¿De quién son los billones de BlackRock y Vanguard? Son de millones de ahorradores

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A mediados de 2026, BlackRock reportaba 15,3 billones de dólares bajo su administración y Vanguard, 12,8 billones. Son billones en español —millones de millones—, lo que en inglés se denomina trillions. Cifras de ese tamaño invitan a la sospecha y, de ahí, surgen muchas historias que presentan a estos gestores como dueños ocultos de la economía. La evidencia muestra algo más modesto y, para ti como ahorrador, más útil: son intermediarios. Administran dinero ajeno, cobran una comisión pequeña y, como empresas, valen una fracción mínima de lo que administran. 

 

Administrar no es poseer 

La primera confusión consiste en pensar que son bancos. Un banco recibe tu depósito y, desde ese momento, te debe esa cantidad. Con ese dinero, presta por su cuenta: las ganancias y las pérdidas de esos préstamos corresponden al banco, mientras que tú conservas el derecho a tu depósito. 

Un gestor de activos funciona de otra manera. No capta depósitos ni promete devolver una cantidad fija. Tú compras participaciones de un fondo, una entidad legal distinta del gestor; tus valores quedan bajo el resguardo de un custodio, separados de los bienes del gestor, y las ganancias y las pérdidas corresponden a los inversionistas. El gestor actúa como fiduciario; es decir, está obligado a administrar ese dinero en beneficio de sus dueños. Si el gestor quebrara, esos valores no responderían por sus deudas. La otra cara es que, como el dinero es tuyo, el riesgo también lo es y nadie te garantiza el valor de un fondo. 

¿De quién es, entonces, ese dinero? De fondos de pensiones, aseguradoras, fundaciones y millones de personas. BlackRock reporta que más de la mitad de lo que administra es ahorro para el retiro. Vanguard ni siquiera cotiza en bolsa: es propiedad de sus fondos estadounidenses, que a su vez pertenecen a quienes invierten en ellos. 

 

La analogía de las tarjetas 

Piensa en Visa y Mastercard. En su ejercicio de 2025, con las tarjetas Visa se movieron 16,7 billones de dólares y, con las tarjetas Mastercard, 10,6 billones: más de 27 billones entre ambas, una cifra muy parecida a los 28 billones que administran BlackRock y Vanguard. Nadie piensa que Visa sea dueña de lo que tú compras ni del dinero con el que pagas. Ni siquiera te presta: el crédito lo otorga el banco que emite la tarjeta. Visa es una red que conecta a quien compra con quien vende y cobra un pequeño peaje: los ingresos de ambas empresas equivalen a entre 24 y 31 centavos por cada 100 dólares de ese volumen. 

Con los gestores ocurre algo parecido. BlackRock obtuvo ingresos de 24,2 mil millones de dólares en 2025, menos de 20 centavos al año por cada 100 dólares administrados. Además, la empresa vale en bolsa alrededor de 170 mil millones de dólares: poco más de un centavo por cada dólar que administra. No figura entre las cincuenta empresas más valiosas de Estados Unidos y Visa vale más del triple. 

La analogía tiene límites. El volumen de las tarjetas es un flujo, dinero que pasa durante un año; los activos administrados son un acervo, ahorro que permanece. Y hay una diferencia de fondo: Visa no decide nada sobre lo que tú compras, mientras que el gestor vota, a nombre de sus fondos, en las asambleas de las empresas. 

 

Lo que sí está en discusión: el voto 

Esta es la parte seria del debate: no se trata de una teoría de conspiración, sino de investigación publicada. BlackRock, Vanguard y State Street, los tres mayores gestores de fondos indexados, son, en conjunto, el accionista más grande del 88 por ciento de las empresas del índice S&P 500, según un estudio de 2017. Otro estudio, de 2019, calcula que reúnen, en promedio, más del 20 por ciento de las acciones de esas empresas y emiten cerca del 25 por ciento de los votos. Son datos de hace algunos años y la tendencia era al alza. Las acciones pertenecen a los fondos y, a través de ellos, a sus inversionistas; el voto lo ejerce el gestor. 

¿Qué han hecho con ese voto? La evidencia apunta más a la pasividad que al control. En un fondo indexado, donde se concentra la mayor parte de este dinero, el gestor ni siquiera elige qué comprar: replica un índice. Un estudio encontró que, en los asuntos más disputados, estos fondos votan contra la administración de las empresas con menos frecuencia que los fondos activos, de modo que su crecimiento traslada influencia hacia los propios directivos. En cuanto a la competencia, la evidencia está dividida. Un trabajo halló boletos de avión más caros en las rutas donde las aerolíneas comparten grandes accionistas; otro revisó esos datos y concluyó que la relación no deriva de la propiedad común, conclusión que los autores originales disputan. Un tercer estudio, que abarcó numerosas industrias, no encontró una relación robusta. 

Lo que la evidencia describe no es un dueño oculto sino, si acaso, un vigilante poco exigente. La pregunta sigue abierta y es legítima, y los gestores han empezado a atenderla: desde 2022 han abierto programas para que el inversionista elija cómo se vota su parte. Ya cubren billones de dólares, aunque todavía los usa una minoría. 

 

Quién se ha quedado con el beneficio 

Si estos gestores tuvieran el poder que se les atribuye, cabría esperar que cobraran cada vez más. Sin embargo, ha ocurrido lo contrario. El costo promedio que pagan los inversionistas en fondos mutuos de acciones en Estados Unidos bajó del 1,04 por ciento anual en 1996 al 0,40 por ciento en 2025, y los fondos mutuos indexados de acciones cuestan, en promedio, un 0,05 por ciento. No es una prueba definitiva, pero refleja la competencia, la escala y la preferencia de los inversionistas por los fondos más baratos. Tampoco se observa que adivinen el mercado: la evidencia de décadas de datos sobre fondos indica que, después de costos, los gestores activos, en conjunto, rinden menos que sus índices. La economía lo explica desde hace mucho: un intermediario subsiste porque realiza su parte de la cadena a menor costo que los demás, no porque sea dueño de lo que pasa por sus manos. 

 

Lo que esto significa para ti 

Visto así, un gestor es una herramienta. Un fondo indexado de bajo costo te permite ser dueño de una pequeña parte de miles de empresas en decenas de países. Esa diversificación elimina buena parte del riesgo que el mercado no recompensa: el de apostar a una sola empresa, un solo sector o país. 

Lo que la herramienta no resuelve es cuánto riesgo debes asumir, cómo combinar las piezas y cómo mantener el plan cuando el mercado cae. Ahí radica el valor de un asesor financiero profesional: no en predecir ni en ganarle al mercado, sino en diseñar un portafolio diversificado a tu medida y ayudarte a conservarlo. Los gestores administran; los dueños son los ahorradores. Saberlo te permite utilizar estas herramientas a tu favor. 

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  • Bebchuk, L. A. y Hirst, S. (2019). The Specter of the Giant Three. Boston University Law Review, 99(3), 721–741. 
  • BlackRock, Inc. (2026). Annual Report on Form 10-K, ejercicio 2025; Quarterly Report on Form 10-Q al 30 de junio de 2026; Investment Stewardship Annual Report 2025. 
  • Dennis, P., Gerardi, K. y Schenone, C. (2022). Common Ownership Does Not Have Anticompetitive Effects in the Airline Industry. Journal of Finance, 77(5), 2765–2798. 
  • Fama, E. F. y French, K. R. (2010). Luck versus Skill in the Cross-Section of Mutual Fund Returns. Journal of Finance, 65(5), 1915–1947. 
  • Fichtner, J., Heemskerk, E. M. y Garcia-Bernardo, J. (2017). Hidden Power of the Big Three? Passive Index Funds, Re-Concentration of Corporate Ownership, and New Financial Risk. Business and Politics, 19(2), 298–326. 
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  • Investment Company Institute (2026). Trends in the Expenses and Fees of Funds, 2025. ICI Research Perspective, 32(1). 
  • Koch, A., Panayides, M. y Thomas, S. (2021). Common Ownership and Competition in Product Markets. Journal of Financial Economics, 139(1), 109–137. 
  • Mastercard Incorporated (2026). Annual Report on Form 10-K, ejercicio 2025. 
  • Sharpe, W. F. (1991). The Arithmetic of Active Management. Financial Analysts Journal, 47(1), 7–9. 
  • Sowell, T. (2015). Basic Economics: A Common Sense Guide to the Economy (5.ª ed.). Basic Books. 
  • The Vanguard Group, Inc. (2026). Información corporativa: activos administrados al 30 de abril de 2026 y estructura de propiedad. 
  • Visa Inc. (2025). Annual Report, ejercicio fiscal 2025.

Autor

Julio Cacho

Autor

Julio Cacho

Miembro de la Facultad de Economía en Rice University, especialista en inversiones cuantitativas y gestión de riesgos con más de 20 años de experiencia. Ha publicado diversos artículos en revistas académicas. Actuario y Economista (ITAM) con Doctorado en Economía y Finanzas por Princeton University.
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