/PEKÍN, 30 ago (Reuters) - Los equipos de rescate de Nepal y China intentaban localizar el domingo a miles de personas desaparecidas después de que el derrumbe de un glaciar desencadenara un catastrófico alud de lodo a lo largo del Himalaya, mientras se enfrentan a condiciones meteorológicas adversas y a la crecida de los niveles del agua.
Las autoridades indicaron que el número de muertos se acercó a 800 el domingo, con más de 3.000 personas desaparecidas a ambos lados de la frontera entre Nepal y China después de que el miércoles un torrente de hielo, rocas, barro y escombros arrasara valles montañosos y ríos, causando una devastación generalizada.
La Cruz Roja ve probable que más de 90.000 personas se hayan visto afectadas por la catástrofe, que China ha relacionado con los efectos del cambio climático.
El ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, dijo a su par nepalí durante una conversación telefónica el sábado que el alud fue el "desastre transfronterizo más grave" de los últimos años y que las operaciones de rescate habían alcanzado un nivel de dificultad y complejidad sin precedentes, según informó la cadena estatal CCTV.
La autoridad nepalí encargada de la gestión de catástrofes indicó que habían fallecido 781 personas y que hay 2.502 desaparecidos. Por parte china, las autoridades señalaron que 16 personas habían perdido la vida en el condado de Gyirong y que 546 estaban desaparecidas.
Pekín señaló que 261 ciudadanos extranjeros de 23 países siguen en paradero desconocido en el Tíbet, cerca de un importante paso fronterizo con Nepal. La magnitud de la catástrofe ha complicado las labores de rescate en el accidentado terreno del Himalaya.
La policía local de Nepal declaró a Reuters que los residentes y los equipos de rescate se habían trasladado a terrenos más elevados después de que el nivel del río Trishuli subiera en las últimas horas a raíz de nuevas lluvias, aumentando el temor a nuevas inundaciones.
Las operaciones de rescate se han suspendido en varias ocasiones desde el viernes debido al mal tiempo y a la preocupación de que un lago formado en la frontera entre Nepal y China a raíz del desastre pueda provocar nuevas inundaciones tras empezar a desbordarse hacia los ríos Lhende Khola y Trishuli, en Nepal.
CCTV informó de que el lago que amenaza las zonas situadas río abajo se vació en gran medida el sábado por la tarde. Sin embargo, unos drones detectaron a última hora del sábado un deslizamiento de tierra a 2,8 kilómetros río abajo del lago, que había formado una nueva presa y un nuevo embalse de agua.
En Nepal, las labores de rescate se han centrado cada vez más en cinco proyectos hidroeléctricos inundados por las crecidas, incluido el complejo del Alto Trishuli, donde las autoridades afirmaron el viernes haber recibido información de que unas 350 personas podrían estar atrapadas en el interior de un túnel.
Se han desplegado unos 10.000 soldados nepalíes junto con equipos especializados de China e India.
El ejército nepalí transportó por vía aérea maquinaria pesada hasta el remoto emplazamiento el domingo y los equipos de rescate llegaron a la entrada de uno de los túneles, donde comenzaron a retirar los escombros que bloqueaban el acceso.
Las autoridades indicaron que, una vez garantizado el acceso, entrarían equipos provistos de suministros de oxígeno y cámaras.
"Es muy difícil porque hay muchos escombros y no podemos utilizar explosivos para abrirnos paso", afirmó Dharam Raj Uprety, jefe de la autoridad nacional de gestión de desastres de Nepal.
Lok Bahadur Chhetri, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Nepal, señaló que su país necesita ayuda internacional en ámbitos especializados, como las operaciones de rescate en túneles, pruebas de ADN, almacenamiento refrigerado de cadáveres e identificación forense de los restos en estado de descomposición.
ENTIERROS MASIVOS
Días después de que familiares desesperados recorrieran hospitales, morgues y centros de ayuda en busca de sus seres queridos, las autoridades nepalíes comenzaron a realizar entierros masivos de cientos de víctimas no identificadas cuyos cuerpos habían empezado a descomponerse.
En el distrito de Chitwan, a unos 200 kilómetros de la zona del desastre, las autoridades excavaron cientos de fosas en un bosque de Devghat para los cadáveres arrastrados río abajo desde la región de Rasuwa, afectada por las inundaciones.
"No nos quedó otra opción", afirmó Ganesh Aryal, jefe del distrito de Chitwan. "Nos preocupaba el riesgo para la salud pública que suponía la rápida descomposición de los cadáveres".
Las autoridades enterraron 96 cadáveres no identificados el sábado y tenían previsto sepultar más de 100 el domingo, mientras los equipos de rescate siguen recuperando víctimas de los ríos y entre los escombros.
Se recogieron muestras de ADN y se documentaron cuidadosamente los lugares de enterramiento con la esperanza de que las familias aún puedan identificar a sus seres queridos más adelante.
"De los cadáveres que hemos recuperado hasta ahora, más de la mitad están irreconocibles", declaró a Reuters el agente de policía Anil Thapa. "Muchos no tienen rostro visible. En algunos casos, solo quedan las manos o las piernas; en otros, solo se conservan partes del cuerpo".
CAMBIO CLIMÁTICO
La riada fue "provocada por la inestabilidad de los glaciares bajo los efectos a largo plazo del calentamiento global", informó la CCTV, señalando que se trata de una "característica nueva y destacada de los desastres de la criosfera" en la meseta tibetana.
El alud de lodo tardó entre seis y siete minutos en llegar al paso fronterizo de Gyirong, según la CCTV, citando a científicos chinos. Las impactantes imágenes de las cámaras de vigilancia, difundidas por todo el mundo, mostraban torrentes de agua y escombros que arrasaban edificios mientras la gente intentaba huir.
El canal informó que China movilizó más de 2.100 efectivos de rescate y destinó al menos 220 millones de yuanes (32,7 millones de dólares) para apoyar las labores, además de lanzar desde el aire equipos y suministros a los rescatistas, mientras sus soldados utilizaban equipos de detección de vida para buscar a los desaparecidos.
Reporte de Sahana Bajracharya en Chitwan (Nepal), Gopal Sharma en Katmandú, Adnan Abidi en Trishuli (Nepal), Laurie Chen y Ethan Wang en Pekín y Bipasha Dey; escrito por Aftab Ahmed; editado en español por Carlos Serrano