9 de febrero
Actualizado: hoy a las 3:00 pm
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The Story
Super Bowl 60: la jugada maestra del mercado que debes entender hoy
Se juega el Super Bowl 60: los New England Patriots y los Seattle Seahawks se enfrentan en el partido que definirá al campeón de la NFL. Llega tras una temporada poco común, en la que antes de comenzar ninguno de los finalistas figuraba entre los 10 equipos con mayor probabilidad de llegar hasta aquí.
Hoy en The Story, te platicamos del significado del sexagesimo Super Bowl en tu portafolio. Más allá del resultado, el partido es uno de los pocos momentos del año en los que millones de personas hacen exactamente lo mismo al mismo tiempo: sentarse a ver un evento en vivo. Y cuando la atención se concentra así, se vuelve un activo importante para empresas globales y, por lo mismo, para portafolios de inversión.
El regreso de un gigante
Los New England Patriots están de vuelta en el Super Bowl. Tras una temporada inusual y que se alejó de los pronósticos, el equipo regresó al partido más importante de la NFL por primera vez desde 2019, sellando su pase con una victoria defensiva y de carácter en condiciones extremas. El regreso confirma que la franquicia vuelve a instalarse en el escenario que definió su historia, esta vez con una nueva generación y un liderazgo renovado.
La franquicia es uno de los activos más valiosos dentro de The Kraft Group, el conglomerado privado de la familia Kraft, que no cotiza en bolsa. Aun con la reciente venta de una participación minoritaria cercana al 8% los Patriots siguen siendo un activo privado, fuera del alcance del inversionista bursátil tradicional. La compra valuó al equipo por arriba de los 9 mil millones de dólares.
Aunque comparten el nombre, los Patriots y The Kraft Group no son dueños de Kraft Heinz. Kraft Heinz (KHC) es una empresa pública (disponible para invertir en GBM) que atraviesa un momento clave: en enero de 2026, la acción cayó tras el anuncio de que Berkshire Hathaway venderá casi toda su participación (27.5%), en medio del proceso para dividir la compañía en dos y dejar atrás una década de bajo desempeño desde la fusión de 2015.
Para el mercado, la exposición no está en el equipo, sino en el ecosistema que lo rodea. El impacto del Super Bowl se refleja en empresas que transmiten y monetizan la NFL, como Disney, Fox o Amazon, que capitalizan audiencias masivas y contratos de publicidad. Los Patriots no se compran con un ticker, pero su regreso al Super Bowl vuelve a recordarle al mercado el enorme valor económico que genera el deporte profesional.
La revancha de los Seahawks
Este Super Bowl inevitablemente remite a una de las jugadas más discutidas en la historia del deporte: la intercepción en la yarda uno que selló la victoria de los Patriots sobre Seattle en 2015. Para muchos, fue un error imperdonable de Pete Carroll. Para Howard Marks, inversionista reconocido, en cambio, fue el ejemplo perfecto de por qué juzgar una decisión solo por su resultado es una trampa.
Marks explica que, en el contexto real del partido, la decisión de lanzar el pase tenía lógica. Históricamente, casi ningún pase desde esa distancia había sido interceptado; el reloj, los tiempos fuera disponibles y la defensa esperando una carrera hacían que el pase ofreciera ventajas tácticas. Incluso el emparejamiento, un receptor más grande contra un corner novato, favorecía a Seattle. El problema no fue la decisión, sino el desenlace improbable que terminó ocurriendo.
Aquí está el punto central del análisis de Marks: una buena decisión puede tener un mal resultado, y una mala decisión puede verse validada por la suerte. El mercado funciona igual. Los inversionistas suelen confundir éxito con acierto y fracaso con error, cuando en realidad lo correcto es evaluar el proceso, las probabilidades y la información disponible en ese momento, no el marcador final. Lo importante no es evitar decisiones que puedan salir mal, sino tomar aquellas que, repetidas muchas veces, maximicen la probabilidad de éxito a largo plazo, incluso si en una ocasión terminan en intercepción.
Si quieres entender mejor cómo piensa Howard Marks al invertir, te recomendamos su episodio en El Arte de Invertir, donde hablamos de ciclos, riesgo, pensamiento de segundo nivel y por qué para Marks el mayor error es pagar demasiado caro. Busca El Arte de Invertir en tu app de podcasts favorito o en YouTube.
El precio de 30 segundos
Los anuncios del Super Bowl no son solamente spots publicitarios, son eventos culturales. En un mundo saturado de estímulos, esta cita anual sigue siendo uno de los pocos momentos en los que más de 100 millones de personas están dispuestas a ver publicidad con atención y expectativa. Por eso, las marcas invierten hasta 8 millones de dólares por 30 segundos al aire, apuestan por la creatividad, las celebridades, la nostalgia o el humor para dejar huella en la conversación pública. Es una vitrina que ha inmortalizado campañas como la de Apple en 1984 o los clásicos de Budweiser, consolidando al Super Bowl como el escenario publicitario más codiciado y competitivo del mundo.
Esta relevancia no es casual. Los anuncios del Super Bowl funcionan porque resumen el espíritu del momento: son reflejo de las tensiones, aspiraciones y tendencias culturales de cada año. Es aquí donde el marketing se convierte en storytelling y donde la línea entre la publicidad y el espectáculo se diluye.
El Super Bowl LX, que se celebrará el 8 de febrero de 2026, espera ser un gran juego y, también, un hito mediático sin precedentes. En una misma ventana de 17 días, NBCUniversal transmitirá tres de los eventos deportivos más relevantes del planeta: el Super Bowl, los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina y el NBA All-Star Game. Esta alineación convierte febrero en un verdadero “mes dorado” para las marcas y consolida a NBC como el epicentro de la atención global. No es casualidad que la compañía haya agotado todo su inventario publicitario para el Super Bowl con una antelación histórica, un reflejo de la extraordinaria demanda por parte de los anunciantes.
Puedes invertir en NBCUniversal a través de Comcast Corporation (CMCSA), su empresa matriz, desde la app de GBM. Comcast es dueña de NBC, Peacock y otros activos clave que capitalizan eventos como el Super Bowl LX. Con buen flujo de efectivo, dividendos atractivos y recompra de acciones, CMCSA ofrece exposición sólida al negocio del entretenimiento.
La inversión publicitaria en este Super Bowl es una apuesta estratégica. Y este año, más que nunca, las marcas están adoptando un enfoque 360°, combinando spots con contenido digital, colaboraciones con talento, activaciones locales y estrategias de redes sociales. Esta expansión del ecosistema publicitario convierte al Super Bowl LX en algo más que un evento deportivo: es una plataforma de alto impacto que, bien aprovechada, puede redefinir la narrativa y el posicionamiento de una marca por los siguientes años.
Punto final
Los inversionistas que buscan entender cómo se puede obtener exposición al ecosistema mediático ligado a eventos como el Super Bowl pueden revisar ETFs que agrupan compañías de comunicación, medios y plataformas digitales. Uno de ellos es XLC, que incluye empresas que participan activamente en la transmisión, distribución y monetización de audiencias masivas. Desde la sección de Trading USA en GBM puedes consultar su composición, revisar histórico de precios y analizar si encaja con tu estrategia personal.
También existen ETFs temáticos que siguen industrias relacionadas con el deporte, el entretenimiento en vivo y el consumo discrecional, sectores que suelen verse influidos por eventos culturales de gran escala. Entre ellos se encuentran alternativas como BETZ, enfocado en empresas vinculadas al deporte y entretenimiento digital, o HERO, que sigue compañías de videojuegos y experiencias interactivas. En GBM puedes buscar estos tickers, comparar sus objetivos y revisar sus documentos clave para evaluar cómo podrían complementar tu portafolio según tu perfil y horizonte de inversión.