20 de octubre
Actualizado: hoy a las 9:52 am
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Un estudio genético revela que navegantes de la Isla de Pascua colonizaron Hawái
Por Will Dunham
20 oct (Reuters) - Fue una hazaña difícil, casi incomprensible. Un grupo de navegantes de la Isla de Pascua, en el Pacífico Sur, partió en canoas de vela de doble casco en un viaje a través del océano más grande de la Tierra que terminó a más de 7.100 kilómetros de distancia, en Hawái, la única isla polinesia del hemisferio norte.
Pero esta odisea oceánica de hace siglos no era ningún mito. Una nueva investigación genética ha determinado que los nativos hawaianos son, genéticamente, los más cercanos a los habitantes de la Isla de Pascua, cuyo nombre nativo es Rapa Nui.
"Utilizando genomas completos, nuestros algoritmos pueden encontrar secuencias de ADN que coinciden perfectamente entre individuos de diferentes islas, el legado de antepasados comunes. A partir de estos datos podemos crear árboles genealógicos de las islas", dijo Alexander Ioannidis, genetista computacional de la Universidad de Stanford y coautor principal del estudio publicado en la revista Science.
Los hallazgos apuntan a que una población fundadora procedente de la Isla de Pascua llegó a Hawái y fue la primera en establecerse en este exuberante archipiélago de origen volcánico.
Los datos indicaron que las personas que se establecieron en la Isla de Pascua llegaron allí en el siglo XIII tras viajar desde la isla de Mangareva, en la Polinesia Francesa, situada a más de 2.400 kilómetros de distancia, y que un subgrupo de ellas partió posteriormente hacia Hawái. Es probable que ese viaje tuviera lugar en el mismo siglo, señaló Ioannidis.
"Examinamos segmentos compartidos de ADN, la variación genética y miles de árboles genealógicos reconstruidos. En el 61% de esos árboles, Hawái y Rapa Nui aparecían emparejados. Lo comprobamos de cuatro formas diferentes porque, francamente, nos quedamos atónitos y al principio ni nosotros mismos podíamos creerlo", dijo el científico especializado en genómica y coautor principal del estudio, Keolu Fox, de la Universidad de California en San Diego.
Habría sido un viaje increíble, señaló Ioannidis.
"En sus canoas, llevaron consigo las plantas que necesitarían en la isla recién colonizada, entre las que se encontraban plátanos, taro y camote, así como animales como la gallina. Se cree que los polinesios se embarcaban en estos viajes a través de miles de millas de océano con el fin de descubrir nuevas islas ricas en recursos y tierras donde establecerse", explicó Ioannidis.
Los investigadores reconstruyeron estos viajes de hace mucho tiempo basándose en datos genéticos que revelaban el parentesco de las personas actuales de diversas islas polinesias, analizando el ADN de más de 1.000 polinesios. Entre ellos se encontraban 317 nativos hawaianos, 12 Rapa Nui y 8 mangarevanos, así como otros procedentes de las islas de la Sociedad, Tuamotu, Marquesas, Australes, Samoa y Tonga.
Los datos genéticos mostraron que, para los nativos hawaianos, la ascendencia mangarevana era la segunda más importante, solo superada por la de la Isla de Pascua.
TRAVESÍAS MARÍTIMAS MONUMENTALES
Los investigadores atribuyen estas travesías marítimas monumentales a una población de grandes navegantes a la que denominan "Holomoana Nui", expresión hawaiana que significa "grandes travesías oceánicas", siendo Hawái un nuevo destino al que llegaron.
Fueron la mayor comunidad de navegantes de la historia de la humanidad, según Fox, que es nativo hawaiano.
"Los polinesios ya exploraban y se asentaban en el Pacífico siglos antes de que los europeos iniciaran sus célebres viajes de descubrimiento", dijo Fox. "Quizá sea hora de replantearnos a quiénes llamamos exploradores".
Utilizando datos genéticos, los investigadores ya habían rastreado anteriormente cómo los navegantes polinesios llegaron a una sucesión de islas durante de varios siglos, en una de las hazañas de colonización más impresionantes de la historia de la humanidad; sin embargo, aquel estudio solo les seguía la pista hasta la Isla de Pascua.
El nuevo estudio incluyó un análisis genómico detallado de personas de Tahití, una de las Islas de la Sociedad y el lugar del que los investigadores disponían de más genomas. Pudieron estimar el tamaño y la fecha de la generación fundadora: unas 800 personas que llegaron a Tahití alrededor del año 1070.
"Dado que el viaje a Hawái fue mucho más largo, cabría esperar que el tamaño de su población fundadora no fuera mayor y, probablemente, fuera menor", dijo Ioannidis.
Los nativos hawaianos y los habitantes de la Isla de Pascua comparten muchos rasgos culturales propios de los polinesios orientales, entre ellos una lengua austronesia similar y una gastronomía parecida, señaló Ioannidis.
El estudio tiene implicaciones para el riesgo de enfermedad entre los nativos hawaianos y otros polinesios debido a los cuellos de botella genéticos denominados "efectos fundadores". Estos surgen cuando una pequeña parte de una población se separa y funda una nueva población, tal y como hicieron los polinesios cada vez que se aventuraban a llegar y establecerse en una nueva isla.
Este estrechamiento del acervo genético puede amplificar la frecuencia de algunas variantes genéticas raras, a veces relacionadas con enfermedades, mientras que otras desaparecen por completo, explicó Ioannidis. Los polinesios repitieron el patrón de establecerse en nuevas tierras, lo que intensificó el efecto.
(Reporte de Will Dunham en Washington; edición en Español de Manuel Farías)