28 de agosto
Actualizado: hoy a las 6:39 am
News
¿Será el discurso de Warsh en Jackson Hole una corrección de rumbo o un desvío?
Por Howard Schneider
JACKSON HOLE, Estados Unidos, 28 ago (Reuters) - El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, se dirigirá el viernes a una audiencia de economistas internacionales y responsables de bancos centrales, mientras inversionistas de todo el mundo esperan que ofrezca más detalles sobre la economía, la reciente volatilidad de los mercados de bonos y los riesgos que afrontan las perspectivas de Estados Unidos y de la economía mundial.
El discurso de Warsh en el destacado simposio económico que celebra el banco central estadounidense en Jackson Hole, Wyoming, se ha convertido en una prueba importante apenas tres meses después de que asumiera la presidencia de la Fed. La cuestión es si podrá mantener su enfoque de que menos es más en la comunicación de la política monetaria o si se sentirá obligado a ofrecer al menos una hoja de ruta aproximada sobre cómo evalúa la elevada inflación y —un aspecto crucial— qué podría llevarlo a concluir que se necesitan tasas de interés más altas para contenerla.
Es una cuestión que otros responsables de política monetaria de la Fed se han mostrado dispuestos a abordar públicamente, a menudo de forma tajante. Ese enfoque más abierto se ha convertido en la norma en una era de mayor transparencia de los bancos centrales, mientras que la renuencia de Warsh a profundizar demasiado en los detalles se considera un elemento ausente.
Horas antes de la cena inaugural de la conferencia el jueves por la noche, algunos de los colegas de Warsh expusieron los argumentos por los que podría ser necesario elevar las tasas, entre ellos el presidente de la Fed de Kansas City, Jeffrey Schmid, anfitrión del encuentro de Jackson Hole.
"No sé qué estamos restringiendo actualmente con la política de tasas que tenemos hoy", dijo en una entrevista con CNBC, lo que indicaba que considera que la actual tasa de política monetaria de la Fed, fijada en un rango del 3,50% al 3,75% desde diciembre, no está frenando el gasto y la inversión como sería necesario para desacelerar la inflación. La inflación "sigue siendo persistente y difícil de reducir, y tenemos que continuar buscando formas de doblegarla", afirmó.
"Este es el momento de actuar", dijo la presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack, en otra entrevista con CNBC, mientras que la presidenta de la Fed de Boston, Susan Collins, adoptó un tono más moderado.
En una entrevista con Reuters, Collins dijo que los datos recientes de inflación eran "mixtos": la inflación general seguía siendo demasiado alta, pero el desglose mostraba algunas señales más alentadoras, y la necesidad de subir las tasas continuaba siendo una cuestión abierta.
"LA INFLACIÓN ES LA PRIORIDAD NÚMERO UNO"
El debate sobre una posible subida de un cuarto de punto porcentual puede parecer de escasa relevancia en cuanto a su influencia inmediata sobre la economía, cuyas perspectivas de crecimiento parecían mejorar esta semana tras la publicación de sólidos datos sobre el gasto de los consumidores y los pedidos de bienes duraderos en julio.
Pero Warsh necesita dejar claro en este momento que está dispuesto a hacer lo necesario si la inflación permanece estancada muy por encima del objetivo del 2% de la Fed o comienza a repuntar, dijo Adam Posen, presidente del Instituto Peterson de Economía Internacional y exmiembro del Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra.
"Lo que debería hacer es citarse a sí mismo a partir de discursos, conferencias de prensa y audiencias de confirmación anteriores: 'La inflación es la prioridad número uno. Varios de mis colegas del Comité (Federal de Mercado Abierto) han expresado preocupación. Creo que esas inquietudes son legítimas y no dejaremos de actuar a corto plazo'", dijo Posen.
Posen afirmó que esa posición permitiría a Warsh ser tajante sobre su disposición a elevar las tasas en caso necesario, sin abandonar sus declaraciones anteriores de que, en su opinión, el aumento de la productividad y otros factores contribuirán a mantener baja la inflación con el tiempo.
Está previsto que Warsh comience a hablar a las 1400 GMT, en un discurso de apertura que dará inicio a dos días de debates en un foro que, a lo largo de casi medio siglo, se ha convertido en uno de los principales escenarios para el debate entre bancos centrales y la investigación económica.
El tema de este año es la innovación financiera, pero, como en la mayoría de las ediciones, es probable que las conversaciones paralelas y durante las cenas se centren en otros asuntos: Warsh y, en particular, la creciente incógnita sobre si la reciente intervención del secretario del Tesoro, Scott Bessent, en el mercado de bonos anticipa dificultades para el presidente de la Fed.
En el caso más extremo, las necesidades de la política monetaria de moderar la inflación mediante subidas de tasas podrían entrar en conflicto con la gestión de los 40 billones de dólares de deuda pública estadounidense en circulación y con el deseo del presidente Donald Trump de tomar prestado el dinero necesario para financiarla al menor costo posible.
Los responsables de bancos centrales de todo el mundo, que siempre cuentan con una nutrida representación en Jackson Hole, también tienen intereses en juego, ya que las decisiones de la Fed sobre las tasas de interés influyen en los valores de las divisas, la inflación y las tasas a escala mundial.
(Reporte de Howard Schneider; edición de Dan Burns y Paul Simao; edición en español de Benjamín Mejías Valencia)