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Crisis del agua, un problema global que ya llegó a México

En 2022 Monterrey vivió una severa sequía, mientras que en 2024, CDMX podría llegar al Día Cero, este fenómeno parece estar más cerca de lo que pensábamos.
23 Jun
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Tiempo 8 min.

 

Hasta hace poco, escuchar términos como “cambio climático” y “Día Cero” en la problemática de la escasez de agua, parecían algo muy lejano. Sin embargo, hoy no solo son parte de nuestro lenguaje cotidiano, sino que estos fenómenos cada vez se sienten y se reflejan más en la vida diaria. 

En 2022, en Monterrey se vivió una severa crisis hídrica y en 2024 en Ciudad de México se teme que llegue el Día Cero durante el verano. Debido a la falta de lluvias, crecimiento poblacional desmedido, falta de infraestructura y consumo excesivo de agua, entre otros factores. 

Aunque existe algo de esperanza, en donde la tecnología y una cultura colectiva pueden ser aliados para que la humanidad enfrente este desafío y así evitarlo o por lo menos suavizar sus efectos. 

Hoy en The Story… Analizamos los motivos y soluciones de la crisis del agua, un problema global que ya llegó a México.

¿Llegaremos al Día Cero?

En 2018, Ciudad del Cabo acaparó la atención mundial por una crisis hídrica que azotó a la metrópoli sudafricana de 4.6 millones de habitantes, la cual la llevó a estar al borde de llegar al temido Día Cero. La región enfrentaba una sequía histórica, exacerbada por una combinación de factores, incluida la variabilidad climática, el crecimiento demográfico y la escasez de precipitaciones. La situación alcanzó tal gravedad que la principal presa de la zona apenas estaba al 12.5% de su capacidad. 

Ante esta situación, desde enero de aquel año las autoridades habían marcado el 22 de abril en el calendario. Esa fecha fue bautizada como el Día Cero y marcaba el momento en el que la ciudad se quedaría sin agua para abastecer a la población. Por ello, anunciaron medidas extremas: o la población reducía su consumo drásticamente o ese día se cerrarían las tuberías. 

La crisis obligó a implementar duras medidas para restringir el servicio de agua en las casas. El gobierno aprobó una restricción de 50 litros de agua diarios por persona, una cifra súper pequeña considerando que una ducha de cinco minutos consume alrededor de 45 litros.

Las medidas para cuidar el agua no fueron solamente coercitivas. Una campaña de concientización incluyó la iniciativa 2 Minute Water Songs, mediante la cual los principales artistas del país editaron sus canciones para que duraran solamente dos minutos. La idea es que las personas se bañaran en lo que sonaba la canción.

Las estrategias funcionaron y poco a poco el gobierno fue posponiendo el llamado Día Cero. La terrible fecha se cambió al 11 de mayo, de ahí al 4 de junio y finalmente al 9 de julio. A inicios de aquel mes, el gobierno de Ciudad del Cabo anunció el milagro: habían superado la crisis

Esta terrible experiencia y su respuesta sentó un precedente y se convirtió en un caso de estudio para otras regiones que enfrentan amenazas similares. Y hoy, la Ciudad de México enfrenta un panorama similar al sudafricano. 

Algunos funcionarios de la Conagua han asegurado que la Ciudad de México podría llegar al Día Cero el próximo miércoles 26 de junio de 2024. Sin embargo, muchos expertos insisten que establecer un día en el calendario es difícil e impreciso, pero sí han alertado que la situación podría llegar a niveles críticos si el Sistema Cutzamala se ubica en niveles de abasto cercanos al 13.5% de su capacidad. El 21 de mayo, las autoridades reportaron que las tres principales presas del sistema estaban al 29.1% de su capacidad.

Capacidad de las presas que abastecen el Sistema Cutzamala

Fuente: BBC

Pese a la gravedad de la situación, el Sistema Cutzamala no es la única fuente de abastecimiento de agua para el Valle de México. Se estima que este sistema es el responsable del 27% del agua de la CDMX, mientras que el 11% viene del sistema Lerma. ¿Y el resto? Alrededor del 60% del agua con la que cuenta la Zona Metropolitana proviene de su acuífero subterráneo, el subsuelo y los manantiales de la región. El tema es que el acuífero está severamente afectado pues no se está reponiendo lo suficientemente rápido, para estar de acuerdo con el consumo de agua en la ciudad. 

Se estima que cada año se saca lo equivalente a 400 Estadios Azteca llenos de agua sin inyectar una sola gota en el subsuelo del Valle de México.

¿Existe una solución para evitar el Día Cero?

La crisis climática, en lo general; y la hídrica, en lo particular, sin duda son el gran reto de esta generación. Por ello, la unión de distintos sectores es fundamental para resolver la problemática. 

Pese a que algunas industrias son de las mayores consumidoras de agua del planeta, la iniciativa privada está haciendo su esfuerzo para resolver esta problemática. Tal es el caso de la mexicana Rotoplas. De hecho durante la crisis del agua que se presentó en Monterrey en 2022 sus famosos tinacos registraron una alta demanda, tanto que se agotaron y la compañía incrementó su producción en la zona para atender la crisis.

Números de Rotoplas en medio de la sequía en México

Fuente: Rotoplas y Conagua

Las soluciones de Rotoplas van más allá de los tinacos, los cuales se encuentran bajo su división de Soluciones Individuales, en donde también ofrece otros productos para almacenar agua, generar presión, purificar y tratarla. Justo lo que el consumo doméstico demanda con los cortes de agua parcial o total. Pero también tiene productos que pueden solucionar este problema para entidades gubernamentales y no gubernamentales, esto mediante su de Soluciones Integrales, en donde tiene sistemas de captación pluvial, bebederos, plantas de purificación y plantas de tratamiento de aguas residuales. 

La corporación también asegura estar comprometida con la población para apoyar a mitigar la crisis y dispuesta a cooperar con instancias gubernamentales por la crisis del agua. Algunas de las acciones que ha tomado son las de la realización de talleres sobre la cultura del agua, así como capacitación sobre la instalación y mantenimiento de sus productos, donaciones y alianzas con organizaciones civiles para ofrecer precios preferenciales a comunidades vulnerables. 

En 2023, impactó positivamente a más de 50,000 personas en 11 estados de México a través de estas iniciativas. A finales de 2022, Rotoplas, de la mano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, realizó la capacitación e instalación de 38 sistemas de captación de agua de lluvia, con lo que posteriormente, organizaciones de la sociedad civil y las comunidades instalaron más de 600 sistemas similares en Chiapas, Chihuahua, Estado de México, Hidalgo, Michoacán, Oaxaca, Querétaro, Puebla, Veracruz y Yucatán.

Agua privada. ¿La solución o problema?

Cuántas veces no hemos escuchado que los gobiernos no son los mejores administrando y que es mejor que entre la iniciativa privada para que fluyan los procesos y se optimice la operación. Eso es lo que algunos países han visto como una opción para el agua, es decir que una o varias empresas la administren, con la teoría de que así se ejecutarán inversiones y harán más eficientes los procesos

Tal fue el caso de Inglaterra, que en 1989, se convirtió en el primer país que privatizó el agua en el mundo. Antes de eso, era propiedad pública y estaba administrada por las autoridades regionales. La ineficiencia del sistema era tal que la primera ministra, Margaret Thatcher, hizo una reforma con la creencia de que el sector privado podría ofrecer mejores servicios y mayores inversiones. 

Ya con la participación del sector privado, se invirtieron miles de millones de libras en modernizar las instalaciones de tratamiento de agua, reducir las fugas y mejorar los sistemas de gestión de aguas residuales, algo que tuvo su eco positivo en la calidad del agua en Inglaterra. Con esto quedó atrás la mala calidad del agua, ríos contaminados y playas gravemente afectadas por las aguas residuales.

Sin embargo, más de tres décadas después de estas reformas, la privatización del agua está en debate en el Reino Unido. En marzo de 2024 se reportó que Thames Water, la mayor empresa privada que abastece de agua a 15 millones de personas en Londres, tenía una deuda de 14,700 millones de libras esterlinas. Esto provocó la renuncia de su directora y acrecentó el debate sobre el éxito o fracaso de las medidas impulsadas por la llamada Dama de Hierro.

Según un informe de The Guardian, la deuda de los operadores privados de agua se ha disparado hasta los 54,000 millones de libras esterlinas. El mismo reporte muestra que los recibos de agua aumentaron un 40% por arriba de la inflación desde la privatización del agua en el Reino Unido.

La perspectiva global sobre la privatización del agua es mixta. Sus defensores argumentan que el sector privado puede aportar eficiencia, innovación y la inversión necesaria a los servicios de agua. Quienes están en contra, sin embargo, muestran su preocupación sobre la equidad y la mercantilización de un recurso que muchos creen que no debería estar sujeto a las fuerzas del mercado, sino que es un bien público que debe protegerse para garantizar el derecho humano al agua.

Guerras por el agua en el mundo

Mientras el mundo busca formas de solventar la crisis hídrica, hay algo que queda claro: el agua cada vez será un recurso más escaso y, por ende, más codiciado. En 1995, cuando era vicepresidente del Banco Mundial, Ismail Serageldin aseguró que “si las guerras del siglo XX se lucharon por el petróleo, las guerras del próximo siglo serán por el agua”

Las palabras del funcionario egipcio se convertirían, cinco años después, en premonitorias. En el 2000 ocurrió en Bolivia la “Guerra por el Agua”. Así nombraron los historiadores a una serie de enfrentamientos violentos y protestas que estallaron en Cochabamba, como respuesta a la privatización del suministro de agua por parte de una empresa multinacional. 

Las medidas impuestas llevaron a un aumento desproporcionado en las tarifas del agua, lo que provocó una fuerte resistencia por parte de la población, principalmente de bajos recursos. Esto culminó con la revocación de las políticas privatizadoras y la salida de la empresa extranjera del país, marcando un hito en la historia de la resistencia popular en Bolivia y en la defensa del acceso al agua como un derecho humano fundamental.

Pero este no es el único hecho de esta naturaleza que ocurre en la historia contemporánea, ya que en lo que va del siglo XXI, se han registrado al menos 1,630 conflictos por el agua y se muestra una clara tendencia al empeoramiento de la violencia relacionada con el agua durante las últimas décadas, según los datos de la institución sin fines de lucro, Pacific Institute.

Número de conflictos por el agua a nivel mundial

Fuente: Pacific Institute

Al día de hoy, son muchos los focos de conflicto en el mundo a causa de la escasez de agua. En Yemen, hay casi 18 millones de personas sin acceso a agua potable, en donde hasta 4,000 personas mueren anualmente a causa de la violencia relacionada con el agua. En tanto en la India, solo el 4% de los recursos hídricos del planeta para el 18% de la población del mundo. En lo que va de siglo se han dado unos 100 conflictos por el agua, en donde 8 de cada 10 desencadenaron violencia. En África múltiples países tienen conflictos violentos por el agua, como es el caso de Somalia, en donde solo 1 de cada 3 personas tiene acceso a agua potable. Mientras que Nigeria sufre escasez de agua desde hace más de 40 años y, en un país de 206 millones de personas, solo 3 de cada 10 tienen agua en sus hogares.

La crisis hídrica es una realidad, así que es necesario que se tomen acciones. De acuerdo con expertos, se requiere de una coordinación a nivel nacional, regional e internacional para desarrollar técnicas que busquen y aumenten los recursos de agua. Como desalación de agua de mar, incremento del agua de lluvia, trasvases de de un país a otro, conservación y reciclaje, gestión eficaz del consumo y una utilización mejor para uso agrícola. Al final, un futuro sin agua será imposible. Si el 70% de nuestro cuerpo es agua, ¿no debería ser un objetivo central de la humanidad garantizar que las generaciones que hoy viven, y las futuras, tengan garantizado su derecho humano al agua?

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