3 de noviembre
Actualizado: hoy a las 2:00 am
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Trump se enfrenta al veredicto de las elecciones con el control del Congreso en juego
Por Joseph Ax
3 nov (Reuters) - Los votantes estadounidenses emitirán su veredicto sobre los dos primeros años del segundo mandato del presidente Donald Trump en las elecciones de mitad de mandato del martes. Las encuestas y los analistas independientes apuntan a que los demócratas arrebatarán la Cámara de Representantes a los republicanos, mientras que el control del Senado está en duda.
La batalla por el Senado se está librando en casi una decena de contiendas estatales muy reñidas, la mayoría de ellas en bastiones republicanos.
La historia juega en contra de los republicanos de Trump: el partido del presidente en el cargo ha perdido terreno en el Congreso en todas las elecciones de mitad de mandato, salvo en dos, desde la Segunda Guerra Mundial. El índice de aprobación de Trump ronda sus mínimos históricos, lastrado por la profunda frustración de los votantes ante la guerra con Irán y la consiguiente subida de los precios del combustible.
No cabe duda de que las elecciones de este año giran en torno a Trump, la figura política central de Estados Unidos durante la mayor parte de la última década. El propio Trump ha dicho repetidamente a sus seguidores que "hagan como si yo estuviera en la papeleta", un mensaje que los líderes demócratas se han apresurado a repetir.
El presidente ha tratado de movilizar a su base con más de dos docenas de mítines de campaña desde principios de octubre, la gran mayoría en estados en los que ganó fácilmente en 2024, lo que pone de relieve hasta qué punto los republicanos están a la defensiva.
Liderados por Trump, los republicanos han tachado a los candidatos demócratas de radicales, antiestadounidenses e incluso comunistas.
"El Partido Demócrata ha presentado la lista de candidatos más extrema y peligrosa de la historia de Estados Unidos", afirmó Trump el lunes durante un discurso en Washington.
Sin embargo, las encuestas de opinión muestran que lo que más preocupa a los votantes es la asequibilidad y que desaprueban la gestión de Trump en este tema, después de que su política arancelaria y su decisión de atacar Irán en febrero aumentaran los costos dentro del país. Los candidatos republicanos, por su parte, han tenido dificultades para distanciarse de un presidente que exige lealtad y rara vez reconoce sus errores.
Los 435 escaños de la Cámara de Representantes de Estados Unidos están en juego, junto con 35 de los 100 escaños del Senado, aunque la mayoría de las contiendas no se consideran reñidas. Los demócratas deben hacerse con al menos tres escaños en la Cámara de Representantes y cuatro en el Senado para obtener la mayoría.
Una Cámara de Representantes o un Senado demócratas podrían iniciar investigaciones sobre los "negocios en beneficio propio" —según los demócratas— en el Gobierno de Trump y exigir concesiones para aprobar leyes.
Un Senado demócrata también tendría el poder de bloquear los nombramientos de Trump, incluidas las candidaturas a la Corte Suprema de Estados Unidos si surgieran vacantes.
Aunque los demócratas han puesto a los republicanos a la defensiva en gran parte de su propio terreno, tienen poco margen de error. El partido debe defender todos sus escaños actuales, incluida una reñida contienda en Míchigan, al tiempo que debe ganar al menos dos estados que votaron a Trump por un margen de dos dígitos hace dos años: Alaska, Iowa, Kansas, Nebraska, Ohio, Carolina del Sur y Texas.
Las encuestas de opinión muestran que los demócratas lideran por un estrecho margen o se encuentran a un paso de la victoria en todos esos estados.
LA CARRERA EN MÍCHIGAN SE AGITA CON EL APOYO INTERPARTIDISTA
La contienda por el Senado de Míchigan entre el demócrata progresista Abdul El-Sayed, de 42 años, y el exdiputado republicano Mike Rogers, de 63, sufrió un nuevo giro el domingo, cuando la demócrata Haley Stevens —que perdió por un estrecho margen frente a El-Sayed en las primarias del partido— respaldó a Rogers en un sorprendente giro.
Además de las implicaciones para el control del Senado, la contienda de Míchigan supone una prueba de gran repercusión para determinar si los ataques de los republicanos basados en la identidad —El-Sayed sería el primer senador musulmán del país— resultan eficaces en un estado clave.
Una victoria de El-Sayed, que ha criticado a Israel y apoya políticas progresistas como la sanidad universal, también se consideraría un impulso para el ala izquierda del partido de cara a las elecciones presidenciales de 2028.
La carrera por el Senado de Alaska también se ha visto envuelta en polémica, después de que el New York Times informara de que la campaña de la candidata demócrata Mary Peltola, de 53 años, ayudó a reclutar a un tercer candidato que comparte el nombre y los apellidos de su oponente republicano, Dan Sullivan, de 61 años.
Peltola ha negado cualquier implicación. El Departamento de Justicia de Trump ha iniciado una investigación penal sobre las acusaciones y ha presentado una demanda para bloquear la certificación de los resultados electorales, aunque un juez desestimó esta última medida.
En Texas, el candidato demócrata al Senado James Talarico, de 37 años, ha hecho que su partido vuelva a soñar con ganar el mayor estado republicano tras décadas de decepciones. Su oponente, el fiscal general republicano Ken Paxton, de 63 años, salpicado por los escándalos, se ha beneficiado de una inversión de nueve cifras del hombre más rico del mundo, Elon Musk, quien ha gastado cientos de millones de dólares para impulsar a los republicanos.
En Kansas, el demócrata Adam Hamilton, de 62 años, pastor de una megaiglesia, mantenía una estrecha ventaja en las encuestas sobre el senador republicano Roger Marshall, de 66 años. El estado votó a Trump por más de 16 puntos porcentuales en 2024 y no ha elegido a un senador demócrata en casi un siglo.
Y en Maine, la senadora republicana Susan Collins, de 73 años, intenta una vez más desafiar la tendencia demócrata de su estado natal y ganar un sexto mandato. Se enfrenta al demócrata Troy Jackson, de 58 años, un antiguo presidente del Senado estatal que se convirtió inesperadamente en el candidato después de que el criador de ostras demócrata Graham Platner se retirara en medio de acusaciones de conducta indebida, que él negó.
Otras contiendas reñidas por el Senado tienen lugar en Iowa, Nebraska, Ohio y Carolina del Sur, todos ellos escaños en manos de los republicanos.
(Reporte de Joseph Ax; edición de Howard Goller; edición en español de Patrycja Dobrowolska)