28 de julio
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Zidane se prepara para dar rienda suelta a la potencia ofensiva de Francia
Por Chiranjit Ojha
28 jul (Reuters) - Zinedine Zidane asumirá el mando de la selección masculina de Francia con el peso de la historia a sus espaldas y una de las plantillas más talentosas del fútbol mundial en sus manos. El héroe del Mundial de 1998 regresa a la selección nacional con la misión de convertir los recientes casi triunfos en trofeos.
El anuncio del martes confirmó que Francia entregaba las riendas a un hombre cuya brillantez como jugador ayudó a darle su primer título mundial en casa y cuyo pedigrí como entrenador quedó demostrado al conquistar los mayores premios con el Real Madrid.
Zidane es un técnico definido por una autoridad serena, capacidad para gestionar grupos y habilidad para dar a los jugadores de élite la libertad de decidir partidos. En el Real Madrid, construyó un equipo capaz de mover el balón con rapidez en las transiciones, cambiar de dibujo con agilidad y mantener la compostura bajo presión en los grandes encuentros.
Condujo al Real Madrid a tres títulos consecutivos de la Liga de Campeones, y ese será el nivel que se exigirá a Les Bleus mientras construye su camino hacia la Eurocopa de 2028.
Para una selección francesa con delanteros como Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé, Michael Olise y Désiré Doué en la plenitud de sus carreras, el nombramiento de Zidane ofrece la posibilidad de una identidad ofensiva aún más afilada.
FRACASOS RECIENTES
A Francia rara vez le ha faltado talento, pero sus recientes tropiezos en momentos decisivos han planteado dudas sobre si necesita más libertad, inventiva e imprevisibilidad cuando la exigencia es máxima.
El Real Madrid de Zidane era equilibrado y pragmático cuando hacía falta, pero lo que le daba ventaja era el margen concedido a jugadores de élite como Cristiano Ronaldo, Karim Benzema y Luka Modric para asumir responsabilidades en el campo, improvisar y torcer los partidos a su favor.
El liderazgo estable de Deschamps ayudó a Francia a recuperar su lugar en la cima del fútbol internacional tras el caos del Mundial de 2010, cuando una selección sin victorias quedó eliminada en la fase de grupos, y en 2018 volvió a ser campeona del mundo.
Pero su capítulo final estuvo marcado por la frustración en los grandes escenarios, con Francia cayendo ante Argentina en la final del Mundial de 2022 antes de despedirse de tres torneos consecutivos tras derrotas en eliminatorias contra España, incluida la semifinal del Mundial de este mes.
España controló el ritmo, le negó a Francia espacios en transición y neutralizó su amenaza ofensiva en una cómoda victoria por 2-0 antes de vencer en la final a una Argentina igualmente inofensiva.
El enfoque estructurado de Deschamps, casi ajedrecístico, fue exactamente lo que Francia necesitaba para reconstruirse tras el desastre de 2010, pero ahora puede ser el momento de que Zidane afloje las ataduras y libere a su equipo.
(Reporte de Chiranjit Ojha en Bengaluru; edición de Toby Davis y Ed Osmond; edición en español de Benjamín Mejías Valencia)